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martes, 17 de octubre de 2017

Preocupa el aumento de la obesidad entre los jóvenes

El número de niños y adolescentes de edades comprendidas entre los cinco y los 19 años que presentan obesidad se ha multiplicado por 10 en el mundo en los cuatro últimos decenios. Las conclusiones de un nuevo estudio dirigido por el Imperial College de Londres y la Organización Mundial de la Salud (OMS) indican que, si se mantienen las tendencias actuales, en 2022 habrá más población infantil y adolescente con obesidad que con insuficiencia ponderal moderada o grave.
El estudio fue dirigido por el Imperial College de Londres y la Organización Mundial de la Salud (OMS).
En el estudio, que se publicó en la revista The Lancet antes del Día Mundial de la Obesidad celebrado el 11 de octubre, se analizaron el peso y la talla de cerca de 130 millones de individuos mayores de cinco años (31,5 millones de edades comprendidas entre los cinco y los 19 años y 97,4 millones de individuos de 20 años de edad o más), una cifra que lo convierte en el estudio epidemiológico que ha incluido al mayor número de personas. Además, más de 1000 colaboradores participaron en el estudio, en el que se analizó la evolución del índice de masa corporal y la obesidad desde 1975 hasta 2016, según el sitio de la OMS.Las tasas mundiales de obesidad de la población infantil y adolescente aumentaron desde menos de un 1 % (correspondiente a 5 millones de niñas y 6 millones de niños) en 1975 hasta casi un 6 % en las niñas (50 millones) y cerca de un 8 % en los niños (74 millones) en 2016. Estas cifras muestran que, conjuntamente, el número de individuos obesos de cinco a 19 años de edad se multiplicó por 10 a nivel mundial, pasando de los 11 millones de 1975 a los 124 millones de 2016. Además, 213 millones presentaban sobrepeso en 2016, si bien no llegaban al umbral de la obesidad.
En 2022, la obesidad en los niños y adolescentes de cinco a 19 años de edad será más frecuente que la insuficiencia ponderal
Los autores afirman que, si se mantienen las tendencias observadas desde 2000, los niveles mundiales de obesidad en la población infantil y adolescente superarán en 2022 a los de la insuficiencia ponderal moderada o grave en el mismo grupo de edad. En 2016 había en el mundo 75 millones de niñas y adolescentes y 117 millones de niños y adolescentes varones con bajo peso moderado o grave.Sin embargo, las elevadas cifras de insuficiencia ponderal moderada o grave en 2016 (75 millones de niñas y adolescentes 117 millones de niños y adolescentes varones) siguen representando un importante problema de salud pública, sobre todo en las regiones más pobres, y reflejan la amenaza que representa la malnutrición en todas sus formas, ya que en las mismas comunidades conviven niños y jóvenes con peso insuficiente con otros que presentan sobrepeso.En muchos países de ingresos medianos (por ejemplo, en Asia oriental, América Latina y el Caribe), los niños y los adolescentes han pasado rápidamente de tener predominantemente un peso demasiado bajo a presentar sobrepeso. Según los autores, este cambio podría ser consecuencia del mayor consumo de alimentos de alto contenido calórico, sobre todo de hidratos de carbono muy elaborados, que engordan y afectan al estado de salud durante toda la vida. https://www.rosario3.com/noticias/Preocupa-el-aumento-de-la-obesidad-entre-los-jovenes-20171016-0048.html

jueves, 12 de octubre de 2017

Argentina lidera el ranking de obesidad en Latinoamérica

Argentina es el país con más hombres adultos obesos de todo Latinoamérica y el Caribe, con un 26,7 % de su población masculina afectada por este desequilibrio que implica importantes riesgos para la salud, según un informe presentado este martes por la agencia de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
El relevamiento “Panorama de la Seguridad Alimentaria y Nutricional en América Latina y el Caribe” presentado en Santiago de Chile, muestra además que el hambre aumentó por primera vez el año pasado en la región, después de más de una década de retroceso, ubicándose un 6 % por encima de la medición anterior, según Télam.
Además, el hambre aumentó por primera vez el año pasado en la región, después de más de una década de retroceso.

