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miércoles, 18 de junio de 2014

Asaltan veterinarias para llevarse una droga de moda en los boliches

La modalidad es casi siempre la misma. Una pareja con simulada ternura ingresa a la veterinaria para que revisen a su gatito. Pero la situación rápidamente se transforma en una acción violenta: cuando el profesional o los empleados del local se distraen, sacan sus armas y revelan que el verdadero objetivo de la visita es robar el stock de ketamina. Se trata de una sustancia que se utiliza como anestésico en la medicina animal y que en el mercado negro se vende como alucinógeno, en particular en boliches y fiestas electrónicas.Episodios casi idénticos se registraron en por lo menos 25 comercios de la zona oeste y sur del Gran Buenos Aires y también en La Plata. Por eso, el Colegio de Veterinarios bonaerense emitió un alerta entre sus matriculados y recurrió a las autoridades estatales.Según informaron en la asociación que reúne a los veterinarios, la llamada “banda del gatito” habría atacado hasta tres veces por semana en Castelar, Ciudadela, Haedo, Moreno, Palomar, San Justo, Villa Luzuriaga, Morón, Caseros, Ituzaingó y Paso del Rey. “El pico de los episodios se registró entre mayo y los primeros días de junio. Hace una semana que no tenemos denuncias”, dijo a Clarín el presidente del Colegio, Mario Capri.Todas las hipótesis apuntan hacia una misma banda. Se trata de un hombre y una mujer, de pelo rubio, que se mueven en una moto.
Presentación. Una de las formas en las que se vende la ketamina en fiestas. Estas fueron incautadas en Palermo.
 El dato lo tienen por la descripción que hicieron las víctimas y por las imágenes que lograron captar las cámaras de seguridad.En medio de la ola de asaltos, el Colegio pidió apoyo al Ministerio de Seguridad de la Provincia. “También nos reunimos con la fiscalía de Morón y de Lomas de Zamora. Es una situación inmanejable”, admitió el dirigente.La ketamina es un producto que los veterinarios usan para las cirugías. Aunque ahora lo están reemplazando por otros inhalantes, el líquido se proporciona a los animales que son operados, en especial a las mascotas. Es una droga “disociativa”, que en altas dosis provoca la inconsciencia casi inmediata.Capri advirtió sobre los riesgos del uso indebido por parte de las personas. “Es muy potente y peligrosa para los seres humanos. Puede producir alucinaciones, depresión, aumento de la presión sanguínea, alteración de la conciencia y pérdida del conocimiento, ataques de pánico, episodios psicóticos, convulsiones, vómitos, diarrea y trastornos cognitivos a largo plazo. En ocasiones puede provocar asfixia, derrames cerebrales y paro cardíaco ”, aclaró.Las clínicas de animales deben adquirirla con receta archivada. Mediante una aplicación online, la solicitan al Senasa (Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria) y una copia del pedido también llega al Anmat (Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica). El producto se presenta en solución líquida, en frascos que para los profesionales cuestan entre 50 y 100 pesos.En la División Drogas Peligrosas de la Policía Bonaerense explicaron aClarín que cada vez es más difícil hallar ketamina en el mercado negro, aunque está de moda. “Por eso, apuntaron a las veterinarias”, indicaron. Los narcotraficantes muchas veces la cristalizan y luego la venden en pastillas por hasta 10 veces más de su valor original.Según los voceros, en La Plata se registraron dos de los robos de la seguidilla. En ambos actuó la misma pareja de los anteriores, pero en la capital provincial optaron por usar un perro pit bull marrón como excusa para presentarse.Los dos ocurrieron el 22 de mayo: en menos de dos horas atacaron dos comercios en la zona sur de La Plata. “En apenas tres minutos entraron, robaron y escaparon. Fueron momentos de alta tensión”, admitió José Luis Di Ciani (52) dueño de uno de los locales, ubicado en 72 entre 19 y 20. “Entraron con el pit bull y aunque estábamos atendiendo a un cliente enseguida nos dijeron que nos tiráramos al piso.Fue una situación violenta ”, reconoció el profesional.Allí no solo robaron ketamina: también se llevaron la recaudación, celulares y otros objetos de valor. Un rato antes habían entrado a la clínica veterinaria que está en 66 entre 29 y 30. Siempre con el pit bull como pantalla.http://www.clarin.com/policiales/Asaltan-veterinarias-llevarse-droga-boliches_0_1159084195.html

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Prohibido el sorteo de animales

