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lunes, 27 de febrero de 2012

Celebran el primer Día de Acción Global por la seguridad alimentaria

Se trata de una nueva coalición de 60 organizaciones no gubernamentales (ONG) y 30 entidades civiles dedicadas a resistir el accionar concentrador de los monopolios corporativos existentes en el ámbito del control excluyente de la producción y distribución de alimentos
Un nuevo movimiento internacional centrado en la seguridad alimentaria, bajo el lema Ocupar nuestra provisión de alimentos (en inglés, Occupy Our Food Supply) ha elegido el 27 de febrero, este lunes, para celebrar su primer Día de Acción Global.
Se trata de una coalición de 60 organizaciones no gubernamentales (ONG) y 30 entidades civiles dedicadas a resistir el accionar concentrador de los monopolios corporativos existentes en el ámbito del control excluyente de la producción y distribución de alimentos.
Las informaciones provistas por los promotores del evento destacan que en Norteamérica el procesamiento del 70 por ciento de la carne consumida por los ciudadanos está en manos de solamente tres monopolios comerciales: Tyson, Cargill y JBS.
Asimismo, sostienen que más del 90 por ciento de las semillas de soja y 80 por ciento del maíz consumido en Estados Unidos es vendido por apenas una sola corporación (Monsanto), mientras que a nivel mundial casi el 90 por ciento del comercio de granos es regido por apenas cuatro megacompañías. La situación reinante en Estados Unidos pone en evidencia que durante las últimas tres décadas se concentró enormemente el comercio general de alimentos, a punto que sobre 40.000 artículos alimentarios ofrecidos por los supermercados, más de la mitad es procesado por sólo diez corporaciones. Con epicentro en Estados Unidos y ramificaciones en Brasil, Hungría e Irlanda, entre otros países, esta flamante alianza cuenta con el apoyo de numerosos grupos fogueados en el movimientismo reivindicador, como fue recientemente el caso de las acciones conocidas como Ocupar Wall Street. Las agrupaciones que confluyen en esta iniciativa provienen del plano de la promoción de la agricultura sustentable, la justicia alimentaria, el movimiento Slow Food (Comida Lenta) y varios tradicionales movimientos ecologistas. Una de las acciones comunitarias previstas para este 27 de febrero en Nueva York, está dirigida a horticultores urbanos, ecologistas, sindicalistas, trabajadores del ramo y público en general, para reunirse a mediodía en el Parque Zuccotti, a fin de intercambiar semillas y celebrar el circuito de comidas sanas del área metropolitana.
Entre los portavoces estadounidenses más notorios aparece la escritora Anna Lappé, autora del libro Dieta para un planeta caliente y miembro de la junta directiva de la organización Rainforest Action Network (Red de acción por los bosques pluviales).
La fogueada activista expresa que el control corporativo de nuestro sistema alimentario ha producido la quiebra de millares de emprendimientos agrofamiliares, la destrucción de la fertilidad de los suelos, la contaminación de nuestras aguas, y epidemias que incluyen la diabetes tipo 2, los males cardíacos, e inclusive algunos tipos de cáncer.
Otra popular figura estadounidense sumada a este Día Mundial de Acción, es el veterano cantante folclórico Willie Nelson, fundador y presidente de una entidad de protección alimentaria llamada Farm Aid (Agroauxilio). Nada es más importante que la comida que comemos y las familias agrícolas que la producen: nuestros recursos alimentarios pertenecen a quienes los generan y no al control de un puñado de corporaciones; simplemente no podemos tolerar tal cosa, destacó Nelson. En Indonesia, Rukaiyah Rofiq, director de la organización de derechos humanos Yayasan Setara Jambi, ha declarado que es estimulante ver que los estadounidenses están atando los cabos que conectan las opciones alimentarias que asumen en sus compras y los serios impactos que ello provoca aquí en el sudeste de Asia.
Una participante notoria del movimiento es la mundialmente conocida científica y ecoactivista hindú Vandana Shiva, quien declaró que nuestro sistema alimentario ha sido secuestrado por los gigantes corporativos, desde las semillas hasta la mesa hogareña.
Y añadió que el macrocontrol es tal que controlan las semillas, el comercio agrícola, el procesamiento de los alimentos y las ventas por mayor y menor, al punto de constituir una dictadura alimentaria: debemos ocupar el sistema de alimentos para crear una democracia alimentaria.Numerosas campañas de educación comunitaria y manifestaciones públicas frente a las casas centrales de las corporaciones involucradas y los supermercados de su órbita, son algunas de las iniciativas del movimiento, que utiliza ampliamente la Internet para difundir sus premisas.
Fuente: Télamhttp://www.rosario3.com/noticias/mundo/noticias.aspx?idNot=107439&Celebran-el-primer-Día-de-Acción-Global-por-la-seguridad-alimentaria

