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miércoles, 6 de noviembre de 2024

Descubren una molécula clave en la regulación del metabolismo y la prevención de la obesidad

 En el mundo biológico, los ritmos circadianos sincronizan los procesos internos del cuerpo con el ciclo de 24 horas y marcan el momento ideal para funciones como dormir, comer y combatir infecciones. Además, no solo regulan estos patrones básicos, sino que también influyen en la actividad de las células inmunitarias. Ahora, un reciente estudio desentrañó cómo estas fluctuaciones afectan al equilibrio de la temperatura corporal y al metabolismo, además de la capacidad de procesar y almacenar grasa.El hallazgo más relevante del trabajo es el papel de la molécula inmune IL-17A, presente en el tejido adiposo y reguladora del almacenamiento de grasa. El equipo de científicos, liderado por la profesora Lydia Lynch de Trinity College Dublin y publicado en Nature, descubrió que esta partícula cumple un rol esencial en la función metabólica, influenciada por un reloj molecular que controla su producción de forma circadiana. Es decir, que su presencia en las células de grasa ayuda a regular cómo el cuerpo gestiona sus reservas de energía y sigue un ciclo diario que coordina sus funciones.

Esto lo detectaron mediante experimentos en ratones, que demostraron que la falta de genes del reloj molecular en estas células afecta la capacidad de procesar y almacenar grasa, además de alterar los patrones de regulación de la temperatura corporal. Estos resultados abren la puerta a avances prometedores en el tratamiento de la obesidad y otros trastornos metabólicos; ya que aunque la relación entre el sistema inmune y el metabolismo ya había sido explorada, este estudio destaca cómo un desajuste en los ciclos circadianos de moléculas impacta en el organismo. Un aspecto esencial para aquellas personas con rutinas diarias irregulares.Cuál es la relación entre los ritmos circadianos y la función inmune

Para entender cómo el sistema inmune y el reloj biológico están conectados, la investigación reveló que ciertas células inmunitarias, como las T γδ productoras de IL-17A, expresan genes del reloj molecular de forma elevada. Estos genes, como BMAL1CLOCKPER1–PER3 y CRY1–CRY2, sincronizan la actividad celular con el ciclo diario, una coordinación que permite que el tejido adiposo, donde están estas células, mantenga un equilibrio en la producción de energía y la regulación de la temperatura, fundamentales para la salud. En otras palabras, ayudan a que funcionen de forma organizada y eficiente, adaptándose al ciclo de 24 horas para realizar sus tareas correctamente.

Lynch, autora principal y es profesora de Biología Molecular en el Ludwig Cancer Research Institute en la Universidad de Princeton, aseguró en un comunicado de prensa de Trinity College Dublin, que “nuestro descubrimiento de que una molécula inmune en el tejido adiposo regula el almacenamiento de grasa es particularmente interesante, ya que ofrece posibles vías terapéuticas para abordar la obesidad y prevenir enfermedades metabólicas, especialmente en poblaciones afectadas por el trabajo por turnos”.Cuando estos ritmos se alteran, como ocurre en estas personas, que cuentan con patrones de sueño irregulares, la función inmune y el metabolismo se ven afectados. Asimismo, estos estudios indican que la alteración de los genes del reloj molecular en las células inmunitarias causa problemas en la homeostasis metabólica y en la regulación de la temperatura.

Es decir que quienes no mantienen un ritmo circadiano estable tienen mayor riesgo de desarrollar trastornos metabólicos como sobrepeso o caquexia, una condición de pérdida extrema de peso y músculo. “La obesidad es una condición cada vez más prevalente con efectos extensos y perjudiciales en la salud y el bienestar, y representa una carga considerable para los sistemas de salud en todo el mundo”, afirmó Lynch.

Para conocer su funcionamiento, los investigadores exploraron este vínculo en profundidad, mostrando cómo las células T γδ productoras de IL-17A mantienen un ritmo circadiano que favorece la homeostasis del tejido adiposo y el equilibrio metabólico. El objetivo, conocer cómo estas células se coordinan podría permitir desarrollar intervenciones terapéuticas para mejorar la salud metabólica en personas con ritmos alterados por las demandas de la vida moderna.“Este descubrimiento abre numerosas vías para futuras investigaciones. Una pregunta clave es si las células T ayudan a regular los ritmos circadianos en otros tejidos y, de ser así, si esto impacta de manera similar los ritmos de esos tejidos de manera esencial”, añadió Aaron Douglas, investigador en el Trinity Biomedical Sciences Institute.


Descubrimiento de la molécula IL-17A: una revolución

El descubrimiento de la IL-17A como regulador en el tejido adiposo revoluciona la comprensión del papel del sistema inmune en la homeostasis metabólica. Esta molécula es clave para la regulación del almacenamiento de grasa y la temperatura corporal. La investigación dirigida por Lynch reveló que estas células tienen una expresión elevada de genes del reloj circadiano, lo que permite que sus funciones estén coordinadas con los ciclos de actividad y descanso.Los resultados mostraron que la IL-17A tiene un pico de producción durante la noche, coincidiendo con el momento en que el cuerpo de los ratones (utilizados en el estudio) almacena energía en forma de grasa. “Nuestro descubrimiento de que una molécula inmune en el tejido adiposo regula el almacenamiento de grasa es particularmente interesante, ya que ofrece posibles vías terapéuticas para abordar la obesidad y prevenir enfermedades metabólicas”, enfatizó Lynch.

Cuando los investigadores eliminaron los genes del reloj circadiano en estas células, los ratones mostraron una capacidad reducida para procesar y almacenar grasa adecuadamente, lo que provocó disfunciones en la regulación del metabolismo y la temperatura corporal. Este hallazgo subraya la importancia de un ritmo circadiano bien sincronizado para mantener la salud metabólica y deja en evidencia cómo la alteración de este ritmo puede llevar a trastornos metabólicos que van desde la acumulación de grasa en exceso hasta dificultades para mantener la temperatura adecuada del cuerpo.

La IL-17A no solo es vital para el metabolismo en condiciones normales, sino que también juega un papel en situaciones donde la homeostasis se ve amenazada, como en la exposición al frío o en la falta de nutrientes. En estos casos, su producción por parte de las células T γδ ayuda a promover la lipogénesis de novo, el proceso de conversión de carbohidratos en grasas para almacenarlas como energía.“Este descubrimiento abre numerosas vías para futuras investigaciones. Una pregunta clave es si las células T ayudan a regular los ritmos circadianos en otros tejidos y, de ser así, si esto impacta de manera similar los ritmos de esos tejidos de manera esencial”, señaló Aaron Douglas, investigador en el Trinity Biomedical Sciences Institute.



La investigación sobre la IL-17A abre nuevos horizontes para posibles tratamientos. La idea de regular la producción de esta molécula podría llevar al desarrollo de terapias para condiciones como la obesidad o la caquexia. Pero eso no es todo, ya que también podrían tener implicaciones importantes para enfermedades neurodegenerativas y trastornos metabólicos generalizados.

