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miércoles, 20 de agosto de 2025

Cómo funciona la dieta flexible y por qué es más efectiva que las restrictivas, según un experto en nutrición

 La promesa de una dieta flexible que permita la pérdida de peso sin renunciar al placer de comer y sin caer en ciclos de restricciones fue durante años el anhelo de millones de personas. Sin embargo, la realidad es que la mayoría de quienes intentan adelgazar y mantener Según datos compartidos por Berry en ZOE podcastcerca del 50% del peso perdido con dietas tradicionales se recupera en los dos años siguientes, y el 70% en cinco años. “Sabemos que casi todas las dietas pueden funcionar a corto plazo, pero casi ninguna es sostenible en el tiempo”, afirmó la experta, quien es profesora en King’s College London.ese peso a largo plazo no lo lograEn este contexto, Aragon, con más de tres décadas de experiencia en investigación y asesoramiento en fitness, defendió la dieta flexible como un enfoque que prioriza la personalización, la calidad de los alimentos y la sostenibilidad.“La dieta debe estar compuesta principalmente por alimentos saludables que la persona realmente disfrute”, sostuvo en ZOE podcast. Para el educador en nutrición, la clave está en adaptar la alimentación a las preferencias individuales, permitiendo que cada persona elija entre opciones bajas en carbohidratos, altas en grasas o incluso cetogénicas, siempre que se ajusten a sus gustos y objetivos.

La calidad de los alimentos y el disfrute ocupan un lugar central en este modelo. Aragon subrayó que la adherencia a largo plazo solo es posible si la dieta resulta placentera y no se percibe como un castigo.

Berry coincidió y agregó que “no se puede ser bueno el 100% del tiempo. Eso es bastante aburrido”. Ambos expertos destacaron que la sostenibilidad depende de encontrar un equilibrio entre la salud y el placer, alejándose de la mentalidad de prohibiciones absolutas.Uno de los conceptos más llamativos de la dieta flexible es el “margen YOLO” (acrónimo de “You Only Live Once”, solo se vive una vez), que permite reservar entre el 10% y el 20% de las calorías diarias para alimentos indulgentes, como postres, chocolates o helados. “El margen YOLO es una forma de decir: es solo una galleta. Quita el poder a la comida y recupéralo tú”, explicó Aragon a Jonathan Wolf, conductor del podcast.

Esta estrategia, lejos de fomentar el descontrol, busca evitar la demonización de ciertos alimentos y reducir el riesgo de atracones. Berry respaldó este enfoque: “Si el 80% del tiempo lo haces bien, no te preocupes por el otro 20%. No se puede ser siempre perfecto”.Crítica a las dietas de moda


Durante la conversación también se abordó la popularidad de las dietas de moda, como la carnívora, la cetogénica o la alcalina, y por qué suelen fracasar a largo plazo.

Aragon fue tajante al señalar que, aunque algunas pueden ofrecer resultados iniciales, su nivel de restricción las hace insostenibles para la mayoría. “El problema es que la gente termina eliminando grupos enteros de alimentos por modas, cuando lo importante es la calidad y la variedad”, afirmó.Berry añadió que muchas de estas dietas se presentan como soluciones milagrosas, pero en realidad requieren un esfuerzo considerable y rara vez se mantienen en el tiempo.

Proteínas, ejercicio y hábitos sostenibles

En cuanto a la composición de la dieta, la proteína ocupa un lugar destacado. El investigador recomendó un consumo diario de entre 1,2 y 2,2 gramos por kilogramo de peso corporal.

“La proteína es crucial para mantener la masa muscular y controlar el apetito durante la pérdida de peso”, enfatizó. Berry complementó que añadir proteína a las comidas ayuda a estabilizar la respuesta metabólica y prolonga la sensación de saciedad, lo que facilita el control del consumo calórico.

El ejercicio, y en particular el entrenamiento de resistencia, es otro pilar fundamental. Aragon insistió en que la actividad física debe ser placentera y adaptada a las preferencias de cada persona, pero siempre incluyendo movimientos de empuje, tracción y sentadillas para preservar la funcionalidad muscular.Berry, por su parte, sugirió incorporar “snacks de ejercicio” en la rutina diaria, como sentadillas al hervir agua o el uso de bandas elásticas en el escritorio, para quienes no disfrutan de los gimnasios.

Más allá de la dieta y el ejercicio, los expertos subrayaron la importancia de factores como el sueño y la motivación. La falta de descanso incrementa el apetito y la preferencia por alimentos calóricos. Berry citó estudios que demuestran cómo mejorar la calidad del sueño reduce el consumo de azúcares y calorías.

Además, ambos recomendaron herramientas prácticas como comer más despacio, evitar las comidas nocturnas y considerar el ayuno intermitente temprano, siempre adaptando las estrategias a las necesidades individuales.



Medicamentos y acompañamiento nutricional

El auge de los medicamentos para perder peso, como los agonistas de GLP-1, también fue objeto de debate. Aragon reconoció que pueden ser útiles como “salvavidas” en casos de obesidad severa, pero advirtió sobre su uso indiscriminado y la necesidad de acompañarlos con una dieta de calidad.Berry coincidió en que, para quienes recurren a estos fármacos, es fundamental asegurar un aporte suficiente de proteína, fibra y micronutrientes, ya que la reducción del apetito puede llevar a descuidar la calidad nutricional.

La propuesta de la dieta flexible, respaldada por Aragon y Berry en ZOE podcast, se aleja de las soluciones rápidas y restrictivas para apostar por un enfoque realista, personalizado y sostenible.

La clave, según los expertos, está en priorizar la calidad de los alimentos, disfrutar de la comida, permitir indulgencias controladas y mantener hábitos que puedan sostenerse a largo plazo.https://www.infobae.com/salud/2025/08/20/como-funciona-la-dieta-flexible-y-por-que-es-mas-efectiva-que-las-restrictivas-segun-un-experto-en-nutricion/