Es que en seis de los 32 países medidos -entre los que se encuentra Argentina por una diferencia de sólo 0,2 puntos porcentuales- aumentó la desnutrición, que ya afecta a 42,5 millones de habitantes de la región, lo que representa un incremento de 2,4 millones de personas.https://www.rosario3.com/noticias/Argentina-lidera-el-ranking-de-obesidad-en-Latinoamerica-20171011-0074.html

lunes, 9 de octubre de 2017

El rol de la insulina en el hambre

Los investigadores generalmente están divididos sobre qué causa obesidad y por qué tenemos antojos.La creencia convencional es que la obesidad es causada por un exceso calórico. Le llaman trastorno de “equilibrio de energía” y el tratamiento consiste en consumir menos energía (menos calorías) y gastar más. Cuando no logramos hacer esto, se implica que carecemos de autodisciplina.
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“Es visto como un problema psicológico o incluso una cuestión de carácter”, indicó David Ludwig, quien trata la obesidad en la Escuela de Medicina de la Universidad de Harvard.La posición minoritaria en este campo, una que Ludwig sostiene, es que la obesidad es un trastorno de regulación hormonal, y la hormona que domina este proceso es la insulina. Es el lazo entre lo que comemos y la acumulación de grasa en exceso y eso, a su vez, está ligado con los alimentos que se nos antojan y el hambre que experimentamos. Desde los 60 se ha sabido que la insulina envía señales a las células grasas para que acumulen grasa, mientras que a otras células en nuestro cuerpo les dice que quemen carbohidratos como combustible. Bajo este pensamiento, estos carbohidratos hacen engordar de manera singular.En vista de que los niveles de insulina después de una comida son determinados en gran parte por los carbohidratos que comemos —sobre todo granos y almidones de fácil digestión, conocidos como carbohidratos de alto índice glucémico, así como azúcares como sacarosa y jarabe de maíz de alta fructosa— las dietas que se basan en este enfoque se centran específicamente en estos carbohidratos. Si no queremos ser gordos o engordar, no los comemos.Este efecto de la insulina sobre el metabolismo de la grasa y los carbohidratos ofrece una explicación sobre por qué un pequeño “desliz”, como le llamarían los especialistas en adicción, podría llevar con tanta facilidad a un atracón de comida.Si los niveles de insulina se elevan aunque sea un poco, dijo Robert Lustig, endocrinólogo pediatra en la Universidad de California en San Francisco, el cuerpo hace el cambio de quemar grasa a quemar carbohidratos.“Entre más insulina se libere, más antojo hay de carbohidratos”, señaló Lustig. “Una vez que uno se expone a un poco de carbohidrato, y ello provoca una descarga de insulina, eso hace que las células de grasa reciban energía a la fuerza y priva a tus otras células de la energía que, por el contrario, habrían utilizado —en esencia, hambre. Así que uno lo compensa sintiendo hambre, en particular de más carbohidratos. Un alto nivel de insulina impulsa el antojo de carbohidratos”.El resultado es que incluso un bocado o una probadita de alimentos ricos en carbohidratos puede estimular la insulina y crear hambre —un antojo— de incluso más carbohidratos.El azúcar y los dulces son un problema específico debido a varias respuestas fisiológicas que podrían ser únicas del azúcar. Los antojos por azúcar parecen ser mediados a través del centro de recompensas del cerebro que es activado por otras sustancias adictivas. Tanto el azúcar como las sustancias adictivas estimulan la liberación de dopamina, lo que produce una sensación intensamente placentera.Los investigadores que promueven la restricción de carbohidratos creen que una persona puede minimizar su antojo de carbohidratos al reemplazarlas comiendo muchas grasas saludables en lugar de eso. La grasa da sensación de saciedad, indicó Ludwig, y es el único macronutriente que no estimula la secreción de insulina.Consumir alimentos ricos en grasas “ayuda a extinguir el comportamiento de atracón”, dijo Ludwig, “en lugar de los alimentos altos en carbohidratos, que la exacerban”.Las mismas técnicas que han ayudado a los drogadictos a evitar recaídas también deberían funcionar con los alimentos. Estos principios básicos han sido desarrollados durante décadas, dijo Laura Schmidt, especialista en adicciones en la Escuela de Medicina de la Universidad de California en San Francisco, quien ahora también estudia el azúcar. Pueden “funcionar para cualquiera que esté ahora sobrio y que quiera mantenerse así”.Cualquier dieta exitosa es un compromiso a largo plazo.“Es un sistema muy poderoso que tiene que revertirse, ya sea una adicción o enfermedad metabólica”, indicó Schmidt. “Se entreteje en el cuerpo y la mente durante años y volverse sano exige también adoptar una visión a largo plazo”.https://www.clarin.com/new-york-times-international-weekly/?url=/clarin/story/content/view/full/71593