Además, los expertos señalan que si se logra modular la actividad de las células T productoras de IL-17A o intervenir en los genes del reloj circadiano que controlan su producción, se podrían desarrollar estrategias para quienes trabajan en horarios irregulares o enfrentan factores ambientales que perturban sus ritmos naturales, protegiéndolos de desarrollar condiciones como la obesidad y la diabetes tipo 2, entre otros trastornos metabólicos asociados. De todas maneras, advirtieron que se necesita estudiar más profundamente los efectos secundarios y las implicaciones de modificar la actividad de esta molécula.https://www.infobae.com/salud/2024/11/06/descubren-una-molecula-clave-en-la-regulacion-del-metabolismo-y-la-prevencion-de-la-obesidad/

miércoles, 24 de julio de 2024

El síntoma en la vista que indica que hay niveles altos de azúcar en sangre

 Los niveles elevados de azúcar en sangre pueden afectar a personas de cualquier edad y sexo, y si no se detectan a tiempo, pueden derivar en diabetes. Esta condición ocurre cuando el páncreas no produce suficiente insulina, la hormona que facilita el acceso de la glucosa a las células del cuerpo para ser utilizada como energía. “El nivel alto de glucosa puede cambiar los niveles de los líquidos o hacer que se le hinchen los tejidos de los ojos que le ayudan a enfocar, lo que causa la vista borrosa. Este tipo de vista borrosa es temporal y desaparece a medida que el nivel de glucosa vuelve a la normalidad”, señalan los expertos de National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases.Y agrega: “Se puede filtrar líquido de los vasos sanguíneos dañados causando hinchazón. También se pueden comenzar a formar nuevos vasos sanguíneos débiles. Estos vasos sanguíneos pueden sangrar en la parte media del ojo, formar tejido cicatricial o hacer que la presión suba a un nivel peligroso en la parte interna del ojo”.

A su vez, el instituto advierte que “si el nivel de glucosa en la sangre permanece alto por mucho tiempo, puede dañar los pequeños vasos sanguíneos en la parte posterior de los ojos”.Según la National Kidney Foundation de Estados Unidos, “los ojos tienen diminutos vasos sanguíneos. Tener niveles altos de azúcar en sangre durante mucho tiempo puede dañarlos. Algunos vasos sanguíneos pueden inflamarse y debilitarse”. La institución agrega que “algunos pueden taparse e impedir que pase suficiente sangre. Esto puede causar problemas en la visión o ceguera. La presión arterial alta también puede empeorar los problemas oculares. El daño ocular provocado por la diabetes se llama retinopatía diabética”.



¿Cuáles son los síntomas del azúcar alto en sangre?Los síntomas de niveles altos de azúcar en sangre (hiperglucemia) pueden incluir:

  • Sed excesiva
  • Micción frecuente
  • Fatiga
  • Visión borrosa
  • Dolor de cabeza
  • Aumento del apetito
  • Pérdida de peso inexplicada
  • Infecciones recurrentes
  • Heridas que tardan en sanar
  • Irritabilidad y cambios de humor.
  • Los niveles normales de azúcar en sangre varían según el momento del día y la situación. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), los niveles de azúcar en sangre son preocupantes cuando:
    • Antes de una comida: superan los 130 mg/dL.
    • Dos horas después de una comida: están por encima de 180 mg/dL.

    Estos niveles pueden indicar hiperglucemia, una condición que, si no se maneja adecuadamente, puede llevar a complicaciones serias como la diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares, daño renal y problemas de visión. Es importante monitorear regularmente los niveles de glucosa y seguir las recomendaciones médicas para mantenerlos dentro de un rango saludable.Por su parte, la Asociación Americana de Diabetes establece que los niveles de glucosa en sangre que indican prediabetes oscilan entre 100 y 125 miligramos por decilitro. Además, en una prueba de tolerancia oral a la glucosa de dos horas, se consideran índices de prediabetes cuando los valores se encuentran entre 140 y 199 mg/dl. Por otro lado, se diagnostica diabetes cuando los niveles de glucosa alcanzan o superan los 200 mg/dl.egún el Ministerio de Salud argentino, “la diabetes es una enfermedad crónica que se caracteriza por presentar niveles altos de azúcar en sangre”, y la presencia de esta sustancia en el torrente sanguíneo es denominada como glucemia. Si se tienen valores por encima de lo normal, se lo denomina hiperglucemia que, sostenida en el tiempo, puede afectar a distintos órganos. Según explicó el doctor Alberto Cormillot (MN 24.518) a Infobae, “la diabetes es una enfermedad crónica en la que el cuerpo confunde el páncreas, que es el que produce la insulina, y lo ataca como si fuera un órgano extraño. Cuando se destruye el páncreas, ahí falla la insulina. Entonces, el cuerpo empieza a dar síntomas”.

    Cormillot partió de las iniciales “SACO” para considerar las primeras pautas de alarma. ¿De qué se trata? “Tienen sedadelgazamientocansancio excesivo y orina abundante”, señaló el nutricionista.En cuanto al diagnóstico, se realiza a través de una medición de la glucosa en sangre en ayunas, con especial recomendación a “todas las personas a partir de los 45 años y en los menores de 45 años, cuando existe al menos 1 factor de riesgo”, de acuerdo al Ministerio de Salud argentino.

  • ¿Cómo bajar los niveles de azúcar en sangre?Para reducir los niveles de azúcar en sangre, existen varias estrategias respaldadas por la American Diabetes Association (ADA, por sus siglas en inglés):

    • Ejercicio Regular: la actividad física puede ayudar a disminuir los niveles de glucosa en sangre al aumentar la sensibilidad a la insulina. Esto permite que las células del cuerpo utilicen mejor la glucosa durante y después del ejercicio. Sin embargo, si los niveles de glucosa son superiores a 240 mg/dL, es importante revisar la presencia de cetonas en la orina antes de ejercitarse, ya que ejercitarse con cetonas presentes puede elevar aún más los niveles de glucosa.
    • Control de la Dieta: reducir la ingesta de carbohidratos simples y optar por carbohidratos complejos que se digieren más lentamente puede ayudar a mantener niveles de glucosa más estables. Consumir una dieta equilibrada, rica en fibras, proteínas magras y grasas saludables también es crucial. Planificar las comidas y leer las etiquetas de los alimentos puede ser muy útil para evitar picos de azúcar.
    • Monitoreo y Medicación: es esencial monitorear regularmente los niveles de glucosa en sangre para detectar hiperglucemia temprana y ajustar el tratamiento según sea necesario. En algunos casos, puede ser necesario ajustar las dosis de insulina o medicamentos orales bajo la supervisión de un médico para mantener los niveles de glucosa dentro del rango objetivo.
    • https://www.infobae.com/salud/2024/07/24/cual-es-el-sintoma-en-la-vista-que-indica-que-hay-niveles-altos-de-azucar-en-sangre/

lunes, 28 de junio de 2021

Qué es el método 80/20, para bajar de peso sin privarte de nada

 Poder bajar de peso comiendo torta, alfajores, asados y helados. Sin culpas ni ansiedades. Sin picoteos. Sin pasar hambre. En un terreno en el que todo pareciera ser blanco o negro (o comés lo que te gusta y engordás, o te cuidás y adelgazás), las propuestas del ámbito de la nutrición que adhieren a la "no dieta" pueden resultar difíciles de comprender. Sin embargo, si se analiza, roza casi el sentido común: si uno, la mayoría del tiempo, come de manera consciente y cuidada, puede comer "no tan sano" algunas veces.

