Páginas vistas en total

miércoles, 30 de septiembre de 2015

El Gobierno midió la pobreza, pero como le dio 25% ocultó la información

El Gobierno habría "cajoneado" una medición de pobreza, alarmado por los niveles de deterioro social tras doce años de gestión kirchnerista. Así lo revela hoy el diario La Nación, que afirma que el INDEC "trabajó entre 2011 y comienzos de este año en un índice multidimensional de pobreza".Según dicha información "para 2012, único cálculo cerrado para ese índice alternativo, 39% de los hogares (4.564.456 millones) tenía al menos una condición de pobreza. Pero "el corte sugerido" por los técnicos que hicieron el trabajo para definir la pobreza fue, no obstante, de tres condiciones como mínimo. Con ese criterio, los hogares pobres eran un 25,8% (3.019.563 millones).Los decepcionantes datos recogidos por los técnicos del INDEC convencieron al Gobierno de suspender la medición y archivarla hasta nuevo aviso.
Pobreza en Formosa: qué ves cuando Tevez.
Es hasta ahora la única noticia de que se hayan retomado las mediciones de pobreza e indigencia. Desde que se anunció el nuevo índice de precios -IPCNu- en enero de 2014, se dijo que las mediciones sobre pobreza e indigencia se demorarían un tiempo por "problemas de empalme" entre las viejas series, construidas con el viejo IPC- y las nuevas.El discurso de ocultamiento fue variando. El ministro de economía Axel Kicillof pretendió ponerle punto final a la discusión señalando que"medir cuántos pobres hay es estigmatizarlos".Solícito, el titular del INDEC, Norberto Itzcovich, dijo que las mediciones existen, y marcan que la pobreza es menor al 5% y la indigencia no supera el 2%.Estos datos son los que llevaron al jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, a afirmar que en la Argentina había menos pobres que en Alemania, quitándole toda seriedad a la discusión.El diario La Nación señala hoy que "el INDEC trabajó sigilosamente en un indicador alternativo para calcular la pobreza, pero, al mostrar resultados negativos, Economía decidió ocultarlo".Afirma que "fuentes involucradas en ese proyecto estadístico confirmaron la información: el Indec trabajó entre 2011 y comienzos de este año en un índice multidimensional de pobreza. Se trata de un indicador más amplio que el que midió hasta 2013 la exclusión mediante canastas de bienes y servicios". Con la creciente inflación es posible deducir que el deterioro se hizo más profundo desde entonces.http://www.ieco.clarin.com/pobreza-indigencia-indec-kicillof-informacion_oculta_0_1439856158.html

El Gobierno nacional ocultó un dato oficial de pobreza

La decisión del Gobierno nacional de ocultar los datos de pobreza están sustentados en un documento al que accedió esta mañana el diario La Nación  y en donde quedó demostrado que el Indec trabajó entre 2011 y este año el tema.¿Por qué Economía decidió ocultar los datos? El organismo trabajó con índice multidimensional de pobreza, más amplio que el que midió hasta 2013 la exclusión mediante canastas de bienes y servicios.Para 2012, único cálculo cerrado para ese índice alternativo, 39% de los hogares (4.564.456 millones) tenía al menos una condición de pobreza. Pero “el corte sugerido” por los técnicos que hicieron el trabajo para definir la pobreza fue, no obstante, de tres condiciones como mínimo. 
0895_observador_06142014_argentina-pobreza_afp_218
Con ese criterio, los hogares pobres eran un 25,8% (3.019.563 millones). Gracias a esos resultados, la medición oficial no se extendió en el tiempo y fue archivada por el Gobierno.Los datos privados, de aucerdo al informe difundido por la Universidad Católica Argentina (UCA) estimaban que en 2014 el40,2% de los hogares urbanos (4,5 millones) era pobre o vulnerable en ingresos, según el primer resultado de su índice multidimensional. Tras un 2013 y 2014 de estancamiento y alta inflación, el dato aparece en línea con lo que venía midiendo alternativamente el Indec y por eso se terminó cajoneando. En 2012, y con la metodología vieja por ingresos, el organismo estadístico había informado que los hogares pobres eran sólo el 4% (o sea, 449.090).De acuerdo con las fuentes consultadas, el proyecto de medición de pobreza multidimensional fue acercado el año pasado a funcionarios de segunda línea del Ministerio de Economía, que conduce Axel Kicillof. Nunca hubo una respuesta. “Se asustaron con los resultados”, confió un técnico que trabajó en el programa y que reveló a ese diario.http://fortunaweb.com.ar/2015-09-29-167479-el-gobierno-nacional-oculto-un-dato-oficial-de-pobreza/