jueves, 9 de febrero de 2012

¿Cuáles son los cultivos que van a alimentar al mundo en los próximos años?

Ochenta millones, esa es la cantidad de personas que todos los años se suman a la población del Estados Unidos es uno de los países donde se vive con mayor intensidad la crisis mundial, pero también es un actor destacado en la producción de commodities. En el interior del país, alejados de la recesión y de los centros financieros, prospera innumerable cantidad de pequeños productores que disfrutan el boom del sector. En este contexto, Syngenta, una de las compañías más importantes del mundo de agronegocios, instaló en la localidad de Stanton, Minnesota, un centro para llevar a cabo sus investigaciones sobre genética, biotecnología y agroquímicos, y considera que son los siete cultivos esenciales del mundo que viene: el maíz, la soja, los vegetales (tomates, pepinos y otros), los cereales (con el trigo encabezando el rubro), la caña de azúcar, el girasol y el arroz. La necesidad de volcar la mirada hacia una serie de cultivos específicos tiene que ver con el foco que la economía global ha puesto en la demanda de commodities y alimentos. Cada año, se incorporan al mundo 80 millones de nuevas bocas para alimentar. En los últimos años, China e India (los dos países con mayor población) han cambiado dramáticamente su dieta alimenticia incorporando proteínas. Además, las tierras disponibles para la producción de alimentos se están reduciendo, y la agricultura utiliza hoy el 70% del agua dulce del mundo.Todos estos datos, más la volatilidad que expresan los mercados desde 2008, conducen a buscar una mayor eficiencia en la producción agropecuaria, basada en un mayor rendimiento por hectárea. Por ejemplo, mientras que el promedio de producción para la soja en Argentina es de 2,7 toneladas por hectárea y en Estados Unidos alcanza las 2,9 toneladas, en el centro de Stanton se mostraron ejemplos donde la combinación de agroquímicos, genética y biotecnología permite lograr valores de casi 5 toneladas por hectárea en algunas regiones del sur de Brasil.
Girasol En el caso de aceites, negocio cuya clave es el girasol, se estima un crecimiento general de la demanda de un 4% por año hasta 2025. Aquí los grandes protagonistas son Rusia y Argentina. Nuestro país es el tercer mercado productor y el segundo exportador. Esto se logró aumentando las ventas 18 veces en los últimos 10 años.
Vegetales La producción de vegetales está en plena expansión, y el kilo de semillas de tomate casi triplica el valor de un kilo de oro. Su mercado está dominado por tres grandes productores: China, India y Estados Unidos. Según los especialistas de Syngenta, éste es un mercado con oportunidades, porque requiere una gran sofisticación dentro de los mercados emergentes y permite el desarrollo de pequeños productores con escala limitada de producción.
Caña de azúcar La caña de azúcar se ha vuelto un cultivo muy demandado a partir de la incorporación del etanol a la mayoría de los combustibles. Además, la ingesta humana de azúcar ha aumentado un 44% en los últimos 20 años. Se estima que en 2010 se consumieron 160 millones de toneladas de caña de azúcar, que consagraron a Brasil como principal productor.
Maíz Para el caso del maíz, los últimos 20 años han representado un cambio dramático en el sector: mientras que el área sembrada aumentó 35% en todo el mundo, el consumo aumentó un 77%. Aquí los protagonistas de la expansión son Estados Unidos, Brasil, Europa y China.
Soja Para el sector de la soja, los tres grandes protagonistas son: Estados Unidos, con 31 millones de hectáreas de producción; Brasil, con 24 millones; y Argentina, con 19 millones.
Cereales En los cereales hay marcadas diferencias regionales, ya que se puede sembrar hasta en 124 países, hecho que no sucede con ninguno de los otros cultivos. Asimismo, la utilización de los cereales en diferentes industrias, como la de alimento para animales, las bebidas alcohólicas y la producción de pan y pizza, hace que estos cultivos tengan una producción a medida.
Arroz El arroz es un cultivo de escasa tradición en Argentina, pero en el mundo resulta estratégico. Mientras que en Asia se consumen 80 kilos por habitante por año, en Estados Unidos se alcanza la cifra de 10 kg. China, India, Tailandia, Vietnam e Indonesia producen el 90% del arroz que se consume en el mundo.mundo. Para alimentarlas, las empresas investigan como impulsar una nueva revolución verde.Por Leandro Africano