Es lo que precisamente propone la regla del 80/20: comer el 80 por ciento de manera "sana, cuidada y medida", y poder reservar lo que a uno le gusta mucho -pero sabe que no hace tan bien- para el 20 por ciento restante.

Porque, como explica Laura Romano, su creadora, las dietas que más se alejen de los hábitos sociales y gustos de las personas son probablemente las que más hagan bajar de peso, pero también las que se abandonan (y generan un efecto rebote) más fácilmente.Y la continuidad es precisamente una de las claves. "Muchas veces es la culpa la que nos lleva a hacer todo mal. Capaz que venías teniendo una semana impecable, y el domingo tu familia se juntó a comer un asado, y vos no pudiste decir que no al chorizo, al salame, al postre que hizo tu abuela, y eso hace que sientas una culpa tremenda y que esa semana abandones la dieta", ejemplifica Laura, que es licenciada en Nutrición, autora de "Las dietas tienen un final", y creadora de Integral Nutrición.

"Con el 80/20 desaparece la culpa, está contemplado que comas lo que te gusta en la semana, a mis pacientes les digo que ellos merecen ese 20, por haber hecho las cosas bien la mayoría del tiempo", agrega.

El método 80-20

Romano cuenta que cuando les decía a sus pacientes que si la mayoría del tiempo comían bien, podían comer "no tan bien" algunas veces, la llenaban de preguntas: "¿Cuántas veces? ¿Qué cantidad? ¿Con qué frecuencia? ¿Cómo que puedo comer de todo?".


Si se compara con las dietas ultra regladas a las que la mayoría de la gente está acostumbrada, ponerle un número y una manera de organizarlo la ayudó a transmitir su mensaje. "Sentía que el concepto estaba muy en al aire. Y entonces me inspiré en la ley de Pareto, que es una regla económica que dice que el 80 por ciento de los resultados están dados por el 20 por ciento de tu esfuerzo, me interesó el concepto de que una pequeña cosa te da la mayor parte de tu ganancia", detalla.

Pero, ¿cómo trasladarlo al ámbito de la alimentación? ¿Cómo organizar el tiempo según porcentajes? Como explica Romano, hay que pensar cuántas comidas hacemos en la semana, tomando desayuno, almuerzo, merienda y cena. Si lo multiplicamos por los días de la semana, da 28.Entonces, de todas esas ocasiones en las que nos sentamos a comer, pensando que si 23 comidas las hacemos "como se debe", y dejamos solamente cinco para poder relajarnos, no estar pensando en qué y cuánto comemos, podremos seguir cuidándonos sin tener culpas ni restricciones. Llevando los porcentajes a un año, estaríamos 10 meses cuidándonos, y dos no.

"La gente no entiende cómo para bajar de peso puede comer cinco veces a la semana algo que engorde. Pero si hacés 23 comidas bien y 5 mal, no es representativo, salvo que esas cinco comidas se hagan de manera muy excesiva, tampoco la idea es que te duela la panza de comer cada vez que no te cuidás", aclara Romano. Si bien podría pensarse que la dificultad del método radica precisamente en cómo controlar ese 20 por ciento de libertad en lo que uno puede comer lo que quiere, Romano cuenta que el problema suele estar en el 80.

"A un paciente que viene comiendo de manera excedida en todas las comidas, no lo pongo límites en el 20 por ciento, porque sino siento que se genera en la cabeza la idea de una restricción y el objetivo es que en ese 20 por ciento de las veces vos no tengas que estar pensando en la comida, que vos puedas comer lo mismo que venías comiendo antes, que sea tu libertad", sostiene.

Y precisamente una de las cosas más interesantes, es que de poder hacer bien el 80, el 20 se termina autorregulando. "Esas personas que en el 80 empezaron a registrar, a controlar la porción, a achicarla, a darse cuenta que un plato más no era necesario, sin querer, aunque no le indiques que tiene que controlar el 20, lo empiezan a hacer", se entusiasma.

Cómo comer bien el 80 por ciento del tiempo

Si bien es imposible dar reglas para que el 80 por ciento aplique a todos, ya que Laura recomienda hacer una consulta para personalizar el plan según peso, costumbres y objetivos, hay algunas claves que sí pueden aplicar para la mayoría.La primera es intentar que la mayor parte del tiempo incorporemos nutrientes de calidad que brinden saciedad. Por eso, idealmente la mitad del plato podrían ser verduras, y que los hidratos y las proteínas ocupen la otra mitad. La segunda, es medir la cantidad: si es un plato muy grande dejar unos dedos desde el borde antes de llenarlo. Y la tercera es tener un registro de saciedad, y poder frenar un poco antes de sentirse muy satisfecho, esa porción que uno come solamente porque algo está rico, o para terminar el plato. Además, hay que tener en cuenta que importan tanto la calidad como la cantidad.

"No hay que irse de un extremo al otro, no es que la pasta engorda y el tomate adelgaza. Pasa mucho que vemos personas que a dieta hacen unos platos divinos en el 80, pero no controlan la cantidad, y si el objetivo es bajar de peso hay que reducirla, porque el carbohidrato de la verdura te suma, la proteína del pollo te suma, la fruta también, entonces es generar un equilibrio", propone.

Claves para comenzar a aplicar el método

✔En el 80 por ciento del tiempo, si lo queremos poner números diríamos 23 comidas a la semana, dejar un huequito en la panza antes de llenarnos, sobre todo en el almuerzo y la cena, porque el desayuno y la merienda suelen ser más livianos.

✔Dejar lo no saludable, lo excedido, para los eventos sociales y los fines de semana. Ir identificando si mejora la relación con la comida.

✔Hacer desayuno y merienda, no saltearlos porque la merienda por ejemplo es lo que evita que picoteemos y que comamos en exceso a la noche.

✔Comer 3, 4, 5 veces a la semana no tan sano y sin culpa. Porque si el otro 80 es sano, medido y controlado, podemos bajar de peso un montón y sin darnos cuenta.