jueves, 24 de septiembre de 2015

Luego de 12 años de kirchnerismo, la mesa de los argentinos no es ni barata ni saludable

Luego de años en los que el Gobierno proclamó que intentaba cuidar la mesa de los argentinos, mediante, entre otras cosas, el control de las exportaciones, el resultado obtenido ha sido tan rotundo como alarmante: la alimentación de los habitantes de este país no es ni barata ni saludable. Basta sólo un par de datos para ratificar el veredicto: en la tierra del que alguna vez fue granero del mundo se come el pan más caro de la región, al tiempo que el complejo agropecuario dejó de exportar en la última década por un valor de US$ 150.000 millones. ¿Puede haber algo peor? Sí, saber que estas malas noticias se produjeron durante el período en el que las commodities alimentarias tuvieron los mejores precios de la historia.Este diagnóstico, junto con otros datos, como el de que hace cinco años se exportaba por un valor de US$ 80.000 millones y ahora por US$ 60.000, fue expuesto en el trabajo Comer saludable y exportar seguridad alimentaria al mundo, elaborado por la Universidad Austral, el Centro de Estudios sobre Políticas y Economía de la Alimentación (Cepea) y la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (UBA). Participaron en su producción Roberto Feeney, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Facultad de Empresariales de la Universidad Austral; Fernando Vilella, director del Departamento de Bioeconomía, Políticas Públicas y Prospectiva de la Facultad de Agronomía de la UBA, y Sergio Britos, director del Cepea."El objetivo fue mal puesto. Además falló la estrategia para cumplir ese objetivo, porque se redujo el número de ganado y la superficie sembrada de trigo, lo que llevó a aumento de precio de la carne y del pan, entre otras cosas -comenta Vilella-. Y para colmo se perjudicaron las exportaciones. Todo esto en un contexto donde la Argentina tuvo las mejores posibilidades para poder crecer en los últimos años."Según se detalla en el trabajo mencionado, las estrategias del Gobierno a fin de garantizar "la mesa de los argentinos" han estado orientadas a limitar la exportación de productos agrícolas, a través de ROE (certificados de exportación) y retenciones, trabas burocráticas y políticas de controles de precios (como precios cuidados). "Estas políticas no parecen haber sido efectivas en torno de su impacto real sobre los precios al consumidor, en tanto los precios de los alimentos se incrementaron a una velocidad mayor que el nivel general", se destaca.Feeney dice que lo que se hizo es erróneo. Es más, agrega, ha sido un desastre en aprovechamiento de mercados de materias primas. "Ha llevado al monocultivo, no se mejoraron los costos en términos de infraestructura para que los gastos logísticos sean más bajos y se ha estropeado a las economías regionales", opina el investigador.La estrategia gubernamental falló por partida doble: a) porque los precios siguieron en alza y b) porque se desincentivó la oferta de materias primas. En el primer caso, el efecto se puede ver en el pan. Según detalla Feeney, el pan de molde que se vende aquí es, en promedio, un 100% más caro que el de México, Colombia, Chile y Brasil. Además, desde 2001 hasta ahora, los precios generales subieron 1000%, mientras que los de los alimentos, 2200%. En el segundo caso, el impacto es también evidente: la superficie cultivada de trigo es hoy la mitad que la de hace 10 años y el tradicional novillo argentino está a punto de "extinguirse".

