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miércoles, 23 de marzo de 2016

¿Es buena para tu intestino la comida fermentada?

 La fermentación es una manera de preservar la comida que data de hace miles de años, pero ahora está empezando a ser considerada como una fuente importante de bacterias amigas. ¿Será que debemos consumir más chucrut (repollo fermentado) o encurtidos como los de pepino que nos dan con las hamburguesas?Preguntale a los coreanos y los japoneses, que han estado fermentando vegetales, pescado y porotos por generaciones. Cuando el plato coreano de repollo llamado kimchi se hace de manera artesanal, la col se remoja en agua salada para matar las bacterias dañinas.En la siguiente etapa, las bacterias restantes, llamadas Lactobacillus, convierten los azúcares y los carbohidratos en ácido láctico, que conserva las verduras y les da un sabor fuerte y picante que a muchas personas les gusta.Este tipo de bacterias no son nuestras enemigas; de hecho, son buenas para la digestión y para nuestra salud.La necesitamos en nuestros intestinos para luchar contra las bacterias dañinas, restablecer el equilibrio de nuestro sistema inmunológico y ayudar al cuerpo a funcionar de la mejor manera.A estas bacterias "buenas" se les llama 'probióticos', que literalmente significa "para la vida", debido al trabajo que hacen. Pero, ¿habrá suficiente de ellos en los alimentos fermentados para marcar una diferencia?
Tim Spector, profesor de epidemiología genética en el King's College de Londres y autor de El mito de la dieta: la ciencia real detrás de lo que comemos, dice que es un cuadro complicado. "Hay muchos alimentos fermentados por ahí y no con muchos se han hecho pruebas formales, por lo que es difícil saber qué hacen", dice. "Pero no hay nada perjudicial en ellos si se producen de forma natural, en lugar de usar el vinagre". Los alimentos fermentados vienen en muchas formas: por ejemplo, yogur, crema agria, pan de masa agria, verduras, salsas picantes y pickles. A menudo se añaden probióticos, en la forma de bacterias vivas o levaduras, si los alimentos no se hacen usando bacterias del ácido láctico, como en el kimchi. Incluso el vino y la cerveza pueden ser incluidos en la lista de fermentados. Pero no todos son beneficiosos en el mismo grado, por lo que no pueden ser clasificados como sanos. La consideración más importante es si las buenas bacterias pueden sobrevivir el largo camino del intestino hasta el colon para tener la oportunidad de ser beneficiosos.Los estudios indican que esto no está garantizado, y que tendríamos que ingerir probióticos con una regularidad y en una cantidad bastante grande para sobrevivir al viaje. 
Y cuando logran reproducirse en el intestino, los científicos tienen una teoría acerca de la función que realizan."Creemos que pueden permitir la producción de sustancias químicas llamadas ácidos grasos de cadena corta, que mejoran el sistema inmunológico, manteniéndolo equilibrado y evitando que reaccione cuando no es indicado", dice Spector. Una gran cantidad de investigaciones se están llevando a cabo para averiguar si tomar probióticos puede mejorar la salud de las personas con trastornos específicos. Hasta el momento se ha dicho que podrían beneficiar a quienes sufren síndrome de intestino irritable y enfermedades inflamatorias de los intestinos. También pueden mejorar las alergias en los bebés y la salud de las personas con sistemas inmunes débiles. Sin embargo, Spector advierte que, si bien los estudios sobre el efecto de los probióticos en animales en el laboratorio son convincentes, la investigación en seres humanos todavía no existe.Los muy enfermos, los muy jóvenes y los muy viejos son los que tienen más probabilidades de beneficiarse de los probióticos si se debilitan sus entrañas, pero hasta ahora hay poca evidencia de que hacen mucho para una persona sana. En cambio, la clave puede ser centrarse en prebióticos -que alimentan a las bacterias beneficiosas para nuestro intestino- nutrirlos y ayudarles a crecer.Esta es un área que la doctora Gemma Walton, microbióloga de la Universidad de Reading, en Reino Unido, ha estado investigando y ha encontrado evidencia alentadora de que una dieta prebiótica puede aumentar el número de bacterias buenas en el intestino.Walton señala que la leche materna es un buen ejemplo de un prebiótico, ya que apoya el crecimiento de bacterias promotoras de la salud. Las bananas también son prebióticos, pero "tendrías que comerte 10 al día para obtener suficiente del compuesto". Las cebollas, espárragos, achicoria y ajo actúan como prebióticos también. Chucrut, yogur, sopa de miso y kimchi son sólo algunos de los productos alimenticios fermentados que contienen los microbios vivos necesarios para mantener las buenas bacterias vivas por más tiempo.Sin embargo, Walton dice que es difícil saber qué alimentos fermentados dan en el clavo. "Todos los alimentos tienen una mezcla diferente de las bacterias que significa que algunos serán más beneficiosos que otros", explica y añade que el asunto de las bacterias en los alimentos a menudo es poco claro. Hay miles de millones de bacterias que viven en nuestros intestinos y en nuestros cuerpos: más de 10 veces el número de células del cuerpo de un individuo. "Si podemos meter más fibras en el intestino, entonces es una buena cosa", agrega Walton. La respuesta a todo esto quizás se va a poder encontrar con el Proyecto Gut británico, que está analizando las bacterias intestinales de 2000 personas.El objetivo es averiguar qué especies de bacterias existen en el intestino y qué grupos de la población tienen la mayor cantidad de especies en sus cuerpos. En última instancia, los investigadores serán capaces de responder a la pregunta de si existe un intestino en perfecto estado de salud, y de ser así, qué lo alimenta. El plan es entonces comparar las bacterias intestinales para averiguar cuál país tiene la dieta más saludable. Las dietas asiáticas, que tienen una tradición de alimentos fermentados, parecen conducir a una mejor salud intestinal en países como China, Japón y Corea, donde las enfermedades intestinales son menos comunes. Por lo que no sorprendería que las dietas occidentales, dominadas por el azúcar y los alimentos procesados, necesiten añadir probióticos para completar el pantano bacteriano del intestino. Mientras tanto, Spector sugiere comer una variedad de las cosas que te gustan. "Un poco de fruta y yogur natural para el desayuno tal vez, prueba kéfir, chucrut, sopa de miso, kimchi...", dice. "La diversidad es la clave".http://www.lanacion.com.ar/1882281-es-buena-para-tu-intestino-la-comida-fermentada

