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miércoles, 10 de julio de 2013

La manera de comer tiene relación directa con el peso

Hay conductas que conspiran contra el éxito de un plan alimentario sano. Tomarse al menos 20 minutos para comer, masticar bien y evitar excesos son algunas de las claves.Frutas, verduras, fibras y pocas grasas. Esa podría ser una síntesis de una alimentación sana. Pero no sólo es importante qué se come sino también cómo se lo hace.
Para que un tratamiento llegue a ser exitoso, es necesario modificar los hábitos, no sólo alimentarios, sino también los que conforman el estilo de vida en general. Aquí, algunos principios para el cambio.
1- Por lo general, las personas ansiosas que tienen kilos de más comen rápido, sin disfrutar, y pierden el control de la cantidad y calidad de lo que ingieren. El organismo cuenta con un mecanismo que se activa cuando se ha comido lo suficiente para cubrir las necesidades y brinda satisfacción. Su puesta en marcha demora aproximadamente veinte minutos. Si se come rápido, al cabo de ese tiempo se habrá ingerido más de lo que el organismo necesita para lograr la saciedad.
2- Es muy importante cambiar la manera en que se come. No conviene hacerlo de pie, hay que sentarse alrededor de una mesa, en un ambiente tranquilo.
3- Concentrarse en lo que se come. No realizar otra actividad simultánea a la comida; si se lo hace, puede suceder que por no registrar lo que se ingirió haya nuevamente apetito antes de lo previsto.
4- Si se está ansioso, es importante controlarse, no apurarse a terminar la porción que se tiene en el plato. Comer despacio, masticar muy bien, saborear la comida son recursos para sentirse satisfecho por más tiempo.
5- Apoyar los cubiertos después de cada bocado. Esperar antes de incorporar uno nuevo. A medida que pase el tiempo, durante la comida, la ansiedad se irá yendo. Es muy probable que uno se dé cuenta, entonces, si hay necesidad de continuar comiendo o es suficiente con lo que ya se ingirió.
6- No obligarse a terminar la porción. Dejar lo que no se desea a intentar más tarde, cuando se tenga apetito.
7- No tomar en cuenta los comentarios de quienes obstruyen el camino. Pueden llegar a tentar diciendo: “¿Qué te va a hacer una porción más? Mañana hacés un ayuno”. Eso atenta contra el objetivo propuesto.
8- Aprender a distinguir a las personas que no ayudan de las que contienen.
9- Recordar que uno puede, pero que para eso hay que querer. Esforzarse para ir haciendo cambios.
10- Recordar esta frase: que el alimento sea un medio de vida y no de destrucción.
Alicia Crorro es licenciada en Nutrición y autora, entre otros, de los libros 1 Digital: Como bien. Adelgazaré mejor, y de Creo & Adelgazo (2ª edición) y Ansiedad vs Saciedad, Editorial Kier. Sello Editor Tetraedro. Conduce el programa Alimenta tu vida, por Metro, los sábados, a las 19.30; www.alimentatuvida.comwww.alimentatuvida.comhttp://www.clarin.com/buena-vida/nutricion/Habitos-saludables_0_950305301.html

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