martes, 16 de febrero de 2010

Técnicos argentinos crean una "súper leche" que previene enfermedades


Científicos del INTI consiguieron un alimento apto contra la diabetes y la formación de células tumorales.
Ya le dicen la "súper leche" porque ayuda a prevenir la formación de células tumorales y la diabetes, como también la aparición de ateromas, como el que los cirujanos capturaron en la carótida del ex presidente Néstor Kirchner. Y sale así, desde la teta de la vaca, sin necesidad de agregados químicos, solo gracias a la alimentación previa del rumiante.
La fórmula no es cara y ya está a disposición de las pymes, gracias a seis años de trabajo de técnicos del INTA Balcarce, en colaboración con el INTI Lácteos. Ya está listo, además, el traspaso de las propiedades de esta leche a productos como queso, manteca, crema y yogures.
Así, se desarrolló una leche funcional, es decir, con propiedades adicionales sobre la salud de los consumidores, que van más allá del beneficio clásico del aporte de nutrientes (proteínas, grasas, azúcares, minerales) al agregar biomoléculas de ácido linoleico conjugado (CLA) y ácido vaccénico (AV), que presentan "propiedades antitumorales, antiaterogénicas y antidiabéticas". "Las pruebas se hicieron en los rodeos lecheros que el INTA tiene en Rafaela y Balcarce. "Ya hay productos precomerciales que se han evaluado junto con el INTI de Migueletes, como yogures, manteca y queso", explicó a Clarín el coordinador del Programa Nacional Leches del INTA, Miguel Taverna. Consideró que son una alternativa para darle mayor valor agregado a su producto, para los pequeños y medianos tamberos de los 11.500 que existen en Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires.
"Pero estos lácteos no deben verse como un medicamento, sino como una medida preventiva que funciona como un eslabón más en un contexto de hábitos saludables de vida, aclaró Gerardo Gagliostro, del grupo Nutrición, Metabolismo y Calidad de Producto del INTA Balcarce, quien lideró este experimento. Agregó que esta leche "es un alimento más que puede contribuir a atenuar la aparición de enfermedades degenerativas en los consumidores".
La clave es el alimento de las vacas. Es el secreto, explicó Taverna, porque las vacas siguen una dieta sana para luego producir la "súper leche". "Y no es caro, tampoco, por eso puede dar valor agregado a las pymes", señaló el coordinador lechero. Taverna agregó que "esta leche enriquecida depende de la aplicación de protocolos para agregar valor a la leche y sus derivados, pensando primero en el productor y la producción primaria. Porque generalmente es la empresa la que genera el valor y el tambero captura muy poco de ese proceso".
Los técnicos explicaron que el valor agregado se da en la producción primaria "con costos no importantes, que requieren un protocolo estricto en la alimentación y manejo de las vacas. Se incorporan productos, cosa que no es muy engorrosa, porque en la mayoría de los tambos argentinos se suplementa a la vaca dentro y fuera de la sala de ordeñe. En la suplementación se deben incluir subproductos de la industria aceitera, de los procesos de generación de biocombustibles y también una pequeña concentración de harina de pescado, en general subproductos de transformaciones industriales que pueden recuperarse".
Taverna destacó el beneficio de la leche para prevenir diabetes y la formación de ateromas, que es la acumulación local de fibras y grasa, principalmente colesterol, en la pared interna de una arteria, que se estrecha y no deja pasar la sangre, con riesgo de infarto. "También está probado que puede prevenir los tumores de mama y prostáticos", dijo el especialista.
"La ventaja es que se genera un producto natural, en lugar de una leche con aditivos químicos. Lo cual desde el punto del impacto sobre el consumidor es más beneficioso", señaló. Como resultado, se obtiene una leche de menor contenido graso con su fracción hipercolesterolémica atenuada y con mayores niveles CLA y AV.
Las estimaciones del consumo diario de CLA oscilan entre 0,3 y 1,5 gramos por persona. Los mayores consumos corresponden a países que producen leche y carne en condiciones de pastoreo
El suplemento para el ganado bovino o caprino se realiza con oleaginosas, aceites y derivados de la molienda como las borras y los pellets o cáscaras de la misma soja. Por eso dicen en el INTA que es un proceso sano y amigable con el medio ambiente.
http://www.clarin.com/diario/2010/02/16/um/m-02141259.htm

