Vistas de página en total

Mostrando entradas con la etiqueta trabajo infantil. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta trabajo infantil. Mostrar todas las entradas

miércoles, 11 de mayo de 2016

Alcohol, mala alimentación y sedentarismo, las amenazas para la salud adolescente en el país

 Un estudio sobre la salud de los chicos y los adolescentes en el mundo muestra que un tercio de esa población está creciendo en países donde problemas como las lesiones, las enfermedades de transmisión sexual, la violencia, la mala alimentación, el sedentarismo y la depresión se convierten en una barrera temprana para su bienestar.En la Argentina, desde 1990, el consumo de alcohol se mantiene en el primer lugar en la lista de amenazas entre los 10 y 24 años, que restan calidad de vida o producen discapacidad, de acuerdo con los resultados para 188 países que se publicó ayer en The Lancet.La mala alimentación -sin frutas, verduras, ni granos- y el sedentarismo, con sus consecuencias en el colesterol y la glucosa en sangre, completan esa lista de los diez principales factores de riesgo medidos de acuerdo con la cantidad de "años de vida saludable" (Avisa) que pierden los más jóvenes si no se modifican a tiempo.También se monitorearon las variaciones entre 1990 y 2013 de las causas de muerte. "El abuso de drogas en la Argentina aumentó desde 1990 y hoy figura entre las diez primeras causas de mortalidad para ambos sexos entre los 15 y 24 años. Los incidentes de tránsito, las autolesiones y la violencia se han transformado en las principales causas de muerte tanto en la Argentina como en otros países de la región", indicaron ayer a LA NACION desde el Instituto para la Medición y la Evaluación de la Salud (IHME, por su nombre en inglés) de la Universidad de Washington.Ali Mokdad, director de Iniciativas en Medio Oriente y profesor de Salud Global en el IHME, es el autor principal del estudio. Dijo a LA NACION por vía electrónica: "La salud de los jóvenes es un asunto abandonado, pero urgente, capaz de erosionar la salud de la población futura y el desarrollo económico mundial. Las lesiones, las enfermedades mentales, las infecciones comunes y la salud sexual y reproductiva son los problemas que predominan en los jóvenes en el mundo. Esas causas de discapacidad y muerte están relacionadas con un conjunto de factores de riesgo, incluidas el sexo sin protección, el abuso de alcohol y el consumo de drogas".La Comisión sobre Salud y Bienestar de los Adolescentes de The Lancet usó los datos del Estudio sobre la Carga Global de Enfermedad del IHME para la publicación. Incluye a 30 especialistas de 14 países y cuatro instituciones: la Universidad de Melbourne (Australia), el University College de Londres (Reino Unido); la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres y la Escuela Mailman de Salud Pública de la Universidad de Columbia (Estados Unidos)."El estudio habla de cómo la falta de inversión crónica tuvo graves efectos perjudiciales en la salud y el bienestar de los 1,8 millones de jóvenes de entre 10 y 24 años, que ya son la cuarta parte de la población mundial. Hay que concentrarse en la educación y en que las acciones de hoy beneficiarán a los futuros adultos y a la próxima generación de niños", agregaron desde el IHME.Los datos de la Argentina, para Mokdad, siguen las tendencias en salud del resto de América latina.Precisó que mientras las lesiones eran la principal causa de muerte adolescente en 2013, los incidentes de tránsito, las autolesiones, la violencia interpersonal, las fuerzas mecánicas y el ahogamiento estaban entre las seis primeras causas entre los 20 y 24 años. "El consumo de drogas en el país tuvo un aumento sostenido desde 1990: trepó del 80° al cuarto lugar entre las causas de muerte en 2013 para el grupo de entre 20 y 24 años. Las enfermedades no transmisibles, como el dolor de espalda, la depresión, las enfermedades de la piel y la ansiedad se ubicaron entre las principales causas de discapacidad entre los 20 y 24 años, con decenas de años de vida saludable perdidos en la Argentina", agregó el investigador.Federico Augustovksi, es codirector del Departamento de Evaluación de Tecnologías Sanitarias y Economía de la Salud del Instituto de Efectividad Clínica y Sanitaria (IECS) y docente de la maestría en Efectividad Clínica de la Facultad de Medicina de la UBA. El IECS promueve el uso de los "años de vida saludable" (Avisa) como unidad de medida de la salud poblacional."Los que trabajamos para mejorar la salud de la gente chocamos hace unas décadas contra una pared. La salud se medía en cantidad de muertes o de enfermedades. No se tenía en cuenta la calidad de vida de la gente. A pesar de que la gran mayoría de los problemas de salud no nos matan necesariamente, sí nos alteran la calidad de vida o nos generan alguna discapacidad", explicó a LA NACION.Por eso es que "se diseñaron mediciones que tratan de incorporar y combinar dos dimensiones fundamentales de la salud: la cantidad de vida vivida (años de vida) y el grado de discapacidad (o calidad de vida) de los años vividos con alguna enfermedad".Augustovksi, que no participó del trabajo de The Lancet, consideró que "este tipo de estudios y herramientas son clave a la hora de diseñar políticas sanitarias basadas en la evidencia y que puedan responder a problemas locales relevantes".Mokdad coincidió y planteó que si no se atienden los problemas en la adolescencia, que es una etapa esencial, a menudo se agravan y perduran en la edad adulta. "Invertir en la salud y el bienestar adolescente, incluida su educación, es una ganancia por partida triple: ahora, en la vida adulta y en la próxima generación. Las políticas públicas deberían tener en cuenta esta información y promover la inversión en prevención ahora".Los incidentes de tránsito siguen siendo desde 1990 la principal causa de muerte entre los 10 y 24 años para ambos sexos.