miércoles, 4 de noviembre de 2015

La píldora del ejercicio: el gimnasio en comprimidos está cada vez más cerca

 No más dinero "tirado" por culpa del abandono sistemático del gimnasio. No más esfuerzo sobre la bicicleta estática ni espasmódicos intentos de coordinación frente al espejo en una multitudinaria clase de zumba. Un grupo de científicos del Centro Charles Perkins, de la Universidad de Sidney, está detrás de una pastilla "mágica" que reemplazaría las bondades del ejercicio físico. ¿El gimnasio en una píldora? Suena demasiado bueno para ser verdad.Lo único cierto hasta el momento es que el reciente estudio -cuyos resultados fueron publicados en la revista Cell Metabolism- logró determinar los más de mil cambios que se producen a nivel molecular en nuestros músculos al realizar actividad física. Y detrás de este hallazgo, según los expertos, se abre la puerta que posibilitaría replicar, a través de un fármaco, ese mismo comportamiento. Es decir, con un blíster en la mano y sin transpirar la camiseta.Lo único cierto hasta el momento es que el reciente estudio -cuyos resultados fueron publicados en la revista Cell Metabolism- logró determinar los más de mil cambios que se producen a nivel molecular en nuestros músculos al realizar actividad física. Y detrás de este hallazgo, según los expertos, se abre la puerta que posibilitaría replicar, a través de un fármaco, ese mismo comportamiento. Es decir, con un blíster en la mano y sin transpirar la camiseta.Liderado por el profesor David James, el equipo del Centro Charles Perkins, en colaboración con la Universidad de Copenhague, analizó las muestras de tejido muscular de cuatro hombres saludables (pero sedentarios) durante la práctica de una actividad física intensa de diez minutos."El ejercicio produce un conjunto extremadamente complejo de respuestas en el músculo humano. Desempeña un papel esencial en el control del metabolismo y la sensibilidad a la insulina -señaló el doctor Nolan Hoffman, co-autor del estudio-. Y aunque ya es sabido que el ejercicio provoca una complicada serie de cambios en el músculo, esta es la primera vez que hemos sido capaces de trazar un mapa de lo que sucede exactamente, lo cual es un gran avance ya que nos permite utilizar esta información para diseñar un fármaco que imite los mismos cambios causados por el ejercicio."¿Cuándo esta pastilla estará disponible en las farmacias? La innovación, dicen, podría llegar en diez años, pero la suscripción médica estaría indicada para pacientes que sufren, por ejemplo, problemas de obesidad, patologías cardiovasculares o diabetes tipo 2. "Podemos dar un gran salto en el terreno de la salud al mejorar la calidad de vida de aquellas personas que no pueden hacer ejercicio", dijo Hoffman.Para José Ghergo, médico deportólogo del Hospital de Clínicas, el avance científico "podría ser un tratamiento discutible en los casos de pacientes con enfermedades degenerativas musculares o cuando realmente no pueden movilizarse, pero una persona con obesidad, problemas cardiovasculares o diabetes tipo 2 puede realizar una gran cantidad de ejercicios teniendo en cuenta su condición de salud. A una persona obesa no le puedo exigir que corra, pero sí que camine en una pileta, una actividad sin impacto que le reportará grandes beneficios".in embargo, lo que más le preocupa a Ghergo son los beneficios a nivel psíquico y social que reporta la actividad física, ya sea en el gimnasio, en el parque o en un club. "El ejercicio no sólo mejora el estado físico de una persona, también aumenta su autoestima y colabora con la red social que genera -insiste el experto-. Un fármaco que pueda estimular los cambios que a nivel molecular genera el ejercicio es una gran noticia en el plano científico, pero no hay que apresurarse. Aún su futuro es incierto."Por otra parte, algunos especialistas en nutrición consultados comparan a la prometedora pastilla con los suplementos dietarios que intentan reemplazar a los alimentos. Según su criterio, es necesario cambiar los hábitos alimentarios y combatir el sedentarismo. Sin esfuerzos, insisten, es difícil ver los logros, y celebran los avances científicos, pero aseguran que la magia no existe.

La problemática de la obesidad

En tanto, el próximo domingo 20 se conmemora el Día Mundial de la Obesidad, y la Organización Mundial de la Salud (OMS) recordó algunas cuestiones sobre la problemática: desde 1980, la obesidad se ha duplicado en todo el mundo. En 2014, alrededor del 13% de la población adulta del planeta (un 11% de los hombres y un 15% de las mujeres) eran obesos, y las principales causas de esta epidemia son el aumento en la ingesta de alimentos hipercalóricos -ricos en grasa, sal y azúcares pero pobres en vitaminas, minerales- y un descenso en la actividad física. Entre las consecuencias figuran las enfermedades cardiovasculares (principalmente cardiopatía y accidente cerebrovascular), diabetes y trastornos del aparato locomotor (en especial la osteoartritis), entre otras.Y por último, como uno de los aspectos más importantes, habla de prevención, y no se menciona ninguna pastilla al respecto. Sólo ejercicio físico y alimentación balanceada.http://www.lanacion.com.ar/1842323-la-pildora-del-ejercicio-el-gimnasio-en-comprimidos-esta-cada-vez-mas-cerca

jueves, 20 de agosto de 2015

Basta de dieta y ejercicios: descubrieron cómo trabaja el gen de la obesidad

Los científicos finalmente averiguaron cómo el gen clave relacionado con la obesidad hace que la gente engorde, un importante descubrimiento que podría abrir la puerta para abordar en una forma totalmente nueva el problema más allá de dietas y ejercicios.
  Desde el 2007, los investigadores saben que un gen llamado FTO está relacionado con la obesidad, pero no sabían cómo y no podían relacionarlo con el apetito u otros factores 
  Ahora experimentos muestran que la versión defectuosa del gen causa que la energía de la comida se almacene en lugar de quemarse. Alteraciones genéticas en ratones y en células humanas en laboratorio indican que esto puede revertirse, lo que ofrece la esperanza de que se pueda desarrollar un medicamento u otro tratamiento para que haga lo mismo en las personas.
  El estudio fue dirigido por científicos en MIT y la Universidad Harvard, y fue publicado en línea ayer por la revista New England Journal of Medicine.

 El descubrimiento desafía la noción de que “cuando la gente engorda era básicamente por decisión propia porque optaban por comer mucho o no hacer ejercicio”, dijo la líder del estudio, Melina Claussnitzer, una especialista en genética del centro médico Beth Israel Deaconess, afiliado a Harvard. “Por primera vez, la genética reveló un mecanismo en la obesidad del que no se sospechaba antes” y ofrece una tercera explicación.
  Expertos independientes elogiaron el descubrimiento. “Es algo muy importante”, dijo Clifford Rosen, científico en Instituto de Investigación del Centro Médico de Maine y coeditor en la publicación médica. “Mucha gente cree que la obesidad epidémica solo trata sobre comer demasiado, pero nuestras células adiposas desempeñan un papel en la forma en que se utiliza la comida”, señaló. Con este descubrimiento, “ahora existe un sendero para fármacos que puedan hacer que esas células adiposas trabajen de una manera distinta”.
  Ya existen en el mercado varios medicamentos contra la obesidad, pero son utilizados generalmente para pérdida de peso a corto plazo y están enfocados en el cerebro y como inhibidores del apetito; no atacan directamente al metabolismo.Los investigadores no saben cuánto tiempo pasará antes de que esté disponible un nuevo fármaco con base en los nuevos hallazgos. Pero es poco probable que sea una pastilla mágica que les permita a las personas comer todo lo que quieran sin subir de peso. Y atacar la grasa podría afectar otras funciones, así que cualquier tratamiento necesitaría de rigurosas pruebas para comprobar su eficacia y seguridad.
  La falla genética no explica todo tipo de obesidades. Se encontró en el 44% de los europeos, pero solo 5% de los negros, así que evidentemente hay otros genes trabajando, y la alimentación y el ejercicio siguen siendo factores importantes.Tener dicha falla genética no significa que uno sea obeso, pero podría estar predispuesto a ello. Las personas con dos copias defectuosas del gen (por parte de padre y madre) pesan, en promedio, 3 kilogramos más que aquellas que no tienen la irregularidad genética. Pero hubo quienes evidentemente son mucho más pesados, e incluso 3 kilos pueden ser la diferencia entre tener o no un peso saludable, dijo  Manolis Kellis, profesor en el MIT.
  El y Claussnitzer buscan una patente relacionada al estudio. Fue realizado con personas en Europa, incluidos Suecia y Noruega, y con fondos del Centro de Investigación Alemana para la Salud Ambiental y demás colaboradores, incluyendo los Institutos Nacionales de la Salud de EEUU.http://www.lacapital.com.ar/politica/Basta-de-dieta-y-ejercicios-descubrieron-como-trabaja-el-gen-de-la-obesidad-20150820-0091.html