Reducir la porción: asegurarse que la mitad del plato tenga vegetales, y empezar comiendo lo mismo que se viene comiendo, pero menos.https://www.clarin.com/buena-vida/metodo-80-20-bajar-peso-privarte_0_zAm8v8Luv.html

domingo, 20 de octubre de 2019

El alto costo que provocan las dietas de mala calidad


Las dietas de mala calidad suponen un alto costo para los individuos, las comunidades y los países tras haberse convertido en el principal riesgo de muerte prematura y son una "barrera" para lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible fijados para 2030, denunció hoy la FAO en la ceremonia por el Día Mundial de la Alimentación."Nuestras acciones son nuestro futuro" es el lema de la jornada, que busca llamar la atención sobre el incremento del hambre, un flagelo que sufren más de 820 millones de personas, y del sobrepeso y la obesidad, con más de 2.000 millones de afectados.En el encuentro, el director general de la Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO), Qu Dongyu, aseguró que el exceso de peso y las enfermedades no transmisibles tienen un "serio coste para los individuos, las familias, las comunidades y los países", informó EFE.
El lema de la jornada
También llamó a los Estados a "expandir sus políticas para investigar e invertir en alimentos como frutas, verduras y legumbres, y llevar el mercado a los pequeños agricultores".Por su parte, el secretario general de la ONU, António Guterres, envió un mensaje en el que insistió en transformar los sistemas alimentarios para que las dietas de calidad sean accesibles para todas las personas, propósito por el que en 2021 se celebrará una cumbre mundial.Finalmente, el primer ministro de Italia, Giuseppe Conte, en representación del país que acoge a las agencias de la ONU para la alimentación, aseguró que la alimentación debe concentrarse en el "bienestar de las personas", para lo que hace falta luchar contra las desigualdades y lograr "un equilibrio entre lo que se produce y se consume".https://www.ambito.com/el-alto-costo-que-provocan-las-dietas-mala-calidad-n5060144

jueves, 13 de septiembre de 2018

"Dietas" para perros: consejos de expertos para que las mascotas no sufran de sobrepeso

Muchas veces los dueños de la mascota del hogar acostumbran al
animal a comer la misma comida que ellos, y eso no está bien. Los animales deben comer su propio alimento, balanceado entre proteínas, vitaminas y minerales para que crezcan sanos y fuertes.Cuando los
perros son cachorros lo primero que se realiza en casa es la enseñanza
 de algunas reglas de convivencia a través de órdenes para que el can obedezca. Entre práctica y práctica, la mayoría de los dueños gratifican
la obediencia con el sistema de recompensas. Y así el ejercicio o la orden  aprendida de manera exitosa es premiada con una golosina o dulce.
Para la médica veterinaria y etóloga, Virginia Ragau solamente se
deben dar estos "premios" cuando se practica la obediencia. "Estas golosinas tienen que estar consideradas en el total de calorías que
recibe el animal en el día. No tienen que ser ricos en grasas ni dulces"
.Otra de las recomendaciones que dio a Infobae la especialista, es no acostumbrar a los animales a dar comida que hay sobre la mesa, ya
que se puede generar un mal hábito y que el perro reclame cada vez
que sus dueños están comiendo.A su vez, otra de las causas que
puede generar sobrepeso en los perros es dar bocados, picotear entre
las comidas. "Cuando son muchos en la familia, si cada integrante le
da bocaditos extra, y aunque eso pareciera no ser importante, están aportando calorías de forma excesiva por día", agregó Ragau.La sobrealimentación es un gran factor que produce el sobrepeso en 
las mascotas. Hay un porcentaje muy alto en Argentina de perros que presentan un exceso de peso y muchas veces se piensa que ese exceso
 es sinónimo de buena alimentación, pero es falaz. 
La falta de actividad física en los animales – en este caso de los perros-  es una de las principales causas del sobrepeso que padecen. (Getty)
Sobre la obesidad, la etóloga opinó, "Hoy la obesidad es una enfermedad
 y pone en riesgo la salud del perro ya que tienen riesgo de presentar enfermedades crónicas como diabetes o disfunciones pulmonares o cardiovasculares, mayor intolerancia al calor, al ejercicio y riesgo a la anestesia en cualquier cirugía".En dialogo con Infobae, la médica veterinaria y asesora nutricional Sofia Loncharich Franich de The
Green Dog, dijo que para evitar el sobrepeso y cuidar a la mascota 
es importante brindarle un alimento bajo en grasas y sin colesterol. También es importante contar con un alimento bajo en
sodio que colabore con el fortalecimiento del sistema cardíaco y que contenga aminoácidos esenciales, como la taurina.La veterinaria Loncharich Franich también agregó que los aceites vegetales refinados
son los más adecuados ya que permiten una mayor digestibilidad que,
a su vez, permite reservar mayor energía para que el perro pueda desarrollar sus actividades diarias.Consultada por Infobae sobre cuáles son las razas que son más propensas a sufrir obesidad o exceso de peso, las especialistas respondieron que cualquier raza de perro hasta incluso los mestizos que no tengan una dieta equilibrada pueden sufrir de sobrepeso. Algunas de las razas que se consideren que tienen más predisposición al sobrepeso son Labrador, Cocker Spaniel, Beagle,
Basset hound, Teckel,BulldoyPug.
https://www.infobae.com/tendencias/mascotas/2018/09/12/dietas-para-perros-consejos-de-expertos-para-que-las-mascotas-no-sufran-de-sobrepeso/

miércoles, 12 de septiembre de 2018

Cómo influye la nutrición en la salud de nuestros perros

En todo el mundo, existe cada vez más una conciencia creciente en torno a la importancia de cuidar la alimentación para lograr una mejor calidad de vida y esta tendencia también se traslada al cuidado de nuestras mascotas. Es muy frecuente que los perros desarrollen enfermedades asociadas a una nutrición inadecuada aunque muchas veces, sus causas pasan inadvertidas. The Green Dog, el primer superalimento para perros basado 100% en proteína vegetal, incluyendo chía y quinoa, trabajó en detectar algunas de las afecciones más comunes y desarrolló una propuesta alternativa e innovadora en nutrición canina que ayuda a prevenirlas y evitarlas.El sobrepeso y la obesidad son las consecuencias más evidentes de una alimentación incorrecta. Estas patologías son causadas por los mal llamados “premios” o permitidos que se salen del plan propuesto por el veterinario y repercuten en el peso de nuestros perros, pero también en su salud integral, dando lugar a enfermedades de los huesos y articulaciones, cuadros hepáticos y renales, diabetes e hipotiroidismo. Para esto, es ideal darles productos con los nutrientes necesarios y controlar que la ingesta sea proporcionada; además de evitar el sedentarismo.Otros de los problemas comunes vinculados a una nutrición ineficaz son las enfermedades de piel y pelaje, incluyendo alergias. Los alimentos procesados de origen animal  - por presencia de sub-producto animal- pueden ocasionarles a nuestras mascotas picazón, ojos rojos y llorosos, pérdida de pelo, enrojecimiento o infecciones en los oídos, entre muchas otras complicaciones. En este punto también están comprendidos el mal aliento y enfermedades en las encías y caries; por eso, si el perro presenta alguno de estos síntomas es recomendable evaluar con el veterinario un nuevo esquema dietario.
En cuanto a la diarrea, bastante corriente en el caso de los perros, es esencial recurrir al veterinario para que asesore sobre el cuadro, ya que en ciertos casos puede tratarse de una anomalía en el colon o el intestino. Según los especialistas, para prevenirlo es ideal una dieta blanda, rica en fibra y otros nutrientes y minerales y, a su vez, baja en grasa y fácil de digerir.Estas enfermedades y otras tantas como los problemas cardiológicos, la pancreatitis o incluso las enfermedades oncológicas, pueden derivar de una mala alimentación basada en productos sobre-procesados, sin un control de calidad eficiente y un correcto monitoreo del proceso de fabricación.Como alternativa de nutrición sana nace The Green Dog. Está comprobado que los alimentos en base a proteínas vegetales, reducidos en grasa y colesterol, bajos en sodio, contribuyen a prevenir muchas de estas patologías. Los beneficios de una nutrición sana son múltiples: mejor digestibilidad, ya que la base vegetal requiere de menos energía y menor tiempo para ser procesada; mayor aporte de energía y vitalidad debido al menor gasto digestivo; corazones más fuertes al ser 0% de Colesterol y no aportar grasas que no sean de origen vegetal; fortalecimiento de las defensas; mejoras en el pelaje y aliento; y reducción del olor de las heces.http://www.docsalud.com/articulo/8867/c%C3%B3mo-influye-la-nutrici%C3%B3n-en-la-salud-de-nuestros-perros#

