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viernes, 3 de agosto de 2012

El exceso de alcohol entre los más jóvenes

Los adolescentes toman cada vez más y comienzan a hacerlo a edades muy tempranas. Este hábito puede generar consecuencias irreversibles en su salud. Un llamado de atención para los adultos. Por Alejandra Abrodos

llegan a la casa del anfitrión a eso de las nueve de la noche con una botella bajo el brazo. O dos. Si la bebida se acaba, arrasan con las reservas de la casa, salen a comprar a quienes les venden por el doble del precio o piden por teléfono a algún delivery. A medida que toman, ellos ensayan el rol de ganadores ante las chicas y ellas juegan a seducir. "La previa" se estira hasta la madrugada y el consumo de alcohol también. Sin embargo, siguen tomando en el boliche, y la noche a veces termina con peleas en las calles, agresividad, chicas descompuestas y una resaca insoportable. Esas son las secuelas más evidentes, pero las más profundas causan daños graves que pueden ser irreversibles.

NUEVAS COSTUMBRES

El vínculo entre los argentinos y el alcohol ha cambiado mucho en los últimos diez años. Se toma cada vez más y la edad en la que se empieza con este hábito se redujo drásticamente. Según datos de una encuesta realizada en 2011, los adolescentes comienzan a beber alcohol a los 13 años y alrededor del 65% de los chicos en edad escolar que consumen alcohol reconoció haber tomado cinco tragos o más en una misma ocasión a lo largo de 15 días."El consumo de alcohol se ha intensificado, particularmente en la adolescencia, fruto de un aviso publicitario que ubica al alcohol como centro y motivo de encuentro social, de éxito ante los otros y como reforzamiento de la identidad", explica el psiquiatra Horacio Vommaro, jefe de Psiquiatria y Salud Mental del Instituto de Neurociencias Buenos Aires (INEBA).En los medios se suele ver al alcohol como algo atractivo, como un elemento que favorece la seducción y colabora con los vínculos en general. "Para poder ‘ser’ alguien en el universo adolescente actual se debe disponer de determinadas características: belleza, delgadez, tecnología, desfachatez, y desinhibición. Esta última se logra a través de la bebida", dice la psiquiatra infantil Ana Beraudi, especialista en Psiquiatria infantil del Instituto de Neurologia Cognitiva.Además, el alcohol se ha convertido en un motivo de encuentro. Hoy, en una casa o en la esquina, los chicos se juntan para tomar y lo hacen para modificar su conducta, su estado de ánimo, su humor, no porque les guste. Pero, ¿cuánto es mucho alcohol para un adolescente? Cinco o más tragos en un día, aunque sea una vez por mes. Esta cantidad alcanza para provocar daños en la salud, como el desarrollo neurológico propio de la edad, entre otros.

SUBE A LA CABEZA

Es un hecho: el consumo excesivo de alcohol en la adolescencia puede causar daños en el cerebro, que en estos años aún se encuentra en estado de maduración. El neurólogo Galeno Rojas, especialista en Farmacología, docente y miembro del Hospital Británico y de INEBA, explica que se producen alteraciones cognitivas y conductuales a largo plazo porque se producen cambios en el área cerebral llamada hipocampo, una estructura neuronal necesaria para el aprendizaje y la memoria. Además se alteran circuitos de las zonas frontales del cerebro, que son relevantes para controlar los impulsos y la motivación. Las chicas son las que más sufren estos daños.A su vez, la inmadurez neurológica hace que sean más imprudentes. "La zona que interviene en la toma de decisiones se aloja en la parte más frontal del cerebro. La maduración de esta área termina entre los 20 y los 30 años. Es decir que las neuronas, el entorno, las exigencias y la vulnerabilidad anímica propia de la adolescencia muchas veces no permiten decidir sin exponerse al riesgo", puntualiza Beraudi.MALAS COMBINACIONESUn vaso de vino, de cerveza o un trago con vodka son nocivos para los chicos, pero ahora están de moda algunas mezclas que son aún más peligrosas. "La combinación de alcohol con bebidas energizantes es altamente tóxica e incrementan el riesgo de arritmias y muerte súbita y, por otro lado, su carácter estimulante ‘enmascara’ durante un tiempo los efectos depresores del alcohol, como el sueño, lo que hace que una persona siga tomando", dice el Dr. Diego Sarasola. El consumo de energizantes con alcohol es una de las principales causas del coma alcohólico, un cuadro cada vez más frecuente en las guardias de los hospitales y sanatorios de todo el país.EL ROL DE LOS ADULTOS¿Cuánto tenemos que ver los adultos en el consumo de alcohol de los adolescentes? Mucho, si tenemos en cuenta que ellos están atentos a lo que hacemos. Por ejemplo, los adultos les trasmitimos que beber está asociado a situaciones de festejo. Esta imagen quita credibilidad a las medidas de control que los mismos adultos tratan de ejercer sobre los chicos. "Decir qué deben hacer y al mismo tiempo mostrar un comportamiento diferente estimula la rebeldía propia de los adolescentes y agrava el problema", opina el psiquiatra Juan Manuel Bulacio, presidente de la Fundacion de Ciencias Cognitivas Aplicadas.Además, por los cambios sociales que se produjeron en los últimos tiempos, los adolescentes están mucho tiempo solos y son más vulnerables a los estímulos que los llevan a consumir bebidas alcohólicas.El abordaje de esta situación requiere un compromiso amplio que incluya a la familia, a la escuela y al Estado. El tiempo compartido y la conversación entre padres e hijos es fundamental, pero no para bajar línea, sino para saber cuáles son los temas que les preocupan a los jóvenes, quiénes son sus amigos, en qué ocupan su tiempo, qué hacen y adónde van cuando salen. Es indispensable dar el primer paso, porque es el que puede cambiar la historia..http://www.revistasusana.com/1495550-el-exceso-de-alcohol-entre-los-mas-jovenes

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