Esto además está correlacionado con los hábitos alimentarios de los argentinos, ya que si se comiera menos carne y menos trigo (en forma de pan), tal como estaría recomendado según análisis hechos por expertos en la materia, se podría liberar gran parte de eso que ahora se consume internamente para la exportación. Sería exactamente al revés de lo que afirmó la presidenta Cristina Kirchner hace un mes acerca de "sustituir exportaciones", volcando al mercado interno lo destinado al externo.Según Vilella, se debería consumir internamente la mitad de carne vacuna de lo que se come (debería pasarse de 60 kilos per cápita anual a 30 kilos), con lo que se liberarían cada año 1,5 millones de toneladas para la exportación. En la carne aviar también habría oportunidades de exportar un millón de toneladas más, si se consumiera lo que marca el perfil saludable (se debería pasar de los actuales 40 kilos per cápita anual a los 20 kilos). En cerdo, en tanto, se está cerca del valor aceptable (12 kilos per cápita por año). "En trigo también se podría exportar 1,5 millones de toneladas más, ya que se consume acá más de lo recomendado", acota.El estudio de la Universidad Austral y Cepea también aporta una idea de cómo podrían hacerse bien las cosas si se quiere alimentar a los que realmente lo necesitan y de una manera equilibrada. "Para empezar no habría que desligar la oferta de alimentos de la demanda. Si hay un problema de gente que no accede a los alimentos, se podría subsidiar a esa gente sin afectar la oferta", explica Feeney.Se estudió, para esto, lo que se hace en Brasil, México y los Estados Unidos, donde se subsidia la alimentación de millones de personas, sin desalentar la producción de materias primas. Pero, además, habría que lograr que la gente no consuma comida que no sea saludable, sino mejorar la calidad nutricional, porque eso le va a permitir a los más pobres tener una vida más sana, poder estudiar mejor y luego acceder al trabajo. Además se ahorraría mucho del dinero que se gasta hoy en salud a consecuencia de que hay gente mal alimentada.¿Cuánto costaría este subsidio? Entre 5000 y 7000 millones de dólares, pero incluyendo dentro de esa suma fondos que ya se usan incorrectamente. Porque está el presupuesto del programa de seguridad alimentaria, la Asignación Universal por Hijo (AUH) y los comedores escolares. Todo eso se podría universalizar y cubrir el subsidio a la demanda. Así no habría desincentivo a la producción de materias primas y a la exportación."La Argentina debería ser un supermercado del mundo y generar ingresos para los pueblos del interior del país. Dinamarca (con 20 veces menos tierra y agua) exporta casi el 40% de lo que nosotros exportamos como alimentos. Por ejemplo tiene 30 millones de cabezas porcinas, cuando acá hay sólo 4 millones", apunta Feeney.Como se ve, 12 años de políticas económicas kirchneristas no sólo han impedido ingresos por miles de millones de dólares en concepto de exportaciones, sino que, en contra de lo que se esgrime, han logrado que la mesa de los argentinos no sea ni barata ni saludable.Debido a las distorsiones de precios y desincentivos introducidos por las restricciones a las exportaciones, la Argentina ha perdido la posibilidad de exportar unos US$ 15.000 millones anuales y de producir unos US$ 25.000 millones cada año en la última década. Esto impacta en la competitividad de los sectores que han sido hasta ahora los más competitivos de la economía argentina. "Es importante rever este esquema ya que impide al país aprovechar la oportunidad de la creciente demanda mundial de alimentos que se presenta en el horizonte", se sugiere en eltrabajo.http://www.lanacion.com.ar/1829257-luego-de-12-anos-de-kirchnerismo-la-mesa-de-los-argentinos-no-es-ni-barata-ni-saludable