lunes, 27 de noviembre de 2017

Advierten que la obesidad infantil es "muy grave" en el país

Regular la publicidad de los alimentos ricos en azúcar, grasas y sodio -que en muchos casos recurren a los personajes infantiles para atraer a los más chicos-; incorporar advertencias frontales en las etiquetas; aumentar el impuesto a las gaseosas, y promover ambientes escolares saludables a través de una oferta de mejor calidad nutricional en los quioscos y los comedores son los ingredientes de una receta infalible para revertir el aumento del sobrepeso y la obesidad infantiles en el país. En un documento conjunto, la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) y la oficina local de la Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS) instan a proteger el derecho de los chicos a acceder a una alimentación que no les provoque enfermedades crónicas como la obesidad o la diabetes. Ni durante la niñez ni en la adolescencia ni en el futuro. Además de intentar ser un llamado de atención para que los padres participen activamente en la selección de los productos que consumen sus hijos, ambas entidades coinciden en que el aumento de la obesidad infantil en el país "es muy grave" e instan a tomar medidas para revertir la tendencia. Pero esta batería de medidas que proponen la SAP y la OPS/OMS se anticipa aún más y recuerdan la importancia de la lactancia materna exclusiva hasta los seis meses de edad y la incorporación oportuna de la alimentación complementaria en la primera infancia para prevenir el sobrepeso y la obesidad.
Advierten que la obesidad infantil es "muy grave" en el país
Para ambas entidades, todo esto demanda atención "en momentos en los que la Argentina tiene una de las tasas más altas de sobrepeso infantil en América latina, lo que puede comprometer la salud de generaciones futuras". "El problema es muy grave. Se están viendo en chicos con enfermedades típicas de los adultos, como la diabetes tipo 2, que es la forma que está asociada con la obesidad. Esto es un problema que está en ascenso. Una prioridad sanitaria", dice Sebastián Laspiur, consultor nacional de la OPS/OMS para enfermedades no transmisibles. La presidenta de la SAP, Stella Maris Gil, explica: "Necesitamos que la población tome conciencia de la gravedad de este problema. No sólo está en juego la salud de los chicos ahora, sino también en la adolescencia y las futuras generaciones. Tenemos que actuar ya mismo, no esperar a que pasen los años". Ya desde el embarazo, como señala la pediatra, comienzan a influir factores que predisponen a las enfermedades crónicas en el futuro. "Sabemos cómo tenemos que pararnos ante este flagelo -afirma-. Y hay que hacerlo muy firmemente, no sólo desde el sector de la salud, sino también con la población, los legisladores y las empresas que producen alimentos. La obesidad y sus complicaciones insumen costos enormes en salud pública y productividad. Con este documento estamos mirando al futuro". http://www.lanacion.com.ar/2085995-advierten-que-la-obesidad-infantil-es-muy-grave-en-el-pais

martes, 17 de octubre de 2017

Preocupa el aumento de la obesidad entre los jóvenes

El número de niños y adolescentes de edades comprendidas entre los cinco y los 19 años que presentan obesidad se ha multiplicado por 10 en el mundo en los cuatro últimos decenios. Las conclusiones de un nuevo estudio dirigido por el Imperial College de Londres y la Organización Mundial de la Salud (OMS) indican que, si se mantienen las tendencias actuales, en 2022 habrá más población infantil y adolescente con obesidad que con insuficiencia ponderal moderada o grave.
El estudio fue dirigido por el Imperial College de Londres y la Organización Mundial de la Salud (OMS).
En el estudio, que se publicó en la revista The Lancet antes del Día Mundial de la Obesidad celebrado el 11 de octubre, se analizaron el peso y la talla de cerca de 130 millones de individuos mayores de cinco años (31,5 millones de edades comprendidas entre los cinco y los 19 años y 97,4 millones de individuos de 20 años de edad o más), una cifra que lo convierte en el estudio epidemiológico que ha incluido al mayor número de personas. Además, más de 1000 colaboradores participaron en el estudio, en el que se analizó la evolución del índice de masa corporal y la obesidad desde 1975 hasta 2016, según el sitio de la OMS.Las tasas mundiales de obesidad de la población infantil y adolescente aumentaron desde menos de un 1 % (correspondiente a 5 millones de niñas y 6 millones de niños) en 1975 hasta casi un 6 % en las niñas (50 millones) y cerca de un 8 % en los niños (74 millones) en 2016. Estas cifras muestran que, conjuntamente, el número de individuos obesos de cinco a 19 años de edad se multiplicó por 10 a nivel mundial, pasando de los 11 millones de 1975 a los 124 millones de 2016. Además, 213 millones presentaban sobrepeso en 2016, si bien no llegaban al umbral de la obesidad.
En 2022, la obesidad en los niños y adolescentes de cinco a 19 años de edad será más frecuente que la insuficiencia ponderal
Los autores afirman que, si se mantienen las tendencias observadas desde 2000, los niveles mundiales de obesidad en la población infantil y adolescente superarán en 2022 a los de la insuficiencia ponderal moderada o grave en el mismo grupo de edad. En 2016 había en el mundo 75 millones de niñas y adolescentes y 117 millones de niños y adolescentes varones con bajo peso moderado o grave.Sin embargo, las elevadas cifras de insuficiencia ponderal moderada o grave en 2016 (75 millones de niñas y adolescentes 117 millones de niños y adolescentes varones) siguen representando un importante problema de salud pública, sobre todo en las regiones más pobres, y reflejan la amenaza que representa la malnutrición en todas sus formas, ya que en las mismas comunidades conviven niños y jóvenes con peso insuficiente con otros que presentan sobrepeso.En muchos países de ingresos medianos (por ejemplo, en Asia oriental, América Latina y el Caribe), los niños y los adolescentes han pasado rápidamente de tener predominantemente un peso demasiado bajo a presentar sobrepeso. Según los autores, este cambio podría ser consecuencia del mayor consumo de alimentos de alto contenido calórico, sobre todo de hidratos de carbono muy elaborados, que engordan y afectan al estado de salud durante toda la vida. https://www.rosario3.com/noticias/Preocupa-el-aumento-de-la-obesidad-entre-los-jovenes-20171016-0048.html

