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lunes, 20 de julio de 2015

El 36% de la población recibe fondos del Estado, pero la pobreza igual aumenta

De la mano de las asignaciones y prestaciones del Estado, la economía local pudo capear la caída de actividad de los últimos dos años y compensar en parte la falta de generación de empleo genuino que emerge de la recesión industrial.En total, hay 14,5 millones de personas que se benefician con algún tipo de transferencia del Estado, según cifras de los economistas de la oficialista Gran Makro. Esa cobertura alcanza al 36% de la población. Pero si bien los programas como la Asignación Universal por Hijo, la moratoria previsional y otros planes como el Progresar evitaron una caída mayor, no pudieron revertir el retroceso de los indicadores sociales en el último año, como la pobreza, más allá de la polémica sobre las mediciones.
Cómo funciona la red social argentina.
Las mejoras de las condiciones de vida que sobresalen cuando se compara la última década cambiaron de tendencia. El año pasado, la pobreza aumentó 0,6% y la indigencia, 2,1%. Tambiénse registró una suba de la inseguridad alimentaria en los hogares, siempre según las cifras del Observatorio de Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA). Otras mediciones alternativas indicaron 16,1%, como la del Centro de Estudios Económicos y Sociales Scalabrini Ortiz (CESO), una cifra que triplica, sin embargo, el último número oficial de pobreza del Indec, del 4,7%.Los “programas con subsidios personales” representan unos $ 50 mil millones en el Presupuesto, según la Asociación Argentina de Presupuesto y Administración Financiera (ASAP), a las que se suman las jubilaciones y pensiones del sistema de reparto por $ 340 mil millones más.Según destaca el Gobierno, las políticas de asistencia social“agregaron en promedio 1,7 punto al PBI de 2010 a 2014”, según recapituló el titular de la Administración Nacional para la Seguridad Social (Anses), Diego Bossio. Los estímulos, no obstante, se encontraron con los efectos de la devaluación del año pasado, la inflación y la caída de la actividad que se suman a condiciones laborales más precarias a partir de la falta de generación de empleo genuino y en blanco.La ampliación de los aportes estatales –que incluye asignaciones familiares, programas de estímulo para los jóvenes como el Progresar pero no así la incidencia del Estado como generador de empleo público–  se dio no sólo para actualizar los importes por la inflación, sino que creció la cantidad de argentinos que recibe algún tipo de subsidio social.De acuerdo con la UCA, el 28,6% de los hogares está cubierto con algún tipo de plan social. En 2014 eso implicó un crecimiento del 8,3% frente al año anterior mientras que en la comparación con 2010 el aumento de hogares beneficiados llega al 40%. “Las transferencias del Estado no lograron responder a las deudas sociales pendientes”, aseguró el titular del OSDA de la UCA, Agustín Salvia, que esta semana presentó un índice de pobreza del 28,7% que volvió a reavivar el debate sobre cuántas personas no tienen los ingresos suficientes en la Argentina.“El problema es que se generan debates mediáticos sobre las cifras y se posterga la discusión de lo que es importante”. En ese sentido, el informe de la UCA sostiene que pese a que “el Estado se hace cargo de los sectores más humildes con el aumento de las transferencias sociales, es un indicador de que algo no está bien”, sostuvo Salvia.Así, el 34% de empleo en negro que reconoce el Ministerio de Trabajo se agudiza en los sectores de menores ingresos, donde llega hasta al 85% según la UCA. En los sectores de bajos ingresos sólo el 15% del empleo es registrado mientras que se evidenció un aumento del subempleo inestable (lo que coloquialmente se define como “changas”) que llega al 32% en el sector de muy bajos ingresos y el empleo precario llega al 38%.
A menores ingresos, más dependencia
En la medición por ingresos de la asistencia estatal, en los segmentos de menores ingresos la dependencia se duplica.
“En 2014, casi 3 de cada 10 hogares de los principales centros urbanos fueron receptores de alguna política social de empleo o transferencia de ingresos. Ese valor pasa a ser de 6 cada 10 cuando se consideran los hallados en situación de pobreza”, analiza el informe del Observatorio de Deuda Social de la UCA.Y si bien hubo un aumento de los programas, “no se ha traducido en un cambio estructural significativo con relación a la necesidad de cada sector de recurrir a estos programas como estrategia de subsistencia”.Para abastecer este aumento, el Gobierno inyectará un total de $ 252 mil millones adicionales al circuito económico este año. Los pagos de la seguridad social (+42%) explican un tercio del incremento de las transferencias, según los economistas de la Gran Makro. Según la UCA, en la clase trabajadora marginal, la cobertura llega al 67%. En el caso de las villas y asentamientos, el 78,6% depende de algún tipo de transferencia estatal.http://fortunaweb.com.ar/2015-07-19-164163-el-36-de-la-poblacion-recibe-fondos-del-estado-pero-la-pobreza-igual-aumenta/

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