jueves, 14 de enero de 2010

Descifraron en EE. UU. el genoma de la soja


EL YUYO TIENE 46.000 GENES.
En la imparable seguidilla de desciframientos de genomas, llegó el turno de la soja. La noticia no se originó en las pampas del monocultivo argentino, sino en un frío laboratorio de la Universidad de Purdue, en Estados Unidos. Es la primera vez que se conoce la secuencia completa de una legumbre, en este caso, una de las plantas de cultivo más importantes del mundo, que además tiene un papel cada más relevante como biocombustible. “Esto nos abre la posibilidad de optimizar la planta para la producción sostenible de energía y alimentos”, confirmó Anna Palmesano, del Departamento de Energía de ese país. Los expertos identificaron en los 20 cromosomas sojeros 46.000 genes, más del doble que en el ser humano.
Los científicos de 18 institutos de investigación –que presentarán sus resultados hoy en la revista Nature– aseguran que el logro promoverá el desarrollo de semillas de digestión más sencilla y la mejora de la calidad del biodiésel. “Los datos, con más de 1.000 millones de nucleótidos (moléculas orgánicas), nos facilitarán la comprensión de cómo la planta transforma luz solar, dióxido de carbono, nitrógeno y agua en energía, proteínas y sustancias nutritivas para animales y seres humanos”, adelantó Palmesano. Aunque celebró el hecho de contar con las instrucciones que indican cómo está formada la soja, Gary Stacey, de la Universidad de Missouri, aclaró que “es más importante descifrar los genes que intervienen en la producción de aceite y proteínas”.
Stacey se refería al hecho de que el aceite de soja es un combustible limpio, pero la planta todavía no produce lo suficiente como para poder reemplazar a combustibles tradicionales como la nafta. Con el desciframiento del genoma, los científicos podrían aumentar la capacidad productiva del aceite. Lo mismo sucedería con la estaquiosa, el carbohidrato de la soja, que provoca en muchas personas problemas para la digestión. Si se manipulan los genes para que la planta baje su producción de estaquiosa, las semillas serán más digeribles para el hombre y el ganado.
El conocimiento de este genoma también permitirá crear variedades resistentes a enfermedades devastadoras, como la roya asiática, que en algunos países genera pérdidas de hasta el 80% de los cultivos. La investigación –en la que también se descifraron genomas del álamo y el mijo– no sólo abre el camino para la soja. Nature estima que el descubrimiento será clave para develar el genoma de más de 20.000 especies leguminosas, capaces de transformar elementos como el dióxido de carbono, el agua, la energía solar, el nitrógeno y los minerales en energía, proteínas y nutrientes.
PLANTA POLÉMICA. La soja también cosecha rechazos. En Brasil la señalan como una de las principales causas de la deforestación del Amazonas, mientras que en la Argentina la crítica más fuerte pasa por el uso de glifosato, el herbicida utilizado para la soja transgénica. De acuerdo al microbiólogo Andrés Carrasco, puede producir malformaciones neuronales, intestinales y cardíacas.
Por otra parte, tras el estallido del conflicto con el campo, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner cuestionó el avance de la soja y se refirió a este cultivo en forma despectiva diciendo que es “un yuyo” que se tira y crece solo.
“Es un avance que permitirá un mayor aprovechamiento”
El anuncio del desciframiento del genoma de la soja sorprendió y alegró al mismo tiempo a los argentinos estudiosos de la planta. “Esto sirve para conocer mejor las funciones de los genes, y a partir de eso utilizarlos de manera positiva”, afirmó el prosecretario de la Asociación de la Cadena de la Soja Argentina, Julio Ferrarotti. Agregó que, mediante la filotecnia (mejoramiento genético vegetal), se puede “aprovechar la variabilidad natural de las especies para incrementar su productividad”.
Desde el Grupo de Mejoramiento de Soja del INTA, Diego Soldini coincidió en que “para quienes trabajamos en el campo como mejoradores, sin duda este descubrimiento representa un avance: vamos a saber con exactitud qué genes tiene la planta y cuáles son sus funciones”. El doctor en genética precisó que “fundamentalmente hablamos de desarrollar una mayor resistencia a enfermedades y de incrementar las calidades diferenciales”, es decir modificar la composición bioquímica del grano para obtener proteínas de alta calidad.
El aceite de soja puede tener perfiles de ácidos grasos saturados (facilitan la fabricación de margarinas) e insaturados, que sirven para prevenir ataques cardíacos. Después de que se le extrae el aceite a la soja, queda una harina compuesta por proteínas, de la cual se derivan alimentos balanceados para animales y humanos. En este último caso, el sabor aún resulta desagradable al paladar, por lo que grupos como el del INTA trabajan para alterar la composición genética de la planta.
http://criticadigital.com/index.php?secc=nota&nid=35932