martes, 1 de julio de 2014

Caminar en invierno para combatir la diabetes y la obesidad

Pasear por la mañana en invierno puede ayudar a combatir la diabetes y la obesidad debido a que ayuda a regenerar la grasa parda o tejido adiposo marrón, según un estudio divulgado  en Australia. Los investigadores encontraron que la grasa parda o grasa de bebé, que ayuda a los recién nacidos a mantener la temperatura corporal, puede quemar energía con mayor rapidez que la grasa común o blanca, que almacena energía y provoca aumento de la masa corporal. Los científicos descubrieron que si una persona se expone a temperaturas de unos 19 grados, ésta es capaz de regenerar la grasa parda en cuatro semanas, según la cadena local ABC.
Caminar en invierno ayudaría a regenerar el tejido marrón.
 El jefe del equipo investigador, el endocrinólogo australiano Paul Lee, dijo que este descubrimiento puede ser una de las claves para combatir la obesidad, que afecta a gran parte de la población del país oceánico."La grasa blanca ordinaria almacena energía, pero cuando hay mucha, puede causar diabetes, tensión alta y una serie de desórdenes en el metabolismo", dijo Lee a  ABC. En cambio, "la grasa parda no almacena la energía, la quema, y es por esa razón que los animales que poseen mucha grasa parda están protegidos contra la diabetes, la obesidad y una serie de desórdenes metabólicos". Para efectos del estudio, Lee reclutó a cinco hombres en buen estado de salud para que pasaran cada noche, durante cuatro meses, en una habitación en la que la temperatura era de 19 grados. Durante ese período la cantidad de células de grasa parda aumentaron en un 40% y su metabolismo aumentó. Pero cuando estas personas fueron expuestas a una temperatura de 27 grados, la cantidad de células de grasa parda y su metabolismo disminuyeron. Si bien la temperatura supone una clave en el crecimiento de la grasa parda, ésta por si sola no garantiza la pérdida del sobrepeso ya que requiere un entrenamiento especial, explicó el médico. "Si se coloca a una persona en un corto plazo en un ambiente frío sin ser aclimatado, su cuerpo deberá trabajar con mayor fuerza y potencialmente estimulará el apetito para compensar el estrés producido por el frío", subrayó el endocrinólogo. Lee recomendó salir a caminar durante las mañanas de invierno con un traje más ligero que permita sentir el frío sin sufrir para motivar la regeneración de la grasa parda, aunque también recordó que el ser humano cada vez está más acostumbrado a ambientes más calientes debido al uso de los sistemas de calefacción.http://www.docsalud.com/articulo/5854/caminar-en-invierno-para-combatir-la-diabetes-y-la-obesidad

jueves, 26 de septiembre de 2013

Comorbilidades del sobrepeso y la obesidad

El sobrepeso y la obesidad es un problema sanitario de primer orden no solo por el aumento de su prevalencia sino por ser factor de riesgo de importantes patologías asociadas a las que llamamos “comorbilidades”. En nuestro país las cifras son alarmantes. Según organismo oficiales, más de la mitad de la población Argentina es alcanzada por este problema, ya que el 53,4% de las personas tiene exceso de peso y un 18% está a expuesto a los riesgos que conlleva la obesidad.” La OMS calcula que en 2015 habrá aproximadamente 2300 millones de adultos con sobrepeso y más de 700 millones con obesidad. Pero, ¿qué sucede con las enfermedades asociadas a éstas afecciones?  “Una comorbilidad es una condición médica en un paciente que es causada o está relacionada a  otra condición en el mismo paciente. En este caso serian enfermedades secundarias al sobrepeso u obesidad”, explicó el doctor Julio E. Argonz, gastroenterólogo y jefe de la Unidad de Endoscopía del Hospital Bonorino Udaondo. La personas con  sobrepeso u obesidad tienen mayores probabilidades de presentar comorbilidades, en relación a su gravedad (a mayor índice de masa corporal mayores complicaciones), y a su distribución (mayores comorbilidades con obesidad central que con la de distribución periférica).
El profesional destaca que existen complicaciones de distintos grados. Entre las comorbilidades de mayor impacto están la diabetes mellitus tipo 2, el síndrome de hipoventilación-obesidad,  el síndrome de apnea obstructiva del sueño, la hipertensión arterial, la enfermedad cardiovascular, algunos tipos de neoplasias (endometrio, mama, hígado) y la artropatía degenerativa de articulaciones de carga. Las comorbilidades de menor impacto son la dislipemia, el reflujo gastroesofágico, la colelitiasis, el hígado graso, la infertilidad, el síndrome de ovarios poliquísticos, la  incontinencia urinaria, la nefrolitiasis, otros tipos de cáncer (esófago, colon-recto, próstata, vesícula biliar), la insuficiencia venosa, la fibrilación auricular, la insuficiencia cardiaca congestiva, ciertos tipos de demencias y la hipertensión endocraneal benigna. La diabetes tipo 2 y el síndrome de apnea obstructiva del sueño se presentan con una frecuencia tres veces mayor en personas con obesidad y sin embargo, algunos tipos de neoplasias o el síndrome del ovario poliquístico se asocian con una frecuencia menor. Existen diferentes técnicas para contrarrestar el sobrepeso o la obesidad, entre ellos las cirugías quirúrgicas como el by-pass gástrico y los tratamientos endoscópicos, como el balón intragástrico, que son menos invasivos.  Pero más allá del sistema elegido, el abordaje multidisciplinario con médicos, nutricionistas, psicólogos, y fisioterapeutas; y la voluntad del paciente son pilares fundamentales para alcanzar el objetivo. Los tratamientos se eligen de acuerdo a las necesidades individuales del paciente. El doctor Argonz destacó las ventajas del balón en personas con un IMC mayor a 27, embarazadas o menopáusicas con sobrepeso, al destacar que “ofrece una  oportunidad de realizar un verdadero  cambio de hábitos, claves para el descenso de peso y prevención de las enfermedades relacionadas al los kilos de más, pero el verdadero esfuerzo radica en sostener las pautas alimentarias y los logros una vez retirado el dispositivo”.http://www.docsalud.com/articulo/5066/comorbilidades-del-sobrepeso-y-la-obesidad-

miércoles, 6 de febrero de 2013

Cómo bajar de peso: los mitos y verdades sobre las dietas


Si usted era de los que le echaban la culpa de su exceso de peso a esa indomable costumbre de "picar" entre comidas, o a que no era capaz de concentrarse para hacer dieta, o a que se ponía metas inalcanzables... bueno, tal vez tenga que revisar sus creencias.
Un provocativo trabajo científico que acaba de publicarse en el New England Journal of Medicine como "artículo especial" pone en tela de juicio algunas de las nociones más ampliamente aceptadas sobre cómo se baja de peso... no sólo entre el público, sino también entre los médicos y las agencias gubernamentales. "Incluso los investigadores y académicos aceptan ideas sin pruebas objetivas", lanzan los autores, pertenecientes a las universidades de Alabama, Copenhaguen, Pensilvania, Carolina del Sur y Boston.
Los investigadores, liderados por el epidemiólogo David Allison, que alguna vez fue candidato a presidir la Sociedad Norteamericana de Obesidad, identificaron siete mitos (es decir, ideas consideradas verdaderas, aunque existe evidencia que las refuta); cinco nociones que se repiten incansablemente, aunque no se sabe a ciencia cierta si son verdaderas o falsas, y algunas verdades (respaldadas por suficiente evidencia como para considerarlas empíricamente probadas para propósitos prácticos). El trabajo fue realizado con un subsidio de los Institutos Nacionales de Salud de los EE.UU.
La conclusión es que mucho de lo que se difunde en obesidad responde a convicciones que no tienen datos que las respalden.
Verdad o consecuencia
"Es vital poder diferenciar entre conclusiones científicas y creencias que no están probadas", escriben los científicos. Y, aunque subrayan que pueden o no estar de acuerdo en puntos específicos, especialistas locales consultados por LA NACION coinciden.
"En obesidad falta demasiada investigación y se parte de creencias populares -admite la doctora Mónica Katz, coordinadora del posgrado de Nutrición de la Universidad Favaloro-. Y como en la ciencia no hay organismos centralizadores, los caminos son un poco erráticos, cada investigador se dedica a aspectos diferentes que luego es difícil integrar."
"Muchas afirmaciones se basan en deducciones que parten de observar qué sucede en individuos o poblaciones que mantienen un peso saludable -agrega el doctor Silvio Schraier, presidente de la Sociedad Argentina de Nutrición-. Esto no obligatoriamente es cierto a la inversa y no necesariamente sirve para que las personas obesas adelgacen. En otros casos, los estudios son en corto o mediano plazo (de semanas, o de 12a 24 meses) y sus resultados no siempre son sostenibles en el largo plazo."
Para Julio Montero, ex presidente de la Sociedad de Obesidad y Trastornos Alimentarios (Saota), se llegó a un punto en que todo lo que tiene que ver con la nutrición adquiere una importancia casi "religiosa".