Otros resultados para el país son:

Los suicidios pasaron de ser la quinta causa de muerte en 1990 a ser la tercera en 2013 entre los 10 y 14 años.

El abuso de drogas causó 307 muertes en 2013 en la población de entre 15 y 24 años, mientras que en 1990 no figuraba entre las principales causas de mortalidad.
Las depresión y los trastornos de ansiedad afectan más la salud femenina que la masculina, de acuerdo con los datos para 1990 y 2013.
Las enfermedades de la piel (como el acné), la lumbalgia y el dolor cervical son los principales motivos de pérdida de calidad de vida entre los 15 y 19 años, seguidas de la depresión. Entre los 20 y 24 años, lo son las lesiones por accidentes, la lumbalgia/el dolor cervical, la depresión y el abuso de drogas.
La violencia en la pareja es el segundo factor de riesgo de muerte para las mujeres de entre 15 y 24 años.
El consumo de drogas avanzó del sexto al segundo puesto entre los factores de riesgo de muerte para los varones de 20 a 24 años. En el mismo período (1990-2013), tuvo el mismo ascenso en los adolescentes de entre 15 y 19 años de ambos sexos.
El abuso infantil entre los 10 y 14 años también creció en estos 23 años: pasó de ocupar el séptimo lugar en la lista de factores de riesgo de muerte al quinto lugar.
El sexo sin protección ni siquiera figuraba en 1990 entre los 10 principales problemas de salud entre los 15 y 19 años. Pero en dos décadas, y a pesar de la mayor información disponible, se convirtió en el octavo factor de riesgo de vida, ya sea por la transmisión de enfermedades, como la infección por el VIH, o las complicaciones en el embarazo adolescente.http://www.lanacion.com.ar/1897150-alcohol-mala-alimentacion-y-sedentarismo-las-amenazas-para-la-salud-adolescente-en-el-pais



sábado, 5 de julio de 2014

Bolivia aprobó una ley que permite el trabajo infantil a partir de los 10 años de edad

