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lunes, 9 de marzo de 2015

La nueva técnica anti estrés

Se llama mindfulness y es un método de meditación para bajar la ansiedad, la angustia y el miedo. Consiste en “escanear” mentalmente el cuerpo y volcar sobre él una atención plena. Se puede practicar en cualquier momento del día.Está sentada en posición de loto sobre una colchoneta y apoyada en una pequeño almohadón redondo llamado zafu. Verónica, 30 años, cuenta que hizo el ejercicio de “escaneo corporal”, con la mente y los ojos cerrados, recorriendo y reconociendo distintas partes de su cuerpo. Dice que se enojó porque le molestaba el ruido de un extractor de aire en el baño de su casa. Y al final  admite entre risas y quejas que siempre le molesta ese ruido.A metros suyo, Graciela, 42, se protege con una manta del aire acondicionado. Explica que le encantó hacer la tarea de “escaneo”. Y destaca que ella, por ejemplo,  siente más (o es “más conciente” )  detodo tipo de estímulos que su marido: la luz, el calor, el frío.En la otra punta del salón,  que da a un verde pulmón de manzana,  tesoro en Barrio Norte, Ernesto (39) confiesa que no pudo concentrarse para hacer el ejercicio y que su mente divaga aún cuando está nadando porque “se aburre”.Frente a ellos está el coordinador de la práctica llamada mindfulness. Martín Reynoso, que pertenece al staff de INECO (Instituto de Neurología Cognitiva) dirigido por el neurocirujano Facundo Manes. Reynoso  es un  cordobés que podría pasar por un habitante de la India. No sólo por su tez morena y sus rasgos. Lleva  impecable camisa blanca y pantalón de vestir, pero está  descalzo como todos los presentes. Transmite serenidad y habla en forma muy agradable y pausada. Guía la práctica de este método basado en técnicas de meditación adaptadas a Occidente, para lograr la atención plena y reducir el estrés.Reynoso es protagonista de un secreto a voces en el mundo de la política y algunos pasillos médicos.  El mundo viene hablando de mindfulness desde que revista Time le dedicó una tapa y  estrellas como Meg Ryan, Goldie Hawn y Oprah Winfrey declaron practicarlo para  sentirse mejor y vivir más conectadas consigo mismas.  La llave la tiene Jon Kabat-Zinn, biólogo molecular americano, que “creó” el método mindfulness  a fines de los ‘70.   Kabat-Zinn  ya meditaba de toda la vida. Y en el Centro Médico de la Universidad de Massachusetts desarrolló un programa de ocho semanas para reducir el estrés con prácticas muy concretas, aplicadas a la vida cotidiana, para hacer en cualquier momento del día: mientras nos bañamos, comemos, cocinamos o manejamos. Este método al que llamó Mindfulness Based Stress Reduction (MBSR) lo testeó por medio de variables científicas en miles de pacientes. Midió valores dentro del cerebro y parámetros médicos, experimentando todos ellos mejoras en sus distintas situaciones, ya sea en el manejo de enfermedades (sobre todo las que tienen origen psicosomático), pero también sintiendo alivio en el tratamiento del dolor, angustias y ansiedad. Su eureka se disparó al mundo y  también llegó a la Argentina, donde no para de crecer.“Con mindfulness se pueden tratar trastornos como miedo, angustia o ansiedad. Pero también puede utilizarse como técnica de crecimiento o desarrollo personal, sin necesidad de que haya una enfermedad o problema de salud de por medio”, advierte Reynoso, 44 años, psicólogo y cinturón negro de karate. “El karate me dio una basemuy importante de disciplina, algo fundamental para practicar mindfulness”, cuenta. Mientras vivía en La Pampa, se acercó a esta disiciplina buscando mejorar un cuadro de gastritis.  “Luego empecé a formarme. En INECO  damos el MBSR, el programa protocolizado de ocho semanas que creó Kabat-Zinn”.
