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viernes, 2 de mayo de 2014

La molécula que mejora el paso del tiempo

El resveratrol retrasa el envejecimiento celular. Está presente en el vino, pero para obtener una dosis significativa se recomienda consumirlo en suplementos dietarios.Probablemente, el vino, el agua, la leche y la cerveza, sean las bebidas más antiguas. El vino, por caso, está presente en la historia del hombre desde hace más de 5000 años. En la antigua Grecia, se le atribuían poderes curativos. En la Edad Media, los monjes lo utilizaban con plantas medicinales para curar enfermedades. En el Renacimiento, numerosas recetas medicinales para el tratamiento de infecciones contenían plantas maceradas en vino. Llamativamente, durante los siglos XVII y XVIII, gozó de mayor prestigio que el agua, probablemente por las infecciones que se derivaban del consumo de ésta. Pero recién al final de la década de 1950, el Estudio de los Siete Países, destinado a evaluar la relación entre la dieta y el riesgo cardiovascular, en el que participaron Finlandia, Grecia, Italia, Japón, Holanda, Estados Unidos y Yugoslavia, mostró que el consumo de vino se asociaba con una menor patología cardiovascular. Esto hizo que a mediados de la década de los 60 se empezara a hablar de los efectos beneficiosos del consumo moderado de vino sobre la salud. El secreto alrededor de la salud y el vino se centra, entre otras causas, en la presencia de una sustancia conocida como , uno de los compuestos responsables de la acción cardioprotectora de esta bebida. El resveratrol es producido por las plantas en respuesta al estrés, los hongos, las infecciones o la luz excesiva. 

Algunos estudios, como los realizados por Jang y colaboradores en 1997, indican que el resveratrol presenta cierta actividad anticancerígena. Por otro lado, induce un mecanismo celular conocido como apoptosis o muerte celular programada, que funciona en coordinación con un check point celular para destruir las células dañadas e impedir que inicien su transformación maligna. Acción cardioprotectora: en principio, posee un efecto vasodilatador. Se encontró que el consumo bajo a moderado de alcohol reduce el riesgo de accidente cerebrovascular isquémico. Las propiedades antioxidantes de los compuestos polifenólicos hallados en el vino tinto podrían explicar, en parte, las propiedades protectoras del alcohol sobre el accidente cerebrovascular. El principal mecanismo por el cual tendría acción antiaging es a través de la activación de proteínas que retrasan el envejecimiento celular.Su concentración en diferentes alimentos varía ampliamente. El vino, por caso, contiene hasta 14,3 miligramos (mg) por litro. De manera que una persona que bebe dos copas de vino tinto por día, consume de 4 a 5 mg diarios de resveratrol.En síntesis, nuestra dieta no contempla todas las necesidades del organismo, pero ¿qué novedad trae una vieja molécula como el resveratrol?Evidentemente, esta sustancia de venta libre emerge como un suplemento dietario muy interesante para prevenir enfermedades crónicas. Y, aunque la mayor parte de las investigaciones incluyen consumo de vino, habría que ingerir demasiado para alcanzar una dosis significativa. Por ello, un suplemento de resveratrol –disponible en farmacias y dietéticas- podría emplearse para la prevención primaria cardiovascular, como complemento nutricional para evitar complicaciones neurodegenerativas de la diabetes tipo 2, pero, por sobre todo, como un poderoso antioxidante, capaz de atenuar los efectos de la vejez y agregarle años a la vida.http://www.clarin.com/buena-vida/salud/molecula-mejora-paso-tiempo_0_1124887797.html
* La autora es médica especialista en nutrición y directora de cursos de posgrado de Nutrición en la Universidad Favaloro.

jueves, 7 de febrero de 2013

Té verde y vino tinto contra el Alzheimer?


Productos químicos naturales que se hallan en el té verde y el vino tinto pueden interrumpir un paso clave en el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer. Así lo sugiere un nuevo estudio de la Universidad de Leeds, en el Reino Unido.
Los científicos identificaron durante estudios de laboratorio en fase inicial el proceso que permite a los grupos de proteínas perjudiciales aferrarse a las células del cerebro, provocando su muerte. Luego, fueron capaces de interrumpir esta vía utilizando los extractos purificados de EGCG del té verde y el resveratrol del vino tinto. Los resultados de este trabajo, publicado en Journal of Biological Chemistry y citado por la agencia de noticias Europa Press, ofrecen potenciales nuevas dianas para el desarrollo de fármacos para tratar la demencia.


"Es un paso importante para aumentar nuestra comprensión de la causa y la progresión de la enfermedad de Alzheimer", señaló el investigador principal, el profesor Nigel Hooper, de la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad de Leeds. Según Hooper, es un error pensar que el Alzheimer forma parte del proceso natural del envejecimiento, ya que es una patología que, según los científicos, se podría curar a través de la búsqueda de nuevas oportunidades de dianas farmacéuticas como la descubierta en este trabajo.
La enfermedad se caracteriza por una acumulación distinta de la proteína amiloide en el cerebro, que se agrupa para formar bolas tóxicas y pegajosas de diferentes formas. Estas protuberancias se aferran  a las células nerviosas cerebrales al unirse a proteínas superficiales llamadas priones, lo que causa que estas células funcionen mal y eventualmente mueran.
"Queríamos investigar si la forma exacta de las bolas de amiloide es esencial para que puedan adherirse a los receptores de priones, de la misma forma que una pelota de béisbol encaja perfectamente en su guante", ejemplificó el doctor Jo Rushworth, coautor del estudio.
Para la investigación, orientado a evitar que las células nerviosas mueran, el equipo formó bolas de amiloide en un tubo de ensayo y los agregó a las células del cerebro humano y animal.
"Cuando agregamos los extractos del vino tinto y el té verde, las bolas de amiloide ya no dañaron las células nerviosas porque su forma se distorsiona, por lo que ya no podían unirse a priones y alterar la función celular", reveló e Hooper, quien adelantó que el próximo paso del equipo es entender exactamente cómo la interacción amiloide y prión mata las neuronas.
"Estoy seguro de que esto aumentará nuestra comprensión de la enfermedad de Alzheimer aún más, con el potencial para revelar  más blancos para un tratamiento", concluyó el experto.http://www.docsalud.com/articulo/4356/té-verde-y-vino-tinto-contra-el-alzheimer