miércoles, 23 de septiembre de 2015

No todas las grasas trans son tan malas

Al final parece que no todas las grasas van a ser malas para la salud. Según un estudio del «European Heart Journal» los niveles bajos de ácidos grasos 'trans' pueden no ser tan perjudiciales para la salud humana como se pensaba hasta ahora, aunque se produzcan industrialmente. Incluso sugieren que pueden ser beneficiosas si se producen de forma natural en alimentos como los productos lácteos y cárnicos.Las grasas trans artificiales se producen cuando el aceite pasa por un proceso de hidrogenación, lo que hace al aceite más sólido, y se utilizan como ingredientes en alimentos procesados. Desde hace años se las considera como las mayores responsables del incremento del colesterol, de problemas cardiacos, accidentes cerebrovasculares y diabetes, e incluso se han relacionado con la infertilidad, enfermedad de Alzheimer y algunos tipos de cáncer.Ello ha hecho que en países como EE.UU. se hayan tomado medidas para reducir la cantidad de grasa trans producidos artificialmente en los alimentos: Así, el pasado mes de junio la Agencia Alimentaria de Estados Unidos (FDA) anunció que las grasas artificiales «trans» constituyen una amenaza para la salud pública y que iba a prohibir su uso de manera gradual en un período de tres años. Medidas similares también se han adoptado en Europa. Sin embargo, hasta ahora no estaba demasiado claro qué concentración de grasas trans es segura para los humanos y si existen diferencias entre las grasas trans producidas industrialmente y los de origen natural.Por ello, el equipo de la Universidad de Heidelberg (Alemania) de Marcus Kleber analizó las concentraciones de grasas trans que se encuentran en las membranas de los glóbulos rojos de los participantes en el estudio 'Ludwigshafen Risk and Cardiovascular Health' (LURIC). Así, analizaron la información de 3.259 personas entre 1997 y 2000. Durante el periodo de seguimiento de más de 10 años, fallecieron 975 (30%).
Algunas grasas trans pueden ser beneficiosas si se producen de forma natural en alimentos como los productos lácteos y cárnicos.
Artificiales & naturales
En concreto los expertos evaluaron las concentraciones totales de ácidos grasos trans, tanto las concentraciones producidas industrialmente como los de origen natural. A continuación, asociaron la información obtenida con los datos sobre los fallecimientos, las causas de la muerte, el historial clínico y otros factores que podrían afectar a los resultados -consumo de estatinas tabaquismo, sedentarismo, índice de masa corporal (IMC), diabetes e hipertensión arterial-.Los resultados mostraron varias cosas importantes. En primer lugar, los investigadores vieron que «los niveles más elevados grasas trans en las membranas de los glóbulos rojos se asociaron con un mayor LDL o colesterol 'malo', pero también con un IMC más bajo, menos grasas en sangre (triglicéridos) y una menor resistencia a la insulina y, por lo tanto, un menor riesgo de diabetes». Kleber reconoce que se sorprendieron al encontrar que las grasa trans de origen natural se relacionaba con una menor tasa de muertes por cualquier causa y que esto estaba causado, principalmente, por un menor riesgo de muerte cardiaca súbita.Además, en contra de lo que se había pensado hasta ahora, los investigadores también vieron que el incremento en las concentraciones de ácidos grasos 'trans' producidos de forma industrial no se relacionaban con un aumento en la tasa de mortalidad. Según Kleber, la causa «puede radicar que en el grupo de pacientes analizados, los ácidos grasos 'trans' eran en general mucho más bajos que los que se encuentran en EE.UU.», añade.Cuando analizaron los resultados en función del origen de las grasas trans vieron que aquellos que tenían las mayores concentraciones de ácidos grasos 'trans' de origen natural (más de 0,2%) presentaban un 37% menos de riesgo de muerte súbita cardiaca en comparación con los que tenían los niveles más baja. En cuanto a los datos de otras asociaciones entre grasas totales, ácidos grasos 'trans' producidos industrialmente o naturalmente y la tasa de muerte no fueron en su mayoría estadísticamente significativas.Para Kleber la conclusión es clara: «Nuestros resultados muestran que los bajos niveles de grasas trans de producción industrial que encontramos en el estudio no suponen un riesgo para la salud y, por lo tanto, podrían ser considerados como seguros». Además, añade, hemos visto que «el ácido 'trans'-palmitoleico (un TFA natural que se encuentra en la leche y la carne de los animales rumiantes) se asocia con mejores niveles de glucosa en la sangre y un menor número de muertes por cualquier causa, pero sobre todo un menor riesgo de muerte cardiaca súbita».
Dieta mediterránea
El consumo de grasas trans en los países europeos varía «considerablemente». En los países mediterráneos se consume más aceite de oliva que aceites vegetales hidrogenados, por lo que la dieta contiene menos grasas trans que la dieta tradicional de los países del norte de Europa. «Sin embargo, el consumo de estas grasa en algunos países de Europa oriental y en algunos países en desarrollo sigue siendo alto», destaca.Ahora bien Kleber señala que centrarse en la ingesta tiene limitaciones importantes que pueden sortearse basándose en los niveles de glóbulos rojos. «Así, nuestros datos sugieren un nuevo enfoque para la investigación de las grasa trans y proporcionan evidencia de que aquellas de origen natural tienen que diferenciarse de las producidas industrialmente», apunta.http://www.rosario3.com/noticias/No-todas-las-grasas-trans-son-tan-malas-20150923-0013.html