 
Mitos y verdades sobre las dietas. 

"Nociones que no fueron probadas se establecen como hechos ciertos -explica-. Por ejemplo, que la fibra protege del cáncer colorrectal. Hay trabajos muy serios que no han podido encontrar evidencia que lo sostenga. Nos hemos manejado con creencias que en parte son supersticiones. Esto de que el desayuno protege contra la obesidad puede ser cierto, pero no está demostrado. Siempre se dijo que los ciclos de ganancia y pérdida de peso son perjudiciales, pero eso tampoco se probó."
Allison es un investigador destacado... y discutido, que declara conflictos de interés con la industria alimentaria. Pero los consultados reconocen su valentía al plantear este mapa de situación que puede crear conflictos entre médicos y pacientes, y entre profesores y alumnos.

Promesas que no se cumplen

"Muchos de los consejos sobre nutrición que se difunden son publicidades disfrazadas con falsas promesas -subraya Schraier-. Médicos y funcionarios nos basamos en los datos existentes, perfectibles, insuficientes, pero que siguen el método científico. Los funcionarios de salud pública tienen que difundir pautas muy globales; en cambio, los médicos realizamos tareas asistenciales y aplicamos técnicas y herramientas específicas para los diferentes pacientes. Me parece imprescindible prevenir a la población sobre tratamientos poco probados, que pueden tener riesgos para la salud."
Aunque confiesa que algunas de las conclusiones que figuran en el trabajo le "hicieron ruido", como por ejemplo que la leche materna o el desayuno no son un seguro contra la obesidad, Katz subraya que es saludable sacudirse la aceptación pasiva.
"Me parece peligroso cuestionar cosas que yo como experta quiero que la gente haga -afirma-. Pero como dijo Theodor Adorno, «cada acto crítico es como una botella lanzada al mar para futuros e ignotos destinatarios». Eso es lo valioso de este artículo. En un mundo donde las certezas están en crisis, cualquiera dice lo que quiere. No nos quedemos con el saber popular."
Y concluye Montero: "Este artículo sacude a la opinión médica y a la pública, al alertar sobre el hecho de que las nociones más repetidas no necesariamente son válidas desde el punto de vista científico. La democratización no es aplicable a la ciencia. Es un campanazo de alerta".
Allison y colegas, por su parte, aclaran que esto no es un llamado al nihilismo, sino a despejar la paja del trigo. "Los mitos y prejuicios que analizamos son sólo una muestra -escriben-. (...) Como parte de la comunidad científica, debemos ser abiertos y honestos con el público sobre nuestro conocimiento."

Siete mitos sobre la obesidad

Son los identificados por el trabajo científico
  • 1. Pequeños cambios pueden resultar en descenso de peso a largo plazo
    Las guías nacionales de salud de los Estados Unidos y prestigiosos sitios de Internet afirman que cuando se hacen mínimas modificaciones en el estilo de vida los cambios en el peso se acumulan indefinidamente
  • 2. Es importante ponerse metas sensatas y realistas, porque si no los pacientes se frustran
    Aunque se trata de una hipótesis razonable, datos científicos indican que no habría una asociación negativa entre ponerse metas ambiciosas y bajar de peso. De hecho, varios estudios mostraron que éstas promueven un mayor descenso
  • 3. Es mejor el descenso gradual que el rápido
    Un metaanálisis de pruebas controladas que comparó el descenso rápido de peso con otro más gradual y analizó el resultado a largo plazo mostró que no había una diferencia significativa en los resultados. Aunque no está claro por qué algunas personas pierden peso al comienzo más rápidamente que otras, en algunos casos la recomendación de hacerlo gradualmente podría interferir con el éxito del programa
  • 4. Es importante tener una buena actitud para comenzar una dieta
    Una buena predisposición no predice cuánto peso se perderá ni la adhesión a la dieta. Así lo demostraron cinco estudios en 3900 personas
  • 5. Las clases de educación física tienen un papel importante en la prevención de la obesidad
    Al menos tal como se ofrecen en los EE.UU., no parecen prevenirla ni reducirla en los niños. Tres estudios muestran que aunque se aumentó el número de horas de clase, sus efectos fueron irrelevantes

  • 6. La leche materna es un seguro contra la obesidad
    La OMS afirma que los niños amamantados tienen menos probabilidades de ser obesos. Estudios realizados en 13.000 chicos no aportaron pruebas convincentes con respecto a la obesidad, aunque sí tiene otros importantes beneficios para el bebe y la madre
  • 7. Tener sexo adelgaza
    Al contrario de lo que se piensa, no es así. Se cree que cada vez que se realiza un acto sexual se consumen entre 100 y 300 calorías. Sin embargo, está demostrado que, en promedio, se gastan unas 20 calorías, algo así como tres veces más de lo que invertimos en estar sentados mirando la TV

Creencias no probadas

  • 1. Un buen desayuno protege contra la obesidad
    Se piensa que las personas que no desayunan o que lo hacen mal son más propensas a ser obesas, pero no hay datos que lo desmientan o lo corroboren
  • 2. Comer más frutas y verduras hace adelgazar o ganar menos peso, más allá de qué otros cambios se realicen
    Si bien es cierto que este hábito es saludable y tiene beneficios, si no se introducen otras modificaciones al estilo de vida, se puede engordar o permanecer en el mismo peso
  • 3. Las dietas yo-yo están asociadas con mayor mortalidad
    No hay estudios epidemiológicos que lo demuestren
  • 5. "Picar" entre comidas hace ganar peso
    No hay pruebas clínicas controladas que respalden esta aseveración. Incluso estudios observacionales no lograron aportar pruebas convincentes de que esta conducta aumente el índice de masa corporal

Datos probados sobre la obesidad

Según el estudio que analiza mitos y creencias, éstos serían algunos de los que tienen respaldo de suficiente evidencia científica .
  • Fármacos
    Algunos pueden ayudar a perder peso y a mantenerse. Hasta tanto se descubra cómo alterar el medio ambiente y los comportamientos individuales para prevenir la obesidad, pueden ayudar a ofrecer tratamientos moderadamente efectivos
  • Cirugía
    Para las personas gravemente obesas, la cirugía bariátrica puede conducir al adelgazamiento a largo plazo, y la reducción de la diabetes y la mortalidad
  • Comidas
    Varios estudios indican que los programas de peso que ofrecen comidas bien estructuradas promueven más pérdida de peso, si se los compara con otros basados en los conceptos de variedad, equilibrio y moderación
  • Actividad física
    Más allá del peso y del adelgazamiento, el ejercicio en dosis suficientes ayuda a mantener el peso en el largo plazo y mejora la salud. La actividad física es una forma de mitigar los efectos dañinos de la obesidad, incluso sin pérdida de peso
  • Genes
    Aunque los factores genéticos juegan un rol importante en la obesidad, la herencia no es un destino. Cambios ambientales moderados pueden promover tanta pérdida de peso como los más potentes agentes farmacológicos disponibles. Por Nora Bär | LA NACION
  • http://www.lanacion.com.ar/1552267-como-bajar-de-peso-los-mitos-y-verdades-sobre-las-dietas

martes, 27 de noviembre de 2012

Cuáles son las bebidas que más engordan?


Solemos mirar lo que comemos y olvidamos contar las calorías de los líquidos que bebemos. ¿Sabés que conviene comerte un chocolate pequeño antes de tomarte un vaso de gaseosa?Las calorías y la composición nutricional de los alimentos que nos llevamos a la boca suelen estar en el centro de atención a la hora de iniciar una dieta, pero pocas veces reparamos en lo que tomamos para hidratarnos o para acompañar las comidas. Una manera inteligente de eliminar los kilos de más sin someternos a una dieta muy estricta es eliminar de nuestra ingesta las bebidas que engordan o nos hacen retener líquidos por su alto nivel de sodio.De hecho, una encuesta del Centro de Estudios sobre Nutrición Infantil (CESNI) sobre hidratación en Argentina encontró que tomamos los dos litros diarios que recomienda la OMS, pero que sólo el 21% del total es agua pura. El resto son bebidas saborizadas o infusiones con azúcar, principalmente mate.