Entregarlos  como "premio" es cosificarlos y ponerlos en riesgo. Respetar su condición de seres sintientes es,  además, una manera de educar a los chicos en el respeto a la vida. Es muy importante que la comunidad sepa que entregar animales como premio en cualquier  tipo de sorteo o, también, a cambio de bonos recibidos por la compra de mercaderías, es ilegal en la Ciudad de Buenos Aires, debido a lo impuesto por la Ordenanza  Municipal (hoy Ley)  41.904/87, que establece en su artículo primero: ”Prohíbese en el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires, el ofrecimiento en concepto de premio, regalo con fines promocionales, en ferias, exposiciones, espectáculos públicos, canje de bonos por animales vivos de cualquier especie".

La década del 80 fue muy difícil para las sociedades protectoras; la Declaración Universal de los Derechos del Animal se había proclamado apenas cuatro años antes y no era muy común que los principios de empatía hacia los animales fueran aún reconocidos ampliamente. Los animales de pocos días y distintas especies eran utilizados como premio en sorteos.

La Ley 41.904, de 1987, vino a traer socorro para evitar los sorteos y otras entregas, al penalizarlos y hacer conocer a la comunidad que los animales no eran objetos para ser sorteados, rifados, canjeados o entregados como promoción, debido a que estos juegos hacían que sus vidas quedaran libradas al azar.

Cuando se presentó este proyecto al Concejo Deliberante de la ciudad de Buenos Aires (hoy Legislatuva), en 1986, se lo hizo para librar a los animales de esas adjudicaciones fortuitas y hogares casuales y para defender su lugar en el mundo como nuestro prójimo.
Si bien es difícil que la comunidad conozca todas las normas que protegen a los animales, parecería imposible que ciertos principios sencillos basados en la ética necesitaran de normas expresas y de organismos específicos, invirtiendo valioso tiempo en hacerlas cumplir.
Empresas importantes con departamentos publicitarios propios demoraron bastante en reconocer estos avances y hubo que denunciarlos para que lo aprendieran, impidiéndoles de este modo que llevaran a cabo campañas que degradaban a los animales al ofrecerlos como premio en sorteos y como regalos promocionales.
Si bien el sorteo de especímenes de cualquier tipo está prohibido desde hace casi 28 años y, en general, la comunidad lo sabe, suele ocurrir algún caso aislado en alguna escuela, que ante el llamado de atención sus autoridades dicen no haber estado informadas. Generalmente, agregan que estos sorteos se realizan tan sólo para reunir fondos, como si eso disculpara que para ello se emplearan recursos no lícitos.
Es justamente con los niños con quienes más deben evitarse estos malos ejemplos, que les transfieren ideas equivocadas que tienden a acentuar la condición de objeto con que vienen cargando los animales.
Cuando en un sorteo alguien recibe una canasta de Navidad, sabe qué hacer con ella; cuando la gente vuelve de un sorteo con un corderito, un patito, un hámster, un pollito, el asunto es muy distinto. Un ser vivo, sea cual sea la especie, necesita de cuidados, tiempo, espacio y también dinero que no se había previsto. Si bien todo podría ser divertido en los primeros momentos, el animal terminará pagando la improvisación.

Recuerdo que algunos años más tarde de que entrara en vigencia la norma aludida, una cadena de cines comenzó a ofrecer en su local de venta de alimentos y golosinas y por la compra de estos dulces, entregaba cupones por los cuales se podían recibir distintos animalitos, como hamsters,  canarios, conejos, peces, etc., que se cambiaban en una veterinaria vecina. Si el vale que entregaban por la compra de golosinas no alcanzaba, podían ir ahorrándose y tras compras sucesivas, alcanzar el monto por animales más costosos. Esa campaña no pudo continuar gracias a la vigencia de la ordenanza respectiva mencionada.
La gente ha evolucionado algo en estos aspectos, sin embargo, en estos días hemos sabido que habría una empresa que comercia por internet, que estaría otorgando bonos de distinto valor según los productos que se adquieran, los cuales pueden cambiarse por animales de otro comercio de los llamados “ de mascotas” .
Los animales nos necesitan mucho, pero aún hay personas y empresas que creen que estos seres vivos pueden ser utilizados para todo. Tratemos de demostrar que no es así. 
Martha Gutiérrez- Periodista- Presidenta de ADDA -Asociación para la Defensa de los Derechos del Animal-; www.adda.org.ar http://www.clarin.com/buena-vida/tendencias/Prohibido-sorteo-animales_0_1027697628.html