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lunes, 14 de marzo de 2016

Huele raro: el primer banco de heces de Holanda ya recibe donantes

El primer banco de heces de Holanda ya trabaja con sus primeros donantes, de quienes recogerá muestras que, tras ser tratadas y filtradas, podrán ser usadas para reconstruir la flora intestinal de más de 100 pacientes al año con infecciones intestinales crónicas.
El principal objetivo de este peculiar banco, puesto en marcha por la Universidad de Leiden, es luchar contra la Clostridium difficile, una bacteria que afecta a unas tres mil personas al año en Países Bajos y que está relacionada con el abuso de antibióticos.Cuando esta bacteria se desarrolla y crece, causa diarrea y daña gravemente la macrobiótica del intestino, y en un 5 por ciento de los casos la infección se vuelve crónica.En el momento en el que esto ocurre "la flora intestinal no puede recuperarse por sí misma, así que necesita ayuda. Lo que hacemos es sustituírsela por una nueva", explicó a Efe Ed Kuijper, profesor de la Universidad de Leiden.
Para conseguir esto, los médicos utilizan las bacterias recogidas en las heces de los pacientes sanos para recolonizar el intestino, creando una flora intestinal nueva y sana en el paciente.En la actualidad, en Holanda ya se practica este tratamiento de trasplante de heces entre tres y cinco veces al mes. Con el nuevo banco de heces se busca aumentar la incidencia de este método."Esperamos tratar a entre 100 y 200 personas al año", aseguró Kuijper, que explicó que en otros países como España y Alemania la media de afectados por Clostridium difficile es mayor que en Holanda.
El profesor argumentó que hay dos razones para explicar esta estadística.
"La primera es que en países como España el uso de antibióticos en hospitales es mucho más frecuente. La segunda es que en Holanda, al igual que en Reino Unido, Bélgica y Francia, contamos un sistema de vigilancia nacional", dijo.
El principal objetivo de este peculiar banco es luchar contra la Clostridium difficile, una bacteria que afecta a unas 3 mil personas al año en Países Bajos.
El establecimiento de este sistema de control es una recomendación que el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades ha hecho a los países de la Unión Europea.Los candidatos a donantes ya están pasando las primeras pruebas para comprobar que sus heces son apropiadas para formar parte del banco y los requisitos son exigentes.Los solicitantes no pueden haber viajado al extranjero durante los tres meses anteriores, deben tener menos de 50 años y vivir cerca de Leiden para que, una vez hecha la defecación, puedan dejar su muestra en el laboratorio de la universidad lo antes posible."Además, en los formularios de inscripción les hacemos preguntas como si utilizan muchos antibióticos, si tienen antecedentes familiares de enfermedades intestinales, de sangre, de transmisión sexual, de hígado o de riñones", indicó Kuijper, que aclaró que "también se les pregunta por cómo es su defecación".
En esta primera criba, que se está haciendo en este momento, se excluirá a un 90 por ciento de los candidatos.En una segunda fase se analizará los excrementos de los seleccionados y de cada diez se elegirá solamente a uno o dos.
"Al final del proceso esperamos tener entre 5 y 10 donantes, es todo lo que necesitamos", apuntó.
A diferencia de Estados Unidos, donde los donantes de heces son recompensados económicamente, la Universidad de Leiden no ofrecerá ningún tipo de compensación monetaria.El profesor explicó que "lo ideal es que el donante nos deje una muestra al día, dos horas después de la defecación, por eso pedimos como condición que viva cerca de Leiden. Si hace esto durante tres semanas tendremos más de 20 muestras. Estas heces serán entonces procesadas y filtradas para convertirlas en un líquido que se congelará y mantendrá a 80 grados bajo cero".
De esta manera, la solución podrá ser utilizada por los médicos cuando sea necesaria.http://www.rosario3.com/noticias/Huele-raro-el-primer-banco-de-heces-de-Holanda-ya-recibe-donantes-20160313-0015.html