lunes, 11 de enero de 2010

La proteína de soja reduciría el riesgo de padecer Sindrome X


Investigadores de la UNL llevaron a cabo un trabajo experimental en el que ratas genéticamente normales fueron expuestas a sedentarismo y a un cambio nutricional a través del consumo de una dieta rica en sacarosa, evidenciando cambios metabólicos y hormonales positivos.
“Este modelo es muy útil para investigar las repercusiones de la proteína de soja sobre el organismo, y en particular sobre el metabolismo lipídico, el rol de los nutrientes y los posibles efectos beneficiosos de su inclusión en las dietas para prevenir, retardar o mejorar distintas patologías” afirmó a InfoUniversidades la doctora Yolanda Bolzón de Lombardo, investigadora de la UNL y del Conicet.
El proyecto apunta a la producción de nuevos conocimientos que conlleven un impacto positivo en la salud humana. “El enfoque nutricional podría ser utilizado como estrategia de cambio de hábitos alimentarios de la población en general, y de personas con alto riesgo de contraer estas enfermedades crónicas”, explicó la investigadora y aclaró que “por ahora, lo comprobado no puede trasladarse de forma inmediata a la parte clínica, dadas las limitaciones de un modelo experimental”.
En el laboratorio
El estudio se desarrolló durante ocho meses, en los que los científicos evaluaron el peso corporal, los niveles de colesterol total, triglicéridos, glucemia e insulina, entre otros parámetros, en 90 ratas machos.
Los animales fueron divididos en dos grupos: uno, compuesto por 30 roedores que recibieron una dieta control; mientras que el grupo experimental contó con 60 ratas alimentadas con una dieta rica en sacarosa. A los cuatro meses de estudio, el grupo experimental fue subdividido al azar en dos subgrupos de 30 animales cada uno. Uno de estos subgrupos continuó con idéntica dieta hasta alcanzar los ocho meses de ingesta. El otro, sufrió el reemplazo de la fuente proteica por proteína de soja. Una vez terminada la experimentación, los animales desarrollaron cambios bioquímicos, metabólicos y hormonales que se asemejan, en muchos aspectos, a los observados en los humanos.
Cuáles son los beneficios de la proteína de soja
“La proteína de soja contiene todos los aminoácidos esenciales en cantidad suficiente para abastecer los requerimientos humanos. Siempre y cuando se consuma en las proporciones indicadas”, afirmó la doctora Lombardo. Es una proteína completa ya que es capaz de cubrir todas las necesidades proteicas. Además de sus atributos nutricionales, y a diferencia de las proteínas de origen animal, reduce los niveles de triglicéridos, colesterol total y el colesterol de las lipoproteínas de baja densidad. Por lo tanto, es menos hipercolesterolémica que las proteínas de origen animal.
Síndrome plurimetabólico
El estilo de vida sedentario, sumado a factores genéticos y nutricionales, contribuye al desarrollo de un conjunto de enfermedades. Las que tienen mayor prevalencia en nuestra sociedad son: la dislipidemia -alteración en el metabolismo lipídico-, la intolerancia a la glucosa, la diabetes mellitus tipo 2 -no insulina dependiente-, la hipertensión, la enfermedad cardiovascular y la obesidad. El conjunto de estas dismetabolias se denomina “síndrome plurimetabólico”. En los últimos años, este síndrome alcanzó proporciones epidemiológicas, tanto en nuestro país como a nivel mundial. En este contexto, la dieta juega un rol protagónico para su prevención y tratamiento.
prensa@unl.edu.ar
Prensa Institucional UNL
Dirección de Comunicación
Universidad Nacional del Litoral
http://infouniversidades.siu.edu.ar/infouniversidades/listado/noticia.php?id=649