jueves, 12 de octubre de 2017

Argentina lidera el ranking de obesidad en Latinoamérica

Argentina es el país con más hombres adultos obesos de todo Latinoamérica y el Caribe, con un 26,7 % de su población masculina afectada por este desequilibrio que implica importantes riesgos para la salud, según un informe presentado este martes por la agencia de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
El relevamiento “Panorama de la Seguridad Alimentaria y Nutricional en América Latina y el Caribe” presentado en Santiago de Chile, muestra además que el hambre aumentó por primera vez el año pasado en la región, después de más de una década de retroceso, ubicándose un 6 % por encima de la medición anterior, según Télam.
Además, el hambre aumentó por primera vez el año pasado en la región, después de más de una década de retroceso.

Es que en seis de los 32 países medidos -entre los que se encuentra Argentina por una diferencia de sólo 0,2 puntos porcentuales- aumentó la desnutrición, que ya afecta a 42,5 millones de habitantes de la región, lo que representa un incremento de 2,4 millones de personas.https://www.rosario3.com/noticias/Argentina-lidera-el-ranking-de-obesidad-en-Latinoamerica-20171011-0074.html

lunes, 9 de octubre de 2017

El rol de la insulina en el hambre

Los investigadores generalmente están divididos sobre qué causa obesidad y por qué tenemos antojos.La creencia convencional es que la obesidad es causada por un exceso calórico. Le llaman trastorno de “equilibrio de energía” y el tratamiento consiste en consumir menos energía (menos calorías) y gastar más. Cuando no logramos hacer esto, se implica que carecemos de autodisciplina.
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“Es visto como un problema psicológico o incluso una cuestión de carácter”, indicó David Ludwig, quien trata la obesidad en la Escuela de Medicina de la Universidad de Harvard.La posición minoritaria en este campo, una que Ludwig sostiene, es que la obesidad es un trastorno de regulación hormonal, y la hormona que domina este proceso es la insulina. Es el lazo entre lo que comemos y la acumulación de grasa en exceso y eso, a su vez, está ligado con los alimentos que se nos antojan y el hambre que experimentamos. Desde los 60 se ha sabido que la insulina envía señales a las células grasas para que acumulen grasa, mientras que a otras células en nuestro cuerpo les dice que quemen carbohidratos como combustible. Bajo este pensamiento, estos carbohidratos hacen engordar de manera singular.En vista de que los niveles de insulina después de una comida son determinados en gran parte por los carbohidratos que comemos —sobre todo granos y almidones de fácil digestión, conocidos como carbohidratos de alto índice glucémico, así como azúcares como sacarosa y jarabe de maíz de alta fructosa— las dietas que se basan en este enfoque se centran específicamente en estos carbohidratos. Si no queremos ser gordos o engordar, no los comemos.Este efecto de la insulina sobre el metabolismo de la grasa y los carbohidratos ofrece una explicación sobre por qué un pequeño “desliz”, como le llamarían los especialistas en adicción, podría llevar con tanta facilidad a un atracón de comida.Si los niveles de insulina se elevan aunque sea un poco, dijo Robert Lustig, endocrinólogo pediatra en la Universidad de California en San Francisco, el cuerpo hace el cambio de quemar grasa a quemar carbohidratos.“Entre más insulina se libere, más antojo hay de carbohidratos”, señaló Lustig. “Una vez que uno se expone a un poco de carbohidrato, y ello provoca una descarga de insulina, eso hace que las células de grasa reciban energía a la fuerza y priva a tus otras células de la energía que, por el contrario, habrían utilizado —en esencia, hambre. Así que uno lo compensa sintiendo hambre, en particular de más carbohidratos. Un alto nivel de insulina impulsa el antojo de carbohidratos”.El resultado es que incluso un bocado o una probadita de alimentos ricos en carbohidratos puede estimular la insulina y crear hambre —un antojo— de incluso más carbohidratos.El azúcar y los dulces son un problema específico debido a varias respuestas fisiológicas que podrían ser únicas del azúcar. Los antojos por azúcar parecen ser mediados a través del centro de recompensas del cerebro que es activado por otras sustancias adictivas. Tanto el azúcar como las sustancias adictivas estimulan la liberación de dopamina, lo que produce una sensación intensamente placentera.Los investigadores que promueven la restricción de carbohidratos creen que una persona puede minimizar su antojo de carbohidratos al reemplazarlas comiendo muchas grasas saludables en lugar de eso. La grasa da sensación de saciedad, indicó Ludwig, y es el único macronutriente que no estimula la secreción de insulina.Consumir alimentos ricos en grasas “ayuda a extinguir el comportamiento de atracón”, dijo Ludwig, “en lugar de los alimentos altos en carbohidratos, que la exacerban”.Las mismas técnicas que han ayudado a los drogadictos a evitar recaídas también deberían funcionar con los alimentos. Estos principios básicos han sido desarrollados durante décadas, dijo Laura Schmidt, especialista en adicciones en la Escuela de Medicina de la Universidad de California en San Francisco, quien ahora también estudia el azúcar. Pueden “funcionar para cualquiera que esté ahora sobrio y que quiera mantenerse así”.Cualquier dieta exitosa es un compromiso a largo plazo.“Es un sistema muy poderoso que tiene que revertirse, ya sea una adicción o enfermedad metabólica”, indicó Schmidt. “Se entreteje en el cuerpo y la mente durante años y volverse sano exige también adoptar una visión a largo plazo”.https://www.clarin.com/new-york-times-international-weekly/?url=/clarin/story/content/view/full/71593