martes, 8 de marzo de 2016

Científicos observan el "big bang" de las neuronas

Nuestro cerebro hospeda diferentes tipos de neuronas, cada una con su propia firma genética que define su función. Estas neuronas se derivan de células progenitoras, que son células madre especializadas que tienen la capacidad de dividirse para dar lugar a neuronas. Ahora, neurocientíficos de la Facultad de Medicina de la Universidad de Ginebra (Suiza) arrojan luz sobre los mecanismos que permiten a las progenitoras generar neuronas. Mediante una nueva tecnología llamada FlashTag que les permite aislar y visualizar las neuronas en el mismo momento en que nacen, se ha descifrado el código genético básico que permite la construcción de una neurona. 
Este descubrimiento, que se publica en Science, permite no sólo entender cómo se desarrolla nuestro cerebro, sino también cómo utilizar este código para reconstruir neuronas a partir de células madre. Los investigadores ahora podrán comprender mejor los mecanismos subyacentes en las enfermedades neurológicas. 
Dirigidos por Denis Jabaudon, neurólogo y neurocientífico de la Universidad de Ginebra y de los Hospitales Universitarios de Ginebra, los investigadores desarrollaron FlashTag, que visualiza las neuronas mientras nacen. Con este enfoque, en el mismo momento en que se divide una progenitora, recibe un marcador fluorescente que persiste en su progenie. Así, los científicos pueden visualizar y aislar las neuronas recién nacidas con el fin de observar de forma dinámica qué genes se expresan en las primeras horas de su existencia. 
Mediante un sistema de marcado fluorescente, visualizan sus primeras horas de vida y cómo se van desarrollando los genes.
Con el tiempo, pueden estudiar su evolución y los cambios en la expresión génica. "Anteriormente, sólo teníamos un par de fotos para reconstruir la historia de las neuronas, lo que dejaba una gran cantidad de espacio para la especulación. Gracias a FlashTag, ahora hay una película genética completa desarrollándose ante nuestros ojos. Cada instante se hace visible desde el principio, lo que nos permite comprender el desarrollo de la obra, identificando a los personajes principales, sus interacciones y sus incentivos", señala Jabaudon en la nota de prensa de la universidad.
Trabajando en la corteza cerebral de ratones, los científicos identificaron los genes clave del desarrollo neuronal, y demostraron que su dinámica de expresión es esencial para que el cerebro se desarrolle normalmente.Este descubrimiento, al dar acceso al código primordial de la formación de neuronas, nos ayuda a comprender cómo funcionan éstas en el cerebro adulto. Y parece que varios de estos genes originales también están implicados en enfermedades neurodegenerativas y del neurodesarrollo, que pueden ocurrir muchos años después. Esto sugiere que podría haber una predisposición desde los primeros momentos de la existencia de las neuronas, y que los factores ambientales puede luego tener un impacto en cómo se desarrollan las enfermedades. Mediante la comprensión de la coreografía genética de las neuronas, los investigadores pueden, por tanto, observar cómo estos genes se comportan desde el principio, e identificar posibles anomalías que predicen enfermedades. Después de leer este código genético, los científicos fueron capaces de reescribirlo en las neuronas recién nacidas. Mediante la alteración de la expresión de ciertos genes, fueron capaces de acelerar el crecimiento neuronal, alterando así la secuencia de comandos de desarrollo. Con FlashTag, ahora es posible aislar las neuronas recién nacidas y volver a crear los circuitos cerebrales in vitro, lo que permite a los científicos probar su funcionamiento, así como el desarrollo de nuevos tratamientos. El equipo ha publicado un sitio web donde es posible introducir el nombre de un gen y observar la forma en que se expresa, y cómo interactúa con otros genes. «Cada equipo de investigación sólo puede concentrarse en un puñado de genes al mismo tiempo, mientras que nuestro genoma se compone de cerca de 20.000 genes. Por lo tanto, pusimos nuestra herramienta disponible para que otros investigadores que la utilizaran, de una forma totalmente abierta", destaca Jabaudon.http://www.rosario3.com/noticias/Cientificos-observan-el-big-bang-de-las-neuronas--20160308-0018.html