lunes, 4 de mayo de 2009

Soja transgénica, un "yuyo" polémico que no para de sumar problemas



Aunque está instalada en el inconciente colectivo como un alimento sano y nutritivo, ocasiona desequilibrios hormonales y anemia en los menores. La falta de información en los comedores comunitarios y el negocio del cultivo.


Cuando descubrió que el cuerpo de su hija María Luz tomaba forma de mujer, Margarita no creyó que había parido a una niña índiga o cristal. Lo que le ocurría a su nena de cinco años se acercaba más a una mutación hormonal que al nacimiento de seres humanos con capacidades superiores. Y su olfato materno no se equivocaba; María Luz experimentaba un desarrollo con síntomas puberales que a los 60 meses de vida le había provocado el crecimiento de senos. Los médicos no pudieron diagnosticar con precisión lo que estaba ocurriendo aunque más de una década después el cuadro de la paciente puede ajustarse a lo que provoca la ingesta elevada de isoflavonas, los fitoestrógenos que se encuentran en la soja. El caso de María Luz Goycochea ocurrió en Los Toldos hace 16 años, en coincidencia con el salto a la fama del "yuyo" que el 2008 dio origen a un histórico conflicto entre los productores de soja y el gobierno argentino. Hacia fines de la década del `80, la oleaginosa abrió una puerta de esperanza, riqueza y avaricia, que con el correr de los años van tomando cuerpo.En el inconciente colectivo —según estudios de la Universidad de Buenos Aires—, la soja quedó ubicada como un alimento sano, económico y con propiedades similares a la de la carne. Un trío de cualidades que no hizo dudar a más de un padre para incorporarla a la dieta de sus hijos o promoverla en los comedores comunitarios, y a los responsables de la industria de la alimentación para elaborar todo tipo de producto "a base de soja". Caldos para sopa, jugos, galletitas, panes, embutidos y hasta los medallones de carne contienen soja procesada. Como lecitina de soja para emulsionar un chocolate o como aceite hidrogenado para unir las sustancias que contienen las barritas de cereal."Aunque a veces se piense lo contrario, la soja no es un buen alimento para los pequeños", afirma a Críticadigital el médico Jorge Herce, de Los Toldos, la ciudad natal de María Luz. Recuerda que, en 2002, cuando la Asociación de Productores de Siembra Directa (Aapresid) lanzó la campaña Soja Solidaria para distribuir gratis en los comedores comunitarios y escolares, la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) recomendó no dársela a los niños menores de dos años y evitar la ingesta, con una máxima de una vez a la semana, hasta los cinco años. Una recomendación que aún está vigente. Según el médico de la UBA, Jorge Kaczewer, incorporar fitoestrógenos "puede perturbar el desarrollo sexual normal en los niños y en las chicas adelantar su maduración sexual", salvo ciertos resultados positivos en mujeres menopausicas o en mayores de edad asociados a la salud cardiovascular y prevención de cáncer. El efecto no es inmediato y lo que es ingerido hoy acusaría síntomas algunos años después. Si bien no hay estudios epidemiológicos al respecto, la pediatra Luisa Bay, de la SAP, confirmó que se reportan algunos casos de niñas a las que les crecen los senos, también llamados telarca, desequilibrios hormonales aunque de menor gravedad que la pubertad precoz. COMEDORES Y DESINFORMACIÓN. El informe de la UBA firmado por el doctor Carlos Damin manifestó la "preocupación por la distorsión de la información respecto a sus ventajas nutritivas" de la soja, por la "falta de información sobre la restricción de uso en menores" y la "promoción indebida como alimento base