El Parlamento boliviano aprobó una ley que permite el trabajo infantil a partir de los diez años de edad. Hasta ahora, la edad mínima para trabajar era de 14 años. En Bolivia muchos menores de edad se ven obligados a contribuir al sustento del hogar. La medida fue defendida por el presidente Evo Morales, quien de niño trabajó para colaborar con la economía familiar. "Trabajar de niño crea mayor conciencia social", argumenta el mandatario. La edad se bajó también por el reclamo de asociaciones de niños que trabajan. El nuevo Código del Menor fue promulgado por la Asamblea Nacional (Parlamento). Fija en 10 años la edad mínima para el trabajo infantil, aunque "en casos excepcionales" y cumpliendo diversos requisitos legales. "El límite de edad definido de manera formal por el Código del Niño, Niña y Adolescente es de 14 años, y allí se abren dos excepciones: trabajo por cuenta ajena, a partir de los 12 años, que es lo que permiten los convenios internacionales, y trabajo por cuenta propia a partir de los 10 años", detalló el senador Adolfo Mendoza. El parlamentario explicó a la agencia AFP que la nueva ley —aprobada tras un consenso alcanzado entre todos los sectores— establece el cumplimiento de una serie de requisitos "a fin de garantizar la salud mental y física de los menores y para evitar la explotación infantil". "Primero, se necesita la decisión voluntaria del niño, niña o adolescente de trabajar; segundo, la autorización de los padres, tutores o guardadores; y tercero, el permiso de las Defensorías de la Niñez". Pero resulta cuanto menos polémico hablar de "decisión voluntaria" en el caso de niños de 10 años. Además, destacó el parlamentario, se realiza un registro que pasa al Ministerio del Trabajo, que "controla la situación". 
En el texto debatido, el nuevo código había establecido primero una edad mínima de trabajo de 14 años sin excepciones. Pero esto motivó la protesta de entidades que agrupan a menores, que consideraron que la realidad en Bolivia es diferente a la del resto del mundo y los niños deben trabajar desde temprana edad por necesidad. La meta es erradicar la extrema pobreza para 2025, según apuntó otro de los promotores de la ley, el diputado Javier Zavaleta. "La extrema pobreza es una de las causas, no la principal, que provoca el trabajo infantil", recordó. Según su punto de vista, la meta de la nueva legislación es lograr la erradicación del trabajo infantil en 2020. "Es ambiciosa, pero posible", acotó el legislador. La nueva norma, de 271 artículos y más de una docena de normas transitorias, también mantiene la imputabilidad penal en los 14 años, establece políticas de adopción, cuidado y educación de niños con discapacidades físicas, y fija una pena máxima de 30 años de cárcel para los infanticidios. La norma ya está en manos del presidente Evo Morales para su promulgación, que se espera en breve. La visión de Evo.Consultado recientemente sobre el entonces proyecto de ley, Morales había comentado que "no debería limitarse la edad del niño, pero (estos) tampoco deberían ser explotados. No debe prohibirse (el trabajo infantil), pero (el Estado debe encargarse de) cuidarlos, protegerlos". El gobernante recibió a delegados de niños trabajadores inconformes con la legislación que estudiaba el Congreso, cuando el límite era de 14 años y antes de que se rebajara a 10 años. Aunque la Organización Internacional del Trabajo (OIT) considera que no todo trabajo es pernicioso para el niño, la Convención Nº 138 de ese organismo establece en 14 años la edad mínima en países en desarrollo. "Algunos chicos se quejaron del convenio de la OIT, que no reconoce este esfuerzo de los niños que por distintas razones, de familia, de orfandad, tienen que trabajar", afirmó Morales. Pero además el presidente agregó: "Cuando uno trabaja desde niño, tiene más conciencia social". Morales, un indígena aymara, se incorporó precozmente al mercado laboral. "Mi padre había ido de «zafrero» a la Argentina, yo tenía como 5 o 6 años, era aymara cerrado. En la zafra era obligatorio ir a la escuela y allí no entendía qué hablaba la profesora, no entendía nada", contó. El mandatario trabajó posteriormente de ayudante en una panadería, haciendo ladrillos y como músico, ya cuando era adolescente.http://www.lacapital.com.ar/el-mundo/Bolivia-aprobo-una-ley-que-permite-el-trabajo-infantil-a-partir-de-los-10-aos-de-edad-20140705-0002.html

viernes, 10 de junio de 2011

Más de la mitad de los niños que trabajan en todo el mundo realizan actividades peligrosas

