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martes, 23 de octubre de 2012

En el país todavía se registra un nuevo caso de lepra por día


Advierten que esa frecuencia se mantiene desde hace años y que esto indica que “la cadena de transmisión no fue interrumpida”. Signada por el aislamiento, es una enfermedad que hoy se cura.Hay pruebas para detectar la lepra y un tratamiento eficaz que consigue curarla y cortar el contagio. Pero aún en la Argentina sigue registrándose casi un nuevo caso por día, según el programa nacional dedicado a esa enfermedad del Ministerio de Salud de la Nación. El año pasado, se notificaron 354 casos de personas con lepra, pero se estima que serían más enfermos que aún no fueron detectados, porque la estigmatización y el desconocimiento impiden el diagnóstico. La lepra es una enfermedad causada por el microbio Mycobacterium leprae .Sus primeros síntomas son manchas en la piel, acompañadas por una disminución de la sensibilidad, del vello o de la transpiración . Si la persona afectada no tiene acceso al diagnóstico y al tratamiento oportuno (con un cóctel de antibióticos), las heridas se infectan y al cabo de un tiempo producen discapacidades y deformidades.Si bien su incidencia se ha reducido en la Argentina, todavía se desarrollan nuevos casos. 
“Esos nuevos casos diagnosticados anualmente se mantienen cerca de los cuatrocientos desde hace muchos años. Esto nos señala que la cadena de transmisión de la enfermedad no ha sido interrumpida ”, afirmó Jorge Tiscornia, especialista en lepra del Hospital Ramos Mejía de Capital y uno de los coordinadores de la campaña de concientización de la Sociedad Argentina de Dermatología (http://www.sad.org.ar).La enfermedad se contagia de persona a persona por un contacto directo y prolongado con alguien infectado. Se produce entre un enfermo con posibilidad de transmitirla (ya que no todos los que padecen lepra eliminan bacilos fuera de su organismo) y una persona sana susceptible. En realidad, es una infección de muy difícil contagio, pero todavía existe. “El diagnóstico temprano es clave, porque al acceder al tratamiento –que en la Argentina es gratuito–el paciente deja de transmitir la enfermedad a otros, puede curarse y evita sufrir discapacidades”, explicó María Cecilia Medina, médica dermatóloga y especialista en lepra del Hospital Nacional Baldomero Sommer, en el partido bonaerense de General Rodríguez.A nivel nacional se considera que ya fue “eliminada como problema de salud pública”. Esto ocurre porque la Organización Mundial de la Salud indica que si un país consigue bajar la tasa a 1 caso por cada 10.000 habitantes se considera que la meta de eliminación fue alcanzada. En la Argentina, hoy la tasa nacional es de 0,18 casos por 10.000 habitantes. Sin embargo, “a nivel subnacional no se ha alcanzado ese objetivo en las provincias de Chaco y Formosa, con tasas de prevalencia de 1,23 y 2,52 casos por cada 10.000 habitantes respectivamente”, informó Mara Vallejos, del programa nacional de lepra que funciona en el Instituto Nacional de Parasitología Fatala Chabén, dependiente del Ministerio de Salud de la Nación. Además, la ciudad de Buenos Aires y el Conurbano son consideradas zonas de concentración de casos (sumaron 76 el año pasado, y hay 121 personas en tratamiento) “como consecuencia de las migraciones internas y de los países vecinos, fundamentalmente de Paraguay”.Que los números cierren con respecto a lo que pide la OMS no significa que se haya terminado con la lepra.La misma funcionaria insiste: “El mensaje a transmitir es que la lepra aún existe. Tiene cura. Su tratamiento es gratuito y el diagnóstico precoz es la clave para evitar secuelas. Es fundamental poner énfasis en suprimir la discriminación y estigmatización ya que las consecuencias de la enfermedad afectan su entorno social, laboral y familiar”. Vallejos resaltó que se está trabajando para que los médicos de la atención primaria de la salud estén mejor capacitados para detectar casos.Desde la Antigüedad, la lepra estuvo rodeada de temores y confusiones. Hoy el tratamiento es diferente.El aislamiento ya es parte del pasado.Hoy, se sabe que se puede compartir el mate o darle un beso a la persona afectada sin contagiarse. Con las primeras dosis de los antibióticos, ya se corta la posibilidad de que los pacientes transmitan la enfermedad a sus familiares, compañeros de trabajo o amigos. “Aún subsiste el prejuicio y el temor al contagio –sostuvo Tiscornia–. Hoy los pacientes, que en un año pueden curarse totalmente, terminan padeciendo tanto la enfermedad como la ignorancia de quienes los marginan sin razón”.http://www.clarin.com/salud/todavia-registra-nuevo-caso-lepra_0_797320340.html

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