El primer enemigo es el alcohol, que tiene mucha incidencia a la hora de aumentar de peso. Esto puede explicarse en función de la actividad del hígado: mientras este órgano trabaja para quemar el alcohol que el cuerpo ingiere, no puede quemar las grasas que el proceso del organismo precisa. Además, la ingesta de alcohol afecta al proceso hormonal y una de sus consecuencias es que hace que sintamos más hambre.
Otro hábito a erradicar es el consumo de refrescos edulcorados: podrás notar una rápida pérdida de peso con solo eliminarlos de tu dieta. Los azúcares añadidos significan calorías directas y más aún con los siropes de jarabe de maíz que se usan actualmente en muchas bebidas y cuyos efectos están siendo estudiados como causantes de la obesidad epidémica en Estados Unidos.
Las bebidas light o bajas en calorías son una buena opción, pero el exceso no es conveniente. Aunque no hay todavía investigaciones concluyentes al respecto, lo cierto es que existe una posibilidad de que influyan en el aumento de peso. Para compensar la falta de azúcar, estas bebidas contienen edulcorantes artificiales y un exceso de sodio (un 200% más), lo que provoca que se retenga líquido. En consecuencia, además de aumentar peso, genera un problema para los riñones y el hígado. A su vez, aunque los edulcorantes artificiales no sean a priori calóricos, causan bacterias en el intestino que interfieren en el metabolismo.
Los nutricionistas explican, además, que tomar muchas bebidas gaseosas hacen que comamos más porque hacen que uno sienta una sensación falsa de saciedad y que, rápidamente, vuelva a sentir hambre.

  • Latitas

Qué tomar
En primer lugar, agua. Hay que tomar mucha agua. Es lo más sano para los riñones y para la hidratación de nuestro cuerpo en general.También el té verde es una excelente opción para tomar en cualquier hora del día. Las catechinas, un ingrediente antioxidante de la bebida, estimulan que el cuerpo queme calorías. Las catechinas también se encuentran presentes en las manzanas y las moras y, aunque no sean adecuados en dietas, también en el chocolate y el vino tinto.
Otros consejos para hacer que las bebidas engorden menos y nos ayuden en la dieta son:
* Cambiar el comer entre horas por "bebidas inteligentes", que tienen pocas calorías y ayudan a eliminar grasas. El té o las bebidas y refrescos sin gas y bajos en azúcares aumentan la saciedad y hacen que baje la ansiedad por la comida, mientras nos ayudan a "limpiar" la grasa del organismo.
* Sustituir el café con leche por café natural. El café combinado con leche, leche condensada o cremas tiene muchísimas calorías. En cambio, si lo tomamos solo y en una medida razonable, el café natural ayuda al sistema a depurar grasas.
* Olvidate de las bebidas energéticas: tienen mucha cafeína y muchísimos azúcares, conservantes y otros compuestos que almacenan grasa en nuestro organismo.
* Tomar té sin azúcar es una de los mejores remedios para perder peso. Los beneficios del té son muchos: es una de las bebidas que más ayudan a eliminar la grasa y expulsarla del cuerpo de manera natural.
* Olvidar las bebidas con gas, si tomamos zumos naturales o bebidas y refrescos sin gas enseguida notaremos el efecto. Las bebidas libres de gas o sodas son refrescos que no engordan y son muy sabrosos.
* Algunas bebidas que aportan pocas calorías son las leches de soja y las de almendras, que incluso engordan menos que la leche descremada de vaca. Además, las bebidas calientes deben endulzarse con edulcorantes para evitar el consumo de azúcar.
Tabla de calorías
* Agua mineral: 0 cal.
* Agua tónica: 70 cal. por vaso
* Jugo de frutas envasados: 85 cal. por vaso.
* Gaseosas cola: entre 90 y 120 cal. por vaso.
* Gaseosas de lima- limón: 86 cal. por vaso.
* Coca Cola light: 1 cal. por vaso.
* Jugos en polvo diluidos bajas calorías: 10 cal. por vaso.
* Jugos en polvo diluidos: 50 cal. por vaso.
* Aguas saborizadas: 60 cal. por vaso.
* Aguas saborizadas light: entre 0 y 10 cal. por vaso.
* Gatorade: 60 cal. por vaso.
* Cerveza: 90 cal. por vaso.
* Sidra: entre 100 y 150 cal. por copa.
* Vino tinto: entre 130 y 176 cal. por copa.
* Vino blanco: 160 cal. por copa.
* Infusiones de té o café: 4 cal. por taza.
http://www.entremujeres.com/vida-sana/nutricion/las-bebidas-engordan_calorias_0_818318259.html

viernes, 12 de octubre de 2012

Afortunados: los hombres adelgazan más rápido

En el sexo masculino, el equilibrio puede lograrse organizando las comidas y haciendo ejercicio físico. En el sexo femenino es más complejo.No solo son de Marte, sino que adelganzan más rápido. El especialista en nutrición Máximo Ravenna asegura que no se trata de un mito, que hay estudios mundiales que arrojan el mismo resultado. Al sexo masculino le resulta más fácil llegar al equilibrio en términos de peso que al femenino.A la hora de perder peso, ser hombre es una ventaja. Hay cuestiones físicas que respaldan la situación: las hormonas masculinas no sufren revoluciones periódicas y sus cuerpos retienen menos líquidos. Además, su pérdida de peso depende mucho menos de los altibajos emocionales.
"a pérdida de peso en el hombre depende en gran parte de su capacidad de organización en las comidas y del ejercicio físico”, explicó Ravenna. "Los varones tienen una mayor cantidad de masa muscular, lo que los ayuda a quemar, aproximadamente, un 30 por ciento más de calorías que las mujeres y sus hormonas no los hacen retener líquido durante toda una semana o todos los meses”, agregó.
La situación para las mujeres es diferente. "Por naturaleza, disponen de más grasa en el organismo y están predispuestas biológicamente a almacenarlas para posibles embarazos o nutrir al bebé”, remarcó el especialista. Además, “las mujeres presentan una mayor tendencia a comer innecesariamente cuando se hallan tristes o deprimidas”, planteó..
Sin embargo, no son todas malas noticias para el sexo femenino. Frente a la facilidad para adelgazar, la gran asignatura pendiente del hombre es mantenerse. "Solamente un 30 por ciento de los hombres que logran llegar a su peso saludable lo mantienen un año después, frente a un 60 por ciento de las mujeres', advirtió Ravenna.http://www.rosario3.com/salud/noticias.aspx?idNot=119593