miércoles, 13 de septiembre de 2017

Cambiar de hábitos puede prevenir el síndrome metabólico

Síndrome Metabólico se define al conjunto de condiciones clínicas que actúan como factores de riesgo cardiovasculares cuya fisiopatología se relaciona con la resistencia insulínica que es la dificultad de mantener los niveles de glucemia dentro de parámetros saludables. Pueden incluir trastornos del manejo de la glucemia (azúcar en sangre), los lípidos, la obesidad y la hipertensión arterial. El síndrome metabólico duplica el riesgo de desarrollar enfermedad cardiovascular (arteriopatía coronaria, accidente cerebrovascular y diabetes tipo 2) En 1988, un grupo de trabajo sobre diabetes de la OMS (Organización Mundial de la Salud), proporcionó una definición del síndrome metabólico, la cual hace especial hincapié en la insulinorresistencia como factor causal y predominante del síndrome.En 2001, el ATP III (Panel número III de Tratamiento de Adultos del programa nacional de educación sobre el colesterol de los Estados Unidos) propuso un conjunto de criterios similar al de la OMS, diferenciándose en que en lugar de ser un componente central, la insulinorresistenia es uno más de cinco criterios, de los cuales debe haber por lo menos tres para diagnosticar la presencia del síndrome:
Obesidad central: – Perímetro de cintura Hombres > 102 cm
Perímetro de cintura Mujeres > 88 cm
Hipertrigliceridemia: – Triglicéridos > 150 mg/dl
HDL: – Hombres < 40 mg/dl Mujeres < 50 mg/dl Hipertensión arterial: – PA > 135/85
Hiperglucemia: – Glucemia > 110 mg/dl o Diabetes diagnosticada previamente
En abril del 2005, la Federación Internacional de Diabetes (IDF), propuso una nueva definición entendiendo que se había dado demasiada importancia a la diabetes y a la sensibilidad a la insulina en las definiciones anteriores y que el componente esencial del síndrome es la obesidad central, medida mediante el perímetro de cintura.
TRATAMIENTO:
Es de fundamental importancia la recomendación de cambios de estilo de vida:Bajar de peso con una restricción calórica moderada: la meta es perder un 10% del peso actual en el primer año, hasta alcanzar un IMC (índice de masa corporal menor a 25).Evitar el sedentarismo realizando ejercicio de intensidad moderada como caminar a paso ligero, durante treinta minutos al menos tres veces por semana.Disminuir el colesterol comiendo alimentos saludables (aumentar el consumo de frutas y verduras: 30 g de fibra/día, suprimir el alcohol, evitar alimentos y bebidas azucaradas e ingerir mínimamente dos litros de agua/día), bajando de peso y haciendo ejercicio. El consumo de grasas no debe ser superior al 35 % del consumo total diario de energía; el 10% de las grasas debería estar conformado por ácidos grasos monoinsatirados, como el aceite de oliva.Bajar la presión arterial consumiendo menos sal, bajando de peso y haciendo ejercicio.Abandonar el tabaquismo.Medicación: sólo cuando el médico la indique.Realizar un control de salud periódicamente.
http://rouge.perfil.com/2017-09-08-107943-cambiar-de-habitos-puede-prevenir-el-sindrome-metabolico/

miércoles, 12 de octubre de 2016

Oxitocina: ¿nueva arma contra la obesidad?

La oxitocina es una hormona que se produce naturalmente en el cuerpo humano, e interviene en el parto y la lactancia. Sin embargo, investigaciones recientes han descubierto funciones adicionales: es importante para el comportamiento social, la relación con los amigos,la confianza y el vínculo madre-hijo. De hecho, cuando una madre amamanta a su bebé, su cerebro libera oxitocina para consolidar la conexión entre ambos. Por eso se la llama la "hormona del amor". Además interviene en las funciones cognitivas y en diversos trastornos psiquiátricos como los del espectro autista, la depresión y los trastornos de ansiedad. Las personas tomamos alrededor de 150 decisiones diarias relacionadas con los alimentos y el comer.
Uno de los principales problemas es la dificultad para la mayoría de nosotros para manejar las porciones de los alimentos consumidos. Detener el impulso de continuar comiendo es una tarea demasiado compleja para la mayoría. Esta es una de las causas de la epidemia de obesidad. Diversos factores intervienen. Por un lado está nuestro “genotipo ahorrativo”, que nos dirige a comer todo lo que tenemos delante, con el objetivo de almacenar para tiempos adversos. Por el otro, un entorno que ofrece porciones hipertróficas que a los humanos nos dejan atrapados quizás por nuestra intensa aversión al derroche. Además de los mencionados, recientemente se le sumaron a la oxitocina otros efectos fisiológicos muy importantes sobre la salud: el control del apetito y la regulación del balance energético. En efecto, se ha observado que la reducción del nivel de oxitocina se asocia con obesidad.
Un genotipo ahorrativo nos lleva a comer de más con el objetivo de almacenar para tiempos adversos.
Estudios en ratas y monos, y más tarde en humanos, muestran que el aerosol nasal de oxitocina proporciona efectos terapéuticos contra la obesidad y los trastornos metabólicos relacionados. La razón es que disminuye la conducta compulsiva en personas con sobrepeso y obesidad. En estos estudios la utilización de oxitocina por vía nasal reducía la cantidad de calorías y de grasa que la gente comía.En un estudio se entrenó a un grupo de hombres utilizando spray nasal de oxitocina 15 minutos antes de cada decisión. Los hombres que recibieron oxitocina mostraron un mayor autocontrol después de recibir la oxitocina. Aprender nuevas funciones acerca de la implicación de las hormonas en la regulación del apetito es ciertamente valioso.De todas formas, ¡no salgan a buscar soluciones mágicas! Las personas consumimos lo que el mercado, el restaurante o la familia nos ofrece. De hecho, entre todos instalamos una norma de consumo de cada tipo de alimento que luego es una guía de comportamiento que ya nadie discute.Pero los humanos poseemos errores mentales sistemáticos. Uno de ellos es el llamado “sesgo de unidad”, concepto que se refiere a la sensación de que una porción de alimento en particular es la apropiada o suficiente. El sesgo de unidad proporciona la base para comprender por qué el tamaño de una porción influye en la cantidad de alimento que se consume. Al menos por ahora, la solución a la obesidad no dependerá de una hormona. Sin embargo, nuevas funciones de hormonas conocidas y nuevas vías de administración, la intranasal, por ejemplo, pueden ofrecer estrategias alternativas para abordar esta pandemia de muerte lenta.Afrontar la epidemia de obesidad requiere cambios sustanciales dentro de los paradigmas de tratamiento que en su mayoría solo hacen foco en la estigmatización de alimentos, la prohibición, la demonización, y por supuesto, en cambios en la industria alimentaria que puede aportar soluciones ofreciendo alimentos más saludables reformulándolos y empaquetándolos en la “porción justa” para que la decisión saludable sea la fruta más a mano. Mónica Katz es médica especialista en nutrición de la Universidad Favaloro/Centro Dra. Katz. http://www.clarin.com/buena-vida/nutricion/Oxitocina-nueva-arma-obesidad_0_1666633398.html