¿Por qué es tan importante la vitamina D para los huesos?

Cuatro de cada diez personas en Argentina tendrían un déficit de vitamina D, un elemento clave para la salud de los huesos y otros tejidos del cuerpo.Es una de las conclusiones de un informe difundido en la revista “Medicina” y elaborado por el doctor Rodolfo Puche, director del Laboratorio de Biología Ósea de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Rosario (UNR).El especialista revisó más de 10 trabajos publicados sobre la prevalencia del déficit de vitamina D en nuestro país. De acuerdo a los datos disponibles, por cada 1007 personas 436 tendrían en la sangre una concentración de ese compuesto inferior a la deseable. Un “promedio ponderado de prevalencia” del déficit del 43,3 %.“La incidencia podría ser mayor ya que es desconocido si el millar de personas estudiadas son una muestra representativa de la población nacional”, indicó Puche a la Agencia CyTA-Leloir.La vitamina D es imprescindible para que el cuerpo produzca la molécula activa 1,25-dihidroxicolecalciferol, esencial para el normal crecimiento, desarrollo y calidad del hueso. “Además hay evidencia de que su deficiencia es un factor más que aumenta el riesgo de enfermedades como el cáncer, diabetes tipo 1 y patologías cardiovasculares”, puntualizó el investigador de la UNR.La exposición de la piel a la radiación ultravioleta transforma una sustancia de la piel llamada 7-dehidrocolesterol en vitamina  D, que es el sustrato para la síntesis de diferentes compuestos como un tipo de  hormona esencial para el normal crecimiento, desarrollo y calidad del hueso. “De todos modos se deben tomar los cuidados necesarios ya que la sobreexposición solar está asociada con una mayor riesgo de cáncer de piel”, subrayó el especialista.
4 de cada 10 personas en Argentina tendrían un déficit de vitamina D.
Por otra parte, la leche y sus derivados, pescados y mariscos contienen compuestos que aumentan la concentración de esa vitamina en el organismo.Los médicos sin duda conocen la importancia de la vitamina D en la salud, “pero como en los adultos el déficit no tiene una clara manifestación clínica y además la medición del compuesto activo de la vitamina D en la sangre es compleja (no la realiza cualquier laboratorio) y también costosa, no suele incluirse en un análisis clínico completo”, indicó Puche.El especialista indicó que sería importante que los futuros trabajos de investigación establezcan cuál es la magnitud de la exposición solar y/o suplementación oral suficientes para alcanzar niveles adecuados de vitamina D.Hasta la fecha, indicó Puche, no existe un consenso definido entre las principales asociaciones médicas y científicas.http://www.rosario3.com/noticias/Por-que-es-tan-importante-la-vitamina-D-para-los-huesos-20150923-0017.html