en los comedores comunitarios" de varias provincias del país. Sobre esto último, el Grupo de Reflexión Rural solicitó a principios del año pasado al Defensor del Pueblo, Eduardo Mondino, que intervenga para prohibir alimentar a niños carenciados con productos elaborados con soja. El pedido surgió al conocer que ante la pobreza y las donaciones que recibían, en Tartagal la consideraban un "alimento milagroso". La "abundante concentración de compuestos antinutrientes" es otro de los núcleos críticos enumerados en el documento que detalla que el alto contenido de fitatos reduce la absorción de hierro, zinc y calcio, lo que en una dieta no balanceada puede agravar cuadros preexistentes de anemia y osteoporosis. En cuanto a la proteína de la soja agrega que, si bien es de muy buena calidad, para incorporarla debe combinarse con otro cereal como el trigo, maíz o arroz. A doce años de permitir la comercialización en el país de Soja RR de la empresa Monsanto y con la Argentina convertida en el segundo país productor de transgénicos detrás de los Estados Unidos, "vivimos una contaminación tan grave como la nuclear, la transgénica", dice Kaczewer, quien afirma que "el 70% de los productos del supermercado están hechos con ese tipo de soja". Es curioso que en este marco la Sociedad Argentina de Nutrición distribuyera entre sus socios el libro "Soja. Propiedades nutricionales y su impacto en la salud (2006)", que está accesible en su página web y en el que resalta las virtudes y beneficios de su consumo, incluso en la niñez. Al ser consultado al respecto, el médico Edgardo Ridner, uno de los autores, expresó que "no tienen casos documentados" de desequilibrios hormonales por consumir soja por lo que lo consideran "sólo una fantasía social". Sobre la recomendación de la SAP de evitar la ingesta en los niños concluyó: "Como no hay consenso internacional, no emitimos opinión, lo dejamos librado a los criterios individuales: lo que opine la mamá o los pediatras", y agregó: "Hay algunos países donde plantean límites como la Argentina y otros no como los EE.UU.. Hay opiniones muy respetables que prefieren no estimular el consumo a temprana edad y hay otras que sí. Son opiniones divididas y hasta que nos pongamos de acuerdo nos podemos pelear por 20 años". La investigación de la UBA no evaluó la eventual presencia de residuos de plaguicidas, pero aclara que como no es obligatorio en la soja la mayoría de los alimento carecía de una instancia de monitoreo previo a ingresar en la cadena de comercialización. Y concluye que "las coincidentes recomendaciones formuladas por varios foros y sociedades médicas en el sentido de restringir la ingesta de soja en edades críticas, circunstancias fisiológicas especiales y condiciones de enfermedad preexistente, deberían dar lugar a la discusión sobre la pertinencia de su comunicación al consumidor como parte del etiquetado de aquellos productos que la contengan en su composición". Fruto de una pelea librada por Greenpeace en los 90, las etiquetas expresan hoy su composición pero el detalle en algunos casos es poco comprensible para el consumidor. Si bien hay productos en los que está claro, como las cajas de jugo de soja que no lo recomiendan para menores de 3 años o embarazadas, hay otros que sólo lo expresan bajo el título de aceite hidrogenado o emulsionante. Al respecto, también la diputada Patricia Vaca Narvaja, del FPV, y un grupo de legisladores presentaron hace dos años un proyecto de ley que plantea la obligatoriedad de resaltar en los envases de los productos con sustancias alergenas más serias, entre los "grandes ocho" que se encuentra la proteína de soja. Murió en comisiones.