miércoles, 5 de septiembre de 2012

Lanzan comprimido natural para bajar de peso sin efectos secundarios


Por: Celina Abud
Argentina, al igual que todo el mundo, está afectada por el sobrespeso y la obesidad. Según la última Encuesta Nacional de Factores de Riesgo (ENVS), realizada en 2009, esta problemática alcanza a más de la mitad de la población. Ante un escenario en que prevalecen las enfermedades asociadas a los kilos extra, entre ellas la hipertensión y la diabetes, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomendó a los distintos países tomar medidas globales para combatir este problema, que ya es una epidemia. Además de una dieta equilibrada y la práctica de actividad física, existen alternativas farmacológicas para adelgazar, pero todas ellas están acompañadas del fantasma de los efectos adversos. Sin embargo, desde esta semana se puede conseguir en el país un comprimido natural que, al no ser un medicamento, carece de consecuencias no deseadas. Su principio activo es el ID-alG, un extracto de algas pardas de la Bretaña Francesa que reduce la asimilación  de grasas e hidratos de carbono y, que además, proporciona nutrientes gracias a que es rico en antioxidantes y minerales. “Es muy grato para un profesional poder hablar de un producto que, sin ser un medicamento, posee ensayos clínicos que lo respaldan. Además, como en Europa se comercializa desde 2006, años de postventa avalan su seguridad”, sostuvo el doctor Edgardo Ridner, presidente de la Sociedad Argentina de Nutrición (SAN), con respecto al nuevo comprimido de venta libre, que se comercializa bajo el nombre de Lisopresol desde esta semana en las farmacias del país y que es distribuido por el laboratorio ELEA. Según explicó Ridner, “el ID-alG contiene polifenoles, que son antioxidantes que inhiben las enzimas digestivas alfa amilasa y lipasa, ambas involucradas en la absorción de carbohidratos, azúcares y grasas, limitando su asimilación y a la vez”. Pero también “aumenta el gasto calórico, lo que incrementa el metabolismo”. A su vez,  especificó que otro de los ingredientes del comprimido, la corteza seca del fruto de la India Garcinia Cambogia, “reduce el apetito y genera sensación de saciedad”. Si bien existe una alternativa farmacológica de venta bajo receta como el orlistat que, al igual que ID-alG, “actúa en la luz del intestino delgado”inhibiendo la absorción de alimentos, la gran diferencia entre ambos radica en que “cómo el orlistat es un medicamento, es más fuerte y puede tener efectos adversos, entre ellos la incomodidad y en casos extremos, diarrea”, explicó Ridner. No es el caso del ID-alG, que “se autolimita y no presenta este tipo de manifestaciones, porque es más suave”. En ensayos clínicos realizados en Europa, el nuevo comprimido “mostró un resultado medible tras 8 semanas”, lo que se tradujo  “en un descenso promedio de 2.800 gramos, lo que equivale a un descenso saludable y sostenible”, opinó el presidente de la SAN. Para obtener estos resultados bastó con tomar dos pastillas por día, precisamente una con cada comida principal. Pero lo que destacó Ridner fue que “el 3% del peso que se bajó en personas con kilos extra fue de tejido graso, lo que es un objetivos los nutricionistas, ya que no queremos que los pacientes bajen kilos de músculo o de agua”. Por último, indicó que “al ser el ID-alG un suplemento dietario, puede ser tomado por el tiempo en que el paciente sienta que lo necesite y también de acuerdo a sus objetivos de descenso”.http://www.docsalud.com/articulo/3865/lanzan-comprimido-natural-para-bajar-de-peso-sin-efectos-secundarios

martes, 12 de abril de 2011

Afirman que la obesidad infantil hará que la esperanza de vida disminuya


La obesidad infantil que sufre la sociedad actual hará que la esperanza de vida disminuya por primera vez en la edad contemporánea, según explicó el doctor Albert Feliu, miembro del grupo de trabajo sobre la obesidad de la Sociedad Española de Endocrinología Pediátrica.Feliu, quien participa en un Congreso de Cirugía de la Obesidad en su país, aseguró que el exceso de peso en los chicos "no deja de ser el fondo de un iceberg que va a eclosionar dentro de unos años" y que provocará que se reduzcan las medias en las expectativas de vida, actualmente fijadas sobre los 84 años para las mujeres y los 76 los hombres.En su opinión ahora se puede ver lo que pasará en el futuro, ya que "los niños son más obesos que sus propios padres y esto a la larga creará un problema muy serio".
El experto sostuvo que las causas del exceso de peso en este grupo son "multifactoriales" y, en ese sentido, apuntó a la disminución del ejercicio físico -motivado por otras actividades lúdicas- y, también, al cambio de costumbres alimentarias, con incorporaciones de otros países a la dieta del Mediterráneo.
"Más que sustituir, los nuevos hábitos se han ido incorporando a nuestra dieta y se ha aumentado, en gran medida, la cantidad calórica que ingieren los niños", subrayó para luego indicar que las soluciones para estos problemas son “difíciles”.
"Los pediatras estamos fracasando", reconoció Y si bien, dijo que sus colegas no son los únicos responsable, son los que “ven el problema y deben llamar más la atención a la ciudadanía tanto de lo que sucede ahora como de lo que ocurrirá en el futuro".En esa línea, señaló que desde la especialidad médica se debe hacer "un esfuerzo" para cambiar los hábitos alimentarios desde la primera infancia.
Así, cuando un pediatra liberaliza la dieta de un niño, aproximadamente al año de vida, llega un momento en el cual se suele decir que "ya puede comer lo que quiera".
Esa frase es "mal interpretada" y los pediatras, según especificó Feliú, tampoco “han sido capaces de dar el mensaje correcto", porque comer lo que quiera no significa comer de todo y en grandes cantidades.
Para el médico, a partir del primer año de vida, e incluso antes, se tendría que hacer una labor formativa con los padres para intentar que las dietas sean lo más equilibradas y menos calóricas posibles, que incorporen frutas, verduras, en cantidades justas, y que eviten los excesos de grasas.
http://www.docsalud.com/articulo/2063/afirman-que-la-obesidad-infantil-hará-que-la-esperanza-de-vida-disminuya-

domingo, 3 de abril de 2011

10 hábitos que adelgazan


1) Nada está prohibido
Hay alimentos más y menos convenientes. Tenés que saber elegir y poner en práctica la flexibilidad, sin ser rígida ni permisiva. Te podés programar un “gusto” por semana en la etapa de descenso (más en la de mantenimiento). Si seguís las pautas cotidianas de alimentación y ejercicio, no influirá negativamente en los resultados que muestre la balanza.
2) Mimate a diario
Pensá que la salud necesita del cuidado de todos los días, no sólo de los últimos meses del año, cuando se acerca el "calorcito".
3) Olvidá la “dieta”
Focalizá en el cambio progresivo de hábitos alimentarios y estilo de vida. Si lo tomás como un proceso de aprendizaje, podés bajar la ansiedad y hacer un tratamiento paulatino pero con continuidad.
4) Tomá mucho
Incorporá abundante cantidad de líquidos sin calorías a lo largo del día (no menos de 2,5 litros) y en cada comida. Empezá cada almuerzo y cena con un tazón de caldo o sopa de verduras, u otro líquido en los días de calor.
5) Distribuí las comidas
Tiene que haber, como máximo, tres horas entre cada una. Colabora en la aceleración del metabolismo, el mayor gasto de calorías y la regulación del nivel de hambre. Hacé las cuatro comidas principales (dándole mucha importancia al desayuno) y dos colaciones.
6) ¡Acordate de las verduras!
Empezá el almuerzo y la cena, después del caldo, con un plato abundante de verduras (de todos los colores) crudas o cocidas. Te da mayor valor de saciedad y sirve para achicar el tamaño de las porciones.
7) Sí a las frutas
Incluílas como colaciones (para comer durante el día, cuando tenés hambre) y como postre. Cuanto más variadas, mejor. Sumá al menos tres unidades diarias.
8) No te olvides de las proteínas
Las magras (no acompañadas de grasas) están en los lácteos (leche, yogur y queso) descremados, carnes rojas y blancas desgrasadas y huevo. Aumentan el gasto metabólico, brindan sensación de plenitud (te sentís "llena") y hacen que se quemen más calorías.
9) Entrenate en el “comer conciente”
La mayoría de nosotros no presta atención a la calidad ni a la cantidad de lo que come, somos “consumidores automáticos”. Pero podés cambiarlo: tomate el tiempo necesario, disfrutá de las comidas, masticá más, usá cubiertos y evitá mirar la TV o la computadora. Así, registrás la saciedad.
10) Elegí una actividad física que guste
Que resulte divertida es la clave para poder sostenerla en el tiempo. Empezá de a poco si sos sedentaria y, en lo posible, con el asesoramiento de un instructor o profesor. El movimiento va de la mano de la buena alimentación, son los dos pilares esenciales.
http://www.entremujeres.com/vida-sana/nutricion0_348565150.html