lunes, 7 de septiembre de 2015

Polidieta: los 7 alimentos de la salud, el peso justo y la longevidad

No me gusta hablar de dietas, pero dado que se escucha permanentemente hablar de ellas, es oportuno hacer algunas aclaraciones sobre el tema. Si tomamos la palabra dieta como restricción será mal interpretada. Para los científicos y los nutricionistas, “la buena dieta” consiste en elegir alimentos de acuerdo con la patología que se tenga que tratar a través de la alimentación.Un grupo de científicos holandeses, liderado por Dr. Oscar Franco de la Universidad de Rotterdam, ideó la “Polidieta” con el objetivo de mejorar la calidad de vida de quienes la realcen, logrando una longevidad en los hombres en nueve años y en las mujeres de ocho.
Los ingredientes estudiados fueron: el vino, el pescado, el chocolate negro, las verduras, las frutas, las almendras y el ajo. Estos valiosos alimentos, tan recomendados, previenen enfermedades, entre ellas las cardiovasculares, cuando se consumen todos de manera fraccionada durante el día o en una comida. Se ha demostrado científicamente que disminuyen el riego cardiovascular en un 76%.
En los hombres, los resultados fueron sorprendentes. Se logró verificar que aquellos que se alimentaron con la “Polidieta” vivieron 9 años más sin padecer enfermedades cardiovasculares, en comparación con aquellos que no la seguían. Además, los varones que tuvieron diagnosticada alguna patología cardíaca, al seguir la polidieta obtuvieron mejorías significativas.En las mujeres, el resultado también fue positivo. Aquellas que seguían este modelo propuesto vivían hasta 8 años más sin riesgos cardiovasculares.Para llevar a cabo estos lineamientos nutricionales la sugerencia principal consistió en que el consumo de todos estos alimentos se realizara a diario, ya sea en una comida o fraccionado, con excepción del pescado, cuya recomendación fue establecida de cuatro veces a la semana.Resultados sorprendentesHicieron pruebas experimentales con los siete alimentos elegidos para descubrir el porcentaje de beneficio de cada uno de ellos y los resultados fueron los siguientes:
- Las personas que seguían la polidieta mejoraron su tensión arterial y su perfil lipídico y redujeron el riesgo de enfermedades cardiovasculares.
Resultado de imagen para imagenes de vinos
- Tomando vino (no especificaban cuál, pero se sabe de los beneficios del vino tinto de buena cepa), 150 ml a diario, disminuyeron un 32% la probabilidad de desarrollar enfermedades cardiovasculares.
- El consumo de pescado (114 g cada vez) cuatro veces a la semana hizo bajar el riesgo en un 14%.
- La ingesta de 100 g de chocolate negro y el consumo de 400 g de verduras y frutas logró una reducción de la presión arterial, disminuyendo adicionalmente el riesgo cardiovascular en un 21%.
- El consumo de ajo (2.7 g por día; 1 ajo pesa entre 4 y 6 g) y de almendras (68 g; 1 almendra pesa aproximadamente entre 4 y 5 g) logró reducir el colesterol plasmático en un 25% y adicionalmente el riesgo de cardiopatías en 12.5%.
Desayunos y meriendas: 1 vaso de leche o yogur descremados
Infusión y edulcorante: cantidad suficiente
Pan integral multisemillado: 2 rebanadas

Almuerzo: salmón o caballa a la plancha sobre verduras con salsa de berro (tomate, cebolla y berro sin freír).
Vegetales crudos (lechuga, tomate, ají morrón, arvejas, zanahoria, pepino, etc.): 1 plato sopero.
1 papa o batata o arroz integral.
150 ml de vino.
1 fruta fresca.

Entrecomidas: mousse de chocolate negro o 1 chocolate negro de 100 g.
Almendras: 14 chicas o 17 medianas.
Té verde.

Cena: vegetales cocidos al vapor con garbanzos o porotos o lentejas.
1 fruta fresca.
Té verde.
http://www.clarin.com/buena-vida/nutricion/Polidieta-alimentos-salud-justo-longevidad_0_1424857691.html