Cada cual hace su camino y el de Clara Badino en el mindfulness es por lo menos significativo. “Hace más de 30 años que  me acerqué a yoga y a la meditación zen por las razones que llega casi todo el mundo: por enfermedad y sufrimiento. Hasta que en 1998 conocí el Programa de Kabat- Zinn dentro del Centro Médico de Universidad de Massachusetts. Quedé flechada  al descubrir cómo había  medido con variables científicas la reducción del estrés en un ámbito médico. Me contacté con él y lo traje al país en el 2000. El programa fue presentado y avalado por  CEMIC y todos los workshops y conferencias se hicieron dentro de un marco médico , académico y dirigido también al público en general. En su primera presentación en la sede de CEMIC,  en Talcahunao 1234, quedó gente sin entrar”, repasa  Badino, directora de Visión Clara, Mindfulness Argentina.Tiene 65 años, cinco hijos  y ocho nietos. Se la ve como una mujer sabia. La vida le enseñó mucho cuando falleció uno de sus nietos, pero ella supo encontrar sentido a esa circunstancia. “La muerte no es lo opuesto a la vida. No existe una sin la otra. Es como la inhalación y la exhalación. Opuestos que se complementan. La práctica de mindfulness es el cultivo de la paciencia, que no es pasividad. Sino la capacidad de conectarse y relacionarse con lo que está sucediendo, agradable o no, en el momento presente, aquí y ahora, sin reacción”, explica.“La atención plena es estar más conectado, más tranquilo, más calmo con vos mismo, en un estado de mayor conexión con uno y con lo que te rodea. Cuando uno desarrolla esta herramienta, puede enfrentar mejor el estrés y situaciones de la vida cotidiana. Por ejemplo, disminuye el multitasking, estar haciendo muchas cosas a la vez. Y aunque la tecnología es fabulosa, en muchos casos potencia esta característica y hasta genera dependencia a niveles tóxicos.  La intención es despegar del piloto automático en que suele actuar la cabeza. Buscamos que cada uno tome conciencia en cada pequeño acto diario.  A eso apuntan muchos de los ejercicios”, completa Reynoso.En la práctica de una serie de cuatro encuentros intensivos de dos horas que se hacen en INECO, Reynoso habla en la segunda sesión de cómo manejarnos cuando hacemos varias cosas al mismo tiempo . Después de una breve meditación guiada, con los ojos cerrados, ejercicios de respiración y pequeños movimientos corporales, lee unos versos de Sur, el poema de Jorge Luis Borges, y pasa un tramo de la canción El Hombre Blanco, del español Pedro  Guerra. Más tarde, ya todos incorporados y con los ojos abiertos, el grupo comparte las experiencias y sensaciones.Reynoso explica cómo funciona el cerebro con papers que proyecta  en una una pantalla grande desde una notebook. Y pasa un video (“Desconectar para conectar”) que potencia la charla.  En las imágenes se ve una pareja que camina junto al mar pero el enamorado mira el teléfono. Un papá también chatea  mientras su nene dibuja a su lado. Las secuencias  motivan y  disparan  el debate.Sin embargo, mindfulness no sólo se ha que quedado en el ámbito privado o de “consumo personal”. Muchos especialistas llevan la práctica a  “la calle”. “El área  de Responsabilidad Social  es la piedra angular de Visión Clara”, cuenta Badino.  Su equipo estuvo en el Hospital Borda, en la Unidad 54 Cárcel de Mujeres de La Plata  y también trabaja en el Penal 48 de San Martín.“En la cárcel todo es miedo. Las personas en situación de encierro están en un estado permanente de alerta. Nos lleva un tiempo muy largo que puedan confiar y cerrar los ojos. Aun así desarrollamos un programa de rugby combinado con mindfulness. A través del rugby se comenzaron a impartir valores como la concentración, la relajación y la paciencia. Tuvo un impacto directo sobre la convivencia del grupo, entre ellos y con los guardiacárceles, bajando los niveles de violencia”, cuenta Francisco Vanoni, del  área de Deportes de Visión Clara.  