miércoles, 16 de marzo de 2011

Frutas y verduras: cinco por día salvarían muchas vidas


La alimentación sana es uno de los pilares del bienestar. Desde el año 1990, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que se incorporen cinco porciones de fruta y verdura a la dieta diaria. Sin embargo, apenas un tercio de la población del Reino Unido cumple con esta recomendación.
Según investigadores de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Oxford, aumentar el consumo de estos alimentos podría salvar miles de vidas. Para medir este impacto, diseñaron un modelo matemático relacionando la dieta con la mortalidad por infarto, cáncer y accidente cerebrovascular. El análisis de los resultados del estudio indicó que consumir cinco raciones de frutas y verduras por día podría salvar 15.000 vidas, incluyendo 7.000 muertes por ataque cardíaco, alrededor de 5.000 por cáncer y 3.000 por ACV.Para el Dr. Peter Scarborough, investigador principal del estudio, “cumplir con las recomendaciones alimentarias tendría un efecto enorme sobre la salud pública del país.” En su opinión, es fundamental informar a la población de estos beneficios y ofrecer una variedad de productos más sanos para facilitar la elección de alimentos saludables.Existe suficiente evidencia de que determinados componentes naturales específicos previenen algunos cánceres. Por ejemplo, el licopeno que se encuentra en el tomate podría reducir el riesgo de enfermedad en la próstata, mientras que compuestos químicos del brócoli estimulan un gen que protege contra el mal en colon.
http://www.docsalud.com/articulo/1968/frutas-y-verduras-cinco-por-día-salvarían-muchas-vidas

martes, 4 de enero de 2011

Estiman que antecedentes familiares de alcoholismo elevan riesgo de obesidad


Las personas con antecedentes familiares de alcoholismo optarían por comidas muy calóricas en lugar de beber para satisfacer su adicción, dijeron investigadores estadounidenses, un cambio que podría estar incentivando la epidemia de obesidad.
Dado que el alcohol y los atracones con “comida chatarra” estimulan las mismas partes del cerebro, podría ser que las personas con una predisposición a la adicción estén reemplazando la bebida con esos alimentos, indicó un equipo de la Washington University en St. Louis. Por otra parte, los autores agregaron que esto es aún más común en las mujeres.
"La mayor parte de lo que comemos actualmente contiene más calorías que lo que ingeríamos en los ´70 y los ´80, pero además tiene las calorías -particularmente una combinación de azúcar, sal y grasa- que atraen a los llamados centros de recompensa en el cerebro", dijo Richard Grucza, quien trabajó en el estudio publicado en Archives of General Psychiatry.
"El alcohol y las drogas afectan las mismas partes del cerebro y de nuestro pensamiento porque estimulan las mismas estructuras cerebrales; el consumo excesivo de esa comida (chatarra) sería mayor en las personas con una predisposición a la adicción", añadió el experto.
El equipo de Grucza comparó las tendencias a la adicción y a la obesidad a partir de un sondeo nacional realizado en Estados Unidos en 1991-1992 y el 2001-2002. Casi 80.000 personas participaron en ambas encuestas.
El equipo halló que en el 2001-2002, las mujeres con una historia familiar de alcoholismo eran un 49% más propensas a la obesidad que aquellas sin antecedentes. Lo mismo sucedió con los hombres, pero en menor grado.
Grucza dijo que el estudio sugiere que la adicción a la bebida y el sobrepeso son de herencia cruzada, al igual que el alcoholismo y las drogas. Esto se debería, en parte, a cambios en estilo de vida, como el incremento de la ingesta de comida rápida.El estudio forma parte de la creciente evidencia de una relación entre el abuso de alcohol y la obesidad, particularmente en las mujeres. La relación entre el alcoholismo y el consumo excesivo de alimentos podría ayudar a explicar la creciente obesidad en EEUU, que se duplicó del 15% de la población a fines de la década de 1970 al 33% en el 2004.
http://www.docsalud.com/articulo/1693/estiman-que-antecedentes-familiares-de-alcoholismo-elevan-riesgo-de-obesidad

viernes, 26 de noviembre de 2010

LA MAYORIA DE LAS MUJERES TIENE UNA FALSA PERCEPCION DE SU PESO

Un reciente estudio reveló que muchas mujeres jóvenes no se dan cuenta de si su peso es saludable o no, lo que influiría en su alimentación y estilo de vida Un equipo halló entre más de 2.200 mujeres, de 18 a 25 años, atendidas en distintas clínicas de reproducción de Texas, una “falsa percepción del peso corporal” tanto en las pacientes con peso normal como con sobrepeso.El 16 por ciento de las 1.062 participantes con peso normal o bajo peso consideraba que tenía sobrepeso. Y un cuarto de las mujeres pesadas, incluido un 37 por ciento de aquellas con sobrepeso y un 10,5 por ciento de las obesas, dijo que su peso era normal o muy bajo.En cuanto al estilo de vida, el estudio reveló que las mujeres con peso normal que sentían que tenían sobrepeso eran más propensas que aquellas con una percepción más precisa de su peso a usar estrategias poco saludables para controlar el peso, como saltearse comidas, abusar de los diuréticos o utilizar píldoras para adelgazar.El 36 por ciento de las mujeres con peso normal y una percepción equivocada de su composición corporal había utilizado alguna de esas medidas extremas el mes previo, comparado con el 19 por ciento de las mujeres con peso normal y una percepción precisa.En tanto, las mujeres con sobrepeso que se percibían con peso normal eran menos propensas a utilizar estrategias saludables para adelgazar, como reducir las calorías o hacer ejercicio. Un tercio dijo que había intentado alguna táctica saludable el mes previo, comparado con el 45 por ciento de las mujeres con sobrepeso con una percepción precisa de su peso.Por otra parte, las mujeres con sobrepeso que se percibían con peso normal eran también menos propensas a haber utilizado alguna estrategia no saludable para adelgazar. Los resultados, publicados en Obstetrics & Gynecology, sugieren que las falsas percepciones del peso corporal son comunes y podrían tener grandes consecuencias en la salud pública.
“Dado que una de cada cuatro mujeres con sobrepeso y obesidad piensa que su peso es normal, es un gran obstáculo para la prevención de la obesidad”, dijo el autor principal del estudio, Mahbubur Rahman, profesor asistente de obstetricia y ginecología de la University of Texas Medical Branch, en Galveston.
“Muchas personas no conocen su peso ni en qué categoría están: peso normal, sobrepeso u obesidad”, agregó el experto.
http://saludable.infobae.com/la-mayoria-de-las-mujeres-tiene-una-falsa-percepcion-de-su-peso/

