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lunes, 14 de noviembre de 2016

El primer ‘páncreas artificial’ podría estar disponible en 2018

El dispositivo mide el nivel de azúcar e inyecta las dosis necesarias de insulina de forma automática. Argentinos ya trabajan en un prototipo.
El dispositivo mide el nivel de azúcar e inyecta las dosis necesarias de insulina de forma automática. Argentinos ya trabajan en un prototipo.

La vida de los pacientes con diabetes tipo 1, que dependen de inyecciones de insulina para tener controlada su enfermedad, podría volverse más fácil gracias a los avances que científicos alrededor del mundo están logrando para crear un “páncreas artificial”; esto es, un dispositivo capaz de controlar automáticamente los niveles de glucosa en la sangre. El primer paso en este sentido, lo acaba de dar la FDA en Estados Unidos con la aprobación del MiniMed 670G. Se trata de una bomba de insulina que se conecta de forma inalámbrica con un sensor subcutáneo que mide el nivel de azúcar en sangre, y que es capaz de ir inyectando las dosis necesarias de insulina de forma automática sin que el paciente tenga que estar pendiente de ello, según explica su fabricante (la empresa Medtronics).
Sin embargo, aún sigue siendo necesario que el paciente estime la cantidad de hidratos de carbono que va a ingerir con las comidas para indicárselo a la bomba y que ésta compense esa ingesta, igual que tienen que hacer ahora con los pinchazos. “El primer ‘bucle híbrido cerrado’ fue recientemente aprobado por las autoridades reguladoras estadounidenses y estará en todo el mundo en 2018. Cuando los pacientes ya no necesiten anunciar comidas y la cantidad de ejercicio que realizan, el dispositivo eventualmente permitirá el control automatizado de la glucosa sin necesidad de ninguna intervención del paciente. Esto puede tomar otros cinco años”, le explicó a PERFILThomas Danne, director del Departamento de Pediatría General y Endocrinología de la Escuela de Medicina de Hannover, quien disertó esta semana sobre el tema en el XX Congreso Argentino de Diabetes.Según el especialista, “el control mejorado de la glucosa reduce el riesgo de complicaciones tardías de la diabetes como la ceguera, la insuficiencia renal y la muerte cardiovascular prematura”.
Investigación.  Pero los avances no sólo se dan en el extranjero. En Argentina, un grupo de ingenieros de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) y el Instituto Tecnológico de Buenos Aires trabajan en un algoritmo de control basados en modelos matemáticos que simulan la dinámica insulina-glucosa del organismo.“El objetivo del páncreas artificial es dotar a las bombas de insulina de la inteligencia necesaria para que ellas decidan por sí mismas la cantidad de insulina justa y necesaria para un paciente. Estamos desarrollando un algoritmo propio de seguridad para evitar los eventos de hipoglucemia por acumulación de insulina”, relató Fabricio Garelli, del Grupo de Control Aplicado del Instituto Leici (UNLP-Conicet).El grupo viene trabajando en el desarrollo de un páncreas artificial desde 2011 y ha realizado ensayos clínicos de sus algoritmos en hospitales de Valencia y Barcelona (España). Ahora tienen previsto iniciar ensayos clínicos en el país utilizando algoritmos de la Universidad de Virginia (EE.UU.) y propios.La diabetes es una enfermedad metabólica que en la Argentina, afecta a 2,7 millones de personas y su prevalencia va en aumento. Para Adrián Proietti, encargado del área de tratamiento intensificado y tecnología aplicada a la diabetes del Hospital Italiano de Buenos Aires, los nuevos dispositivos mejoran la forma de suministrar la insulina pero hay que ser cautelosos. “El páncreas artificial es un buen proyecto pero aún tiene sus limitantes. Antes se creía que iban a pasar veinte años para tenerlos en el mercado y hoy se sabe que por lo menos con la intervención parcial en la automatización del sistema, en dos a cinco años van estar en el mercado argentino”, concluyó.http://www.perfil.com/ciencia/el-primer-pancreas-artificial-podria-estar-disponible-en-2018.phtml