Así lo revela un informe de la OIT en el "Día Mundial contra el Trabajo Infantil"; se calcula que a nivel global hay 215 millones de menores explotados.GINEBRA (EFE).- Más de la mitad de los 215 millones de niños trabajadores en el mundo realizan actividades peligrosas y cada minuto muere uno de ellos por accidentes, enfermedades o graves traumas psicológicos relacionados con ellas, denunció hoy la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Según los datos recogidos por esta entidad y divulgados con ocasión del Día Mundial contra el Trabajo Infantil, 115 millones de menores efectúan labores de alto riesgo y una gran parte de ellos se encuentra en Asia.Las labores de riesgo pueden tener un impacto muy severo en los cuerpos y mentes frágiles de los niños y los sectores donde esto es más común son la agricultura, la pesca, el servicio doméstico, la minería, en las canteras y en la venta ambulante. Esto explica que todas las informaciones reunidas de distintas partes del mundo por la OIT indiquen que la tasa de accidentes y muertes relacionadas con el trabajo sea mucho más alta entre los niños que entre adultos. En ese sentido, el representante de la ONU sobre las formas contemporáneas de esclavitud, Gulnara Shahinian, dijo que en sus visitas a diferentes países ha sido testigo de "cómo empleadores sin escrúpulos sacan provecho de la pequeña talla de los niños y de sus ágiles dedos para realizar ciertos tipos de trabajos en la minería artesanal". Denunció que en esa actividad, niños y niñas manipulan sustancias altamente tóxicas para extraer oro, lo que expone su salud a daños irreparables.Según la OIT, también se ha comprobado que una buena parte de niños que trabajan lo hacen durante muchas horas cada día, lo que es un factor adicional causante de accidentes. Asimismo, se ha determinado que el 60 por ciento de los menores trabajadores son hombres.En lo que sí hubo cambio en los últimos años es en los grupos de edades en las que hay más niños trabajando. Mientras el número total de menores trabajadores de entre 5 y 17 años ha declinado en los últimos años, aquellos entre 15 y 17 años ha aumentado en un 20 %, y el descenso se debe a la disminución del número de niñas en labores peligrosas.Por esta razón, la OIT pidió a los 193 países que participan en su conferencia anual, que tiene lugar en Ginebra, que introduzcan medidas para proteger a los adolescentes que se encuentran entre la edad mínima para trabajar y los 18 años.



'Así

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Denuncian que en 2010 hay más esclavos que en el siglo XIX


Así lo afirma el libro presentado ayer: Empleo, trabajo y desigualdades en salud: una visión global , que parte de un informe realizado en 2007 por la Comisión de Determinantes Sociales de la Salud de la OMS , y del que son autores Joan Benach y Carles Muntaner.Benach explicó que "entre 14 y 25 millones de personas trabajan en régimen de esclavitud, un fenómeno invisible que se da en ámbitos tan dispares como redes de prostitución europeas o empresas de materias primas ".Como ejemplo de esta situación, citó la recolección de cacao para grandes multinacionales en países como Costa de Marfil, donde trabajan más de 100.000 niños sin ningún derecho, o cosiendo pelotas de fútbol para grandes marcas y acontecimientos deportivos. Según este expertos, las personas estamos acostumbradas a pensar en la salud en términos biológicos y en función del estilo de vida, pero no hay que olvidar que factores sociales como la calidad de la vivienda, el nivel económico, la globalización, y las condiciones de empleo y trabajo inciden directamente en la salud. En este sentido, ha remarcado que las desigualdades derivadas del empleo están estrechamente vinculadas a otras desigualdades sociales, entre ellas las diferencias de riqueza, de participación política y de educación.
Para Benach, el desempleo, que afecta a unos 212 millones de personas, y la precariedad laboral, que padecen unos 1.400 millones de personas en el mundo -los denominados trabajadores pobres-, aumentan la posibilidad de padecer enfermedades crónicas como alcoholismo, tabaquismo, depresión, transtornos de ansiedad y de morir prematuramente. Tras señalar que ya hay estudios que muestran el impacto que la crisis económica está teniendo en la mortalidad por suicidio o abuso del alcohol , ha insistido en que las desigualdades de salud no sólo son uno de los problemas de injusticia social más importantes a nivel global, sino también una de las formas más claras para explicar cómo el bienestar se distribuye de forma desigual.
"Cada día mueren unas 5.000 personas por causas laborales ", ha recordado Benach.