jueves, 25 de noviembre de 2010

Consejo danés: la dieta ideal para no engordar


PUBLICADO EN EL NEW ENGLAND JOURNAL OF MEDICINE
Ciéntificos estudiaron a 772 familias europeas y concluyeron en que hay que comer muchas proteínas y la menor cantidad posible de glúcidos.
WASHINGTON.- Investigadores daneses determinaron la dieta ideal para evitar ganar peso: rica en proteínas y pobre en glúcidos, según un extenso estudio realizado en ocho países europeos y publicado el miércoles en Estados Unidos. El objetivo del estudio, llamado "Diógenes", era definir la dieta alimentaria óptima para impedir o combatir la obesidad, explican los autores, cuyo trabajo se publica en el New England Journal of Medicine de fecha 25 de noviembre.
La investigación, conducida sobre 772 familias europeas que tuvieran al menos un hijo de cinco a 17 años en buena salud y un padre de 18 a 65 años, determinó que la dieta ideal es rica en proteínas y escasa en grasas animales y glúcidos. Esta dieta comprende, por ejemplo, carne blanca, productos lácteos con contenido graso reducido, judías como fuente de fibra y menos pan blanco o arroz blanco, que son ricos en glúcidos.Los científicos seleccionaron en estas familias a los padres con sobrepeso u obesos, para llegar a un total de 938 adultos. Los 827 niños de estas familias, de los cuales una cantidad notable tenían sobrepeso, también participaron en el estudio.Con esta dieta, no fue necesario contar calorías y los participantes pudieron comer hasta la saciedad sin engordar, según los autores del estudio.
Esta investigación comparó recomendaciones dietéticas oficiales en Europa, incluidas las del gobierno danés, con los últimos conocimientos médicos sobre la importancia de las proteínas y los glúcidos para controlar el apetito. Los adultos fueron sometidos antes de comenzar el estudio a un régimen de 800 calorías por día durante ocho semanas, período durante el cual perdieron 11 Kg en promedio.
Luego fueron seleccionados al azar para seguir cinco dietas distintas, todas escasas en grasa animal, durante seis meses a fin de determinar la más eficaz para evitar engordar. La más rica en proteínas y más débil en glúcidos fue la más eficaz.
La ganancia promedio de peso entre todos los participantes que terminaron el estudio (548 adultos) fue de 0,5 Kg. Los sometidos a la dieta baja en proteínas y rica lípidos registró la mayor ganancia de peso, con 1,67 Kg en promedio, contra 0,74 Kg de quienes siguieron una alimentación rica en proteínas y escasa en glúcidos.
Los 827 niños del estudio, de los cuales 45% tenían sobrepeso, no fueron sometidos a una dieta adelgazante antes de comenzar la investigación y simplemente siguieron el régimen alimentario asignado a sus padres por científicos. Pero los resultados fueron aún "más notorios" entre los niños, destacaron los autores del estudio. En el grupo que siguió la dieta rica en proteínas y baja en glúcidos, la tasa de niños con sobrepeso cayó espontáneamente de 46% a cerca de 15%.
Los resultados de la investigación sobre los niños fueron publicados separadamente en la revista estadounidense Pediatrics. El estudio fue conducido por los doctores Thomas Meinert Larsen y Arne Astrup de la universidad de Copenhague y financiados por una concesión de 14,5 millones de euros de la Unión Europe
http://perfil.com/contenidos/2010/11/25/noticia_0004.html

domingo, 14 de noviembre de 2010

Hay individuos "obesos" de peso normal


Según los especialistas, es la calidad y la distribución del tejido graso lo que determina el riesgo metabólico, no sólo la cantidad
MAR DEL PLATA.- Por momentos, las sesiones del X Congreso de Obesidad y Trastornos Alimentarios, que acaba de finalizar en esta ciudad, alcanzaron profundidades filosóficas. "¿Qué es la obesidad? ¿Qué es ser obeso? ¿Es lo mismo ser obeso que estar enfermo de obesidad?", se preguntaron los especialistas en una de las conferencias que inauguraron las jornadas. Las respuestas no resultaron tan sencillas ni obvias como podría imaginarse. Todo un cúmulo de investigaciones está indicando que, cuando hablamos de salud, no basta con alcanzar el dorado galardón de "peso normal" que determina el índice de masa corporal (peso dividido por el cuadrado de la altura). Hay personas pesadas y, sin embargo, con mejor salud metabólica (es decir, niveles adecuados de colesterol y triglicéridos en sangre, buena sensibilidad a la insulina, sin hipertensión ni intolerancia a la glucosa, todo lo cual reduce el riesgo de varias enfermedades) que individuos delgados, pero cuyo tejido graso es, desde el punto de vista cualitativo, cuantitativo y funcional, inadecuado. Es más: un estudio publicado en la revista Circulation descubrió que entre mujeres con igual estado metabólico, una mayor adiposidad puede reducir (y no aumentar) la prevalencia de enfermedad coronaria.
¿Quiere decir que tenemos que dejar de lado todo lo que habíamos aprendido sobre los trastornos que acarrea la obesidad? "No -corrige la doctora Rosa Labanca, docente de la UBA y presidenta del Congreso de la Sociedad Argentina de Obesidad y Trastornos Alimentarios (Saota)-. Significa que, si bien el índice de masa corporal es una primera señal de alerta, igual que la relación entre la cintura y la cadera [que en las mujeres no debería ser superior a 0,72], para evaluar la salud de nuestros pacientes tenemos que ir más allá de estos números e investigar, por ejemplo, cómo es su alimentación y cuál es la proporción y distribución de músculo y tejido adiposo de su organismo."
A medida que la ciencia logra nuevos conocimientos sobre el caleidoscopio fisiológico del organismo humano, el panorama de la obesidad se va haciendo cada vez más complejo. Según explica el doctor Gustavo Lobato, médico nutricionista y deportólogo de la UBA, además de secretario de la Saota, una clasificación aproximada de esta nueva visión indica que, en todas las categorías de peso, hay individuos metabólicamente sanos y otros que sufren problemas metabólicos.
"¿Cuál es la diferencia entre un individuo obeso metabólicamente sano y un obeso en riesgo? -se pregunta Lobato-. El primero tiene poca grasa visceral, porque tiene buena cantidad de tejido celular subcutáneo. Tiene alto índice de masa corporal, pero también alta sensibilidad a la insulina, y adipocitos en cantidad y calidad adecuadas que pueden albergar el exceso energético. Es un obeso que no tiene las complicaciones metabólicas de la obesidad, aunque -aclara- pueda padecer las complicaciones mecánicas, como la apnea del sueño o los trastornos articulares. En el segundo, el tejido celular subcutáneo está desbordado. Lo mismo puede ocurrir en personas con índice de masa corporal normal, como los individuos mayores que sufren pérdida de masa muscular y disminución de la masa ósea, pero acumulación de grasa visceral. Tienen bajo peso, pero alta proporción de grasa dañina."
Según el doctor Alex Valenzuela, presidente de la Sociedad Chilena de la Obesidad, cuando se aumenta de peso, diversos factores determinan dónde almacenaremos los triglicéridos (grasas sintetizadas a partir de los alimentos), si en el tejido adiposo subcutáneo o en el profundo, visceral. "Depende de factores genéticos, del estrés... También sabemos que el sedentarismo condiciona la distribución del tejido graso hacia lo más profundo -explica-. Vemos cada vez más pacientes que, a pesar de su índice de masa corporal elevado, no tienen dislipidemia; no tienen hipertensión; no tienen problemas de intolerancia a la glucosa, pero en ellos la pregunta es cuánto tiempo pueden permanecer así. Un caso es el de los luchadores de sumo, que tienen índice de masa corporal superior a cuarenta, consumen 7000 calorías diarias y son metabólicamente normales mientras realizan seis horas diarias de gimnasia que redistribuye su grasa hacia los tejidos subcutáneos. Pero cuando dejan de hacer la actividad física que practicaban, padecen todas las enfermedades metabólicas propias de las personas obesas y la mayoría fallece del corazón desde los 35 años en adelante. Entonces, ¿existe el obeso sano?"
Al parecer, una cosa es definir obesidad y otra diferente, quién es obeso. "No son obesos todos aquellos que la parecen -concluye el doctor Julio Montero-. Me parece que lo más importante no es determinar quién es obeso clínico, sino quién es obeso metabólico. Hay casos en que el tejido adiposo puede ser un factor protector y, por otro lado, es importante que no se nos escapen individuos dismetabólicos sólo por no tener un excesivo sobrepeso."
UNA DIETA INFLAMATORIA
MAR DEL PLATA.- Una de las hipótesis que explicarían por qué es tan nociva la grasa visceral es que se encuentra infiltrada por una gran cantidad de macrófagos, células del sistema inmune asociadas con los procesos de inflamación. "Una posibilidad es que los pacientes obesos metabólicamente normales carezcan de la infiltración de macrófagos, que son los que más generan las sustancias negativas que producen resistencia a la insulina", explica el doctor Valenzuela. Según especialistas de la Saota, la alimentación baja en carbohidratos, y con carnes, verduras y frutas sin procesar, más algo de lácteos tendría también efectos antiinflamatorios en el organismo.
http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1324761