domingo, 24 de julio de 2016

Estudio: bebidas light aumentan riesgo de obesidad abdominal

Si usted mayor de 55 años y tiene un perfil de riesgo cardiovascular alto debería evitar el consumo de más de cinco vasos de jugo o gaseosas a la semana, incluso en sus versiones light, de acuerdo con un estudio español.El trabajo, que forma parte del estudio Predimed (Prevención con Dieta Mediterránea) indicó que consumir estas bebidas con regularidad incrementa las posibilidades de sufrir síndrome metabólico (SM), un conjunto de factores de riesgo cardiovascular, como obesidad abdominal, hipertensión arterial, niveles bajos de colesterol bueno y elevados de triglicéridos y glucosa.Según informó el sitio ABC.es, quienes sufren SM tienen dos veces más riesgo de morir por un ataque cardíaco o una embolia cerebral que aquellas que no lo presentan.
La investigación, publicada en la revista Journal of Nutrition, consiguió establecer la relación entre la ingesta de cuatro tipos de bebidas (azucaradas, light, jugos naturales y envasados) con un aumento de las posibilidades de desarrollar SM en población mayor con alto riesgo cardiovascular. Los resultados arrojaron que los individuos que consumen más de cinco vasos semanales de bebidas azucaradas y edulcoradas elevan, respectivamente, su riesgo en un 43% y un 74% respecto a aquellos que toman menos de un vaso a la semana.Con respecto a las bebidas light y los jugos de fruta naturales, su ingesta se asoció a una mayor probabilidad desufrir obesidad abdominal, así como a un mayor riesgo de triglicéridos en sangre elevados.El trabajo, que se realizó en 1.868 personas de entre 55 y 80 años sin síndrome metabólico al inicio del estudio, pero con un alto riesgo cardiovascular, también sugirió moderar el consumo de jugos naturales, y que es preferible consumir la fruta entera.“La insulina que se activa cuando comemos algo se dispara mucho más cuando bebemos el jugo que cuando comemos la pieza. Esta última contiene fibra y hace que el azúcar se regule y se absorba más lentamente”, indicó la doctora Nancy Babio, una de las líderes del trabajo, al portal español. También aconsejó siempre el agua como primera opción para hidratarse.http://www.docsalud.com/articulo/7403/estudio-bebidas-light-aumentan-riesgo-de-obesidad-abdominal

viernes, 3 de junio de 2016

Localizan en el cerebro la clave para combatir trastornos alimenticios

Científicos de EEUU localizaron la clave para combatir los trastornos alimenticios, como la obesidad, en un receptor en el cerebro humano, según un estudio publicado por la revista especializada Science Translational Medicine.Al localizar el lugar exacto del cerebro que desencadena los desórdenes alimenticios, los investigadores de la Escuela Icahn de Medicina de Mount Sinai, Nueva York, abren una nueva puerta para el tratamiento de los trastornos.El aumento y la pérdida de peso en el cuerpo humano es consecuencia de un mecanismo en cadena. El hipotálamo, la parte del cerebro que controla el apetito y la masa corporal, se ve afectado por una pequeña molécula que activa ciertos receptores que desencadenan la sensación de hambre.
Una vez comprendieron este mecanismo, los expertos se dedicaron a buscar el compuesto farmacéutico adecuado para estimular esa parte del hipotálamo.Tras probar con más de 10.000 compuestos químicos, los científicos encontraron un fármaco que efectivamente generó apetito en unos ratones, que comieron en grandes cantidades y aumentaron su masa corporal.Los investigadores de Nueva York confían en que se pueda activar esta misma molécula en el cerebro humano mediante el suministro de los fármacos adecuados y así combatir no solo la obesidad, sino también la anorexia y la bulimia.El mayor avance de este estudio es que señala la parte del hipotálamo al que los compuestos químicos farmacéuticos deben dirigirse.Este descubrimiento abre una nueva línea de investigación para el tratamiento de trastornos alimenticios tan comunes como la obesidad, que afecta a más de 600 millones de adultos y a más de 42 millones de niños menores de cinco años, según los datos más recientes de la Organización Mundial de la Salud (OMS). http://www.docsalud.com/articulo/7325/localizan-en-el-cerebro-la-clave-para-combatir-trastornos-alimenticios

martes, 26 de enero de 2016

La obesidad infantil ya es "alarmante", de acuerdo a la OMS

La obesidad entre niños de menos de cinco años ha alcanzado niveles "alarmantes" a nivel mundial, y se ha convertido en una "pesadilla explosiva" en los países en desarrollo, indicó este lunes un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS).En total hay unos 41 millones de niñas y niños con sobrepeso u obesidad, denuncia el reporte, realizado por la Comisión contra la Obesidad Infantil. La cifra equivale a un 6,1 por ciento del total de los menores de ese grupo de edad, frente a los 31 millones (4,8%) que se registraban en 1990. Dicho trabajo no es un estudio estadístico sino un material pedagógico para incitar a los Estados miembros de la OMS a actuar y a implementar políticas públicas para atajar el problema.Los expertos que elaboraron el informe se basan sobre datos incompletos en los que no se incluyen cifras de la mayoría de países de Europa ni de Latinoamérica, según especificaron fuentes de ese organismo.Los datos globales se están aún compilando y la OMS los desvelará durante el transcurso del año, unas cifras que incluirán también números sobre niños mayores de cinco años y sobre adolescentes.Los autores del informe destacan que, históricamente, el fenómeno no se ha tratado como un problema de salud pública, al considerarse muchas veces como la consecuencia del estilo de vida de la familia.Pero al cabo de dos años de investigación en más de cien países, los autores destacan que los gobiernos y los organismos de salud son fundamentales para atajar esta lacra.
Nutricionistas argentinos recomiendan darles cereales y vegetales propios de cada región, una opción sustentable, saludable y económica.
Si no se afronta con seriedad el problema, "la epidemia de obesidad podría revertir muchos de los beneficios para la salud que han contribuido al aumento de la longevidad observado en el mundo", apuntan los autores del informe."¿Cuál es el mensaje principal? Que no es la culpa de los niños", dijo a la prensa el copresidente de la comisión redactora del texto, Peter Gluckman.Las causas que explican la obesidad infantil son factores biológicos, un acceso inadecuado a comida sana, una menor actividad física en las escuelas y la desregulación del mercado de alimentos grasos, apunta el texto.Gluckman reconoció que las recomendaciones del informe, desde promover un estilo de vida más sano hasta aplicar más impuestos a las bebidas azucaradas, son de sentido común."Hasta ahora, los avances en la lucha contra la obesidad infantil han sido lentos e irregulares", indican los miembros de la Comisión sobre el fin de la obesidad infantil, a los que la OMS encargó el informe.El informe explica que en los países ricos, los niños pobres tienen más riesgo de volverse obesos, en parte por el bajo precio y la abundancia de comida rápida rica en grasa y azúcar.En los países pobres, los hijos de familias ricas tienen a su vez más posibilidades de ser obesos, en particular en las culturas en las que "se suele considerar que un niño con sobrepeso es un niño sano".Según los autores del informe, existen dos procesos biológicos que exponen a un niño a la obesidad.El primero, llamado "desfase", resulta de una malnutrición durante el embarazo y los primeros meses de vida, que puede tener un impacto en las funciones genéticas y hacer que el niño sea más proclive a sufrir sobrepeso más adelante.El segundo proceso, llamado "de desarrollo", puede ocurrir cuando la madre embarazada es obesa o padece diabetes. Esto "predispone al niño a un exceso de grasa asociado a problemas de metabolismo y a la obesidad", reza el informe.http://www.clarin.com/sociedad/obesidad-infantil-alarmante-OMS_0_1510649225.html