miércoles, 2 de septiembre de 2015

Crece el número de obesos por consumir comida "chatarra" en América latina

Las ventas de alimentos procesados industrialmente, incluyendo la comida rápida y las bebidas azucaradas, aumentaron de manera constante en América latina y están ayudando al incremento de las tasas de obesidad en toda la región, informó ayer la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS).El nuevo informe "Alimentos y bebidas ultraprocesados en América latina: tendencias, efecto sobre la obesidad e implicaciones para las políticas públicas", muestra que entre 2000 y 2013 las ventas per cápita de estos alimentos aumentaron en América latina, aun cuando disminuyeron en América del Norte.El organismo afirmó que ese incremento se relaciona fuertemente con el aumento del peso corporal promedio, lo que indica que estos productos son un importante motor en el crecimiento de las tasas de sobrepeso y obesidad en la región."Los alimentos ultraprocesados y la comida rápida representan una parte cada vez mayor de lo que las personas comen y beben en América latina, con resultados muy negativos", afirmó Enrique Jacoby, asesor sobre Nutrición y Actividad Física de la OPS/OMS.Según el especialista, estos productos "no están diseñados para satisfacer las necesidades nutricionales de las personas sino para que se conserven por mucho tiempo en los estantes y generen deseos incontrolados de consumo"."Llegan a dominar los mecanismos innatos de control del apetito y hasta el deseo racional de dejar de comer. Por ese motivo, resultan doblemente perjudiciales: son casi adictivos y eso lleva a aumentar el sobrepeso y la obesidad, al tiempo que sustituyen los alimentos frescos, que son la base de una dieta natural rica en nutrientes", explicó Jacoby.La ventas per cápita de los productos ultraindustrializados aumentaron -en los 13 años contemplados en el estudio- un el 27,7 por ciento en los 13 países examinados de la región (Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, México, Perú, República Dominicana, Uruguay y Venezuela), mientras que en América del Norte bajaron 9,8 por ciento, según el informe.
Los productos abarcan a las bebidas no alcohólicas, refrigerios dulces y salados, cereales de desayuno y barras, golosinas, helados, bebidas deportivas y energéticas, jugos de frutas y vegetales, té y café embotellados, pastas para untar, salsas y comidas preparadas.La OPS/OMS informó que "en los países en que las ventas de estos productos fueron mayores, incluyendo México y Chile, la población tuvo una media de masa corporal mayor". Mientras que "donde fueron menores y las dietas tradicionales prevalecieron -como en Bolivia y Perú- la media de la masa corporal fue menor".Mayor masa corporal. Sin embargo, advirtió, "tanto la masa corporal como las ventas de alimentos ultraprocesados fueron aumentando rápidamente en los 13 países estudiados". Esta tendencia, según el organismo, obedece a los cambios que introdujeron la globalización y la desregulación del mercado, "que aumentaron la penetración de las corporaciones alimentarias extranjeras y multinacionales en los mercados nacionales". Por esa razón, para frenar el aumento del consumo de alimentos ultra procesados y las crecientes tasas de obesidad y sobrepeso en América latina, el informe recomienda que los gobiernos, la comunidad científica y las organizaciones de la sociedad civil apoyen e implementen políticas para proteger y promover la elección de alimentos saludables.En esa línea, sugiere campañas de información y educación, pero también proteger y promover la agricultura familiar, los cultivos tradicionales, la inclusión de los alimentos frescos de origen local en los programas de almuerzo escolar, y la promoción de las habilidades domésticas de preparación de alimentos y cocinar, en consonancia con el Plan de Acción para la Prevención de la obesidad en niños y adolescentes de la OPS/OMS, que se aprobó en 2014.También llama a establecer límites estrictos a la comercialización de productos alimenticios poco saludables para los niños."No es demasiado tarde para cambiar estas tendencias", afirmó Jacoby, y estimó que "las culturas alimenticias basadas en comidas en familia y en alimentos no procesados o mínimamente procesados, viven y gozan de buena salud en América latina"."Necesitamos consumidores educados para crear demanda de alimentos mejores y más saludables, y que los gobiernos desempeñen un papel activo en la creación de este tipo de sistemas a través de reglamentos e incentivos. Estas acciones son fundamentales para revertir el impacto negativo en la dieta y la salud de la globalización", agregó el experto.En volumen, las ventas de este tipo de alimentos aumentaron un 48 por ciento entre 2000 y 2013 en América latina, en comparación con el 2,3 por ciento en América del Norte.http://www.lacapital.com.ar/informacion-gral/Crece-el-numero-de-obesos-por-consumir-comida-chatarra-en-America-latina-20150902-0146.html