También capacitan a médicos y  personal del Hospital Garrahan. “Los talleres y cursos buscan formar y fomentar el autocuidado en los profesionales de la salud. Esto se traduce en una mejora en la atención del paciente”, explica Paulo Caceres Guido que, junto a Adriana Macchi,  forman parte del Grupo de Medicina Integradora del Garrahan.Por su parte,  María Noel Anchorena, también instructora de Mindfulness, hizo algo similiar en el Hospital de Niños Gutiérrez. Entrenaron a médicos residentes en Pediatría.  “El  estrés y  el agotamiento impactan en el cuidado del paciente. Esta práctica mide y trabaja  sobre la calidad de vida y nivel de empatía médica. Y se mejora”, dice Anchorena, fundadora de Sociedad  Mindfulness y Salud. Anchorena tiene 37 años, es psicóloga y mamá de dos hijos. Como Reynoso, también se formó en sus orígenes con Clara Badino.  En su Centro  forman a médicos, psicólogos, psiquiatras y  profesionales de la salud. “Ellos también vienen con burn out (el “cerebro quemado”)  y esto le llega al paciente. No hay manera de que uno trasnmita mindfulness, si no lo practica durante mucho tiempo. Hay que tomar conciencia, tener el método muy encarnado”, advierte  Anchorena.Y cuenta que en empresas como Google ya empezaron a ofrecer “atención plena” a sus empleados. “Se demostró científicamente que la capacidad de estar presentes en la actividad nos hace más eficientes”,  explica.Las escuelas de San Isidro también están a punto de recibir mindfulness. Esto es de la mano de Daniel López Rosetti, médico clínico, director del Area de Medicina del Estrés del Hospital Central de San Isidro, organismo municipal.  Están preparando un programa piloto para escuelas públicas y privadas de ese distrito.  “Apuntamos también a controlar la ira entre los alumnos y prevenir el bullying”, destaca López Rosetti.  Y enfatiza que en el Hospital Central también dan mindfulness  a pacientes que llegan derivados de otros servicios de ese centro como cardiología, neurología,  gastroenterología, endocrinología, más pacientes que llegan en forma externa. “Damos talleres con manejo del estrés. Se  acercan también muchas mujeres con cáncer de mama” ,  explica López Rosetti.“Descubrí mindfulness porque me lo recomendaron en terapia. Siempre tengo problemas para dormir y de estrés.  Y soy hiperactiva. Ahora mientras manejo tomo conciencia de mi cuerpo. Si voy con las  mandíbulas tensas o  aferrada al volante, lo registro y lo cambio. De eso se trata la atención plena. De darse cuenta y modificar”, confiesa  Silvia Fernández Barrio, periodista, 62 años y panelista del programa  de TV “Intratables”.En cuanto a las aplicaciones médicas, Clara Badino dice: “No es un método de medicina alternativa, sino complementaria con base neurocientífica y biológica,  que potencia la medicación, los tratamientos psicológicos y psiquiátricos sin intención de reemplazarlos. Se trabaja con la incomodidad y el dolor y esto quizá sea la mayor novedad”.Para entender la raíz del mindfulness en la meditación y el yoga, y adónde estaría la diferencia para aplicarlo, hay una explicación. “Puede (debe) utilizarse en cualquier momento de la jornada, mientras realizamos nuestras tareas cotidianas. No es necesario encontrar un momento especial del día, como sí lo hacemos con el yoga o la meditación”,  destaca Jon Kabat-Zinn, creador del método, que tuvo madre pintora y papá científico inmunólogo. “Integré las dos ramas, el arte y la ciencia para aplicarlos en la vida ” mtagtachian@clarin.comhttp://www.clarin.com/viva/Revista_Viva-mindfulness-estres_0_1316868468.html

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