miércoles, 27 de septiembre de 2017

Aprueban una droga que permite reprogramar las células que atacan a los tumores

La pesadilla de la familia Whitehead comenzó un día del 2010 cuando Emily, entonces de cinco años, recibió un diagnóstico devastador: sufría de leucemia linfoide aguda, el tipo más común entre niños y adolescentes, y cuya mortalidad es de 15 por cada 100 enfermos.
Emily tuvo dos ciclos de quimioterapia, pero a pesar del bombardeo químico la enfermedad no cedió. Los médicos dijeron entonces que la única salida era realizarle un trasplante de médula ósea. Pero la nena no pudo llegar a esa instancia porque la agresividad del cáncer había aumentado. A sus seis años, Emily parecía no tener salida.
Mientras tanto, en el Hospital Infantil de Filadelfia, un grupo de especialistas estaba probando un nuevo tratamiento experimental contra el mismo tipo de cáncer de que sufría la chica. Pese a que el fármaco no había sido probado en niños, Emily Whitehead fue aceptada. Una máquina removió parte de la sangre del cuerpo de la nena para extraer las células blancas (los leucocitos), que forman el ejército de defensa del organismo. Un virus de HIV modificado genéticamente reprogramó las células blancas para que comenzaran a atacar al cáncer. “Teníamos dos opciones: arriesgarnos o ir a casa y esperar a que el tiempo pasara”, dice el padre de la niña, Tom Whitehead. “Fue muy difícil asistir a todo eso. Los médicos afirmaban que mi hija tenía menos de una chance en mil de sobrevivir”. Emily sobrevivió y ahora entró en la historia de la medicina. La terapia que recibió la niña fue recientemente aprobada por la Agencia de Medicamentos y Alimentos de los Estados Unidos (la FDA, similar a nuestra ANMAT). “Estamos abriendo una nueva frontera de innovación médica, a partir de la posibilidad de reprogramar las células del mismo paciente para atacar a un cáncer mortal”, se entusiasma Scott Gottlieb, director de la FDA. El entusiasmo es contagioso: “Fue lo más excitante que ví en toda mi vida”, dice el oncólogo Tim Cripe, del Nationwide Children´s Hospital, uno de los centros de referencia en tratamientos infantiles en los Estados Unidos. El medicamento aprobado por la FDA fue desarrollado por el laboratorio suizo Novartis bajo el nombre comercial Kymriah, y es el primero de la terapia CAR-T. La aprobación fue concedida para el tratamiento de la leucemia linfoide aguda, la más común, responsable del 70% de las leucemias en niños y adolescentes. Pero los especialistas apuestan, en breve, a que la terapia celular de este tipo, una manera individual de tratar el cáncer, pueda ser aplicada para atacar otros tumores. En estos momentos hay cuarenta estudios que se están llevando a cabo para poner a prueba los efectos del tratamiento para los cánceres de riñón, próstata, intestinos, ovarios y páncreas, entre otros.
El núcleo
El tratamiento gira en torno a la técnica más nueva y disruptiva de la oncología actual. A partir de la reprogramación de las células de la sangre, el propio organismo del paciente se convierte en un remedio contra el cáncer, y ataca exclusivamente a las células enfermas, cuidando a las saludables. Es decir, lo contrario de lo que sucede durante las sesiones de quimioterapia convencionales.
El método, conocido como CART-T, comenzó a ser probado en el año 2012 y desde entonces los resultados han sido muy satisfactorios. En 52 de los 63 niños y jóvenes de entre 3 y 23 años que se sometieron al tratamiento (Emily, entre ellos) la leucemia desapareció. Todos los pacientes estaban desahuciados. Ya habían pasado por todos los tratamientos terapéuticos posibles, sin éxito.
La base de acción del tratamiento estriba en el sistema de defensa del organismo, una compleja orquesta compuestas por células y sustancias que defienden al cuerpo de virus, bacterias y tumores. Para poder crecer, los tumores necesitan hallar formas de derribar las defensas del organismo y bloquear su capacidad natural de luchar. Lo que hace el medicamento aprobado es ayudar al sistema inmunológico a reconocer el cáncer como una amenaza, y atacarlo.
El primer paso para comenzar el tratamiento es extraer una muestra de 200 mililitros de sangre del enfermo. De ese material, se separan los linfocitos T, las células que comandan la sinfonía del sistema inmunológico. En el laboratorio, los linfocitos T son alterados para que puedan recibir un receptor, el CAR, que es una partícula diseñada para dirigirse hacia un blanco específico. En el caso del Kymriah la molécula es la CD19, que se encuentra en la superficie de las células con leucemia linfoide aguda.
El segundo paso del tratamiento es lograr que los linfocitos T, ya con el CAR dentro, se multipliquen. Cuando son reinyectados en la corriente sanguínea del enfermo, los linfocitos T reconocen y matan a las células cancerígenas. El cáncer desaparece.
Los desafíos
Sin embargo, no todas son buenas noticias. Hay más de un problema a resolver. El costo del tratamiento es uno. Es muy elevado, nada menos que 475 mil dólares. Y no se trata de un medicamento que se compre en una farmacia, el acceso se dará a través de hospitales.
El efecto colateral de la terapia no es leve. La respuesta exacerbada del sistema inmune puede causar fiebre muy alta, dificultad para respirar, baja abrupta de la presión e hinchazón de órganos. Los especialistas advierten que, teniendo en cuenta que las reacciones adversas pueden ser graves, el tratamiento deberá ser hecho acompañado de un monitoreo continuo.
Otro punto, que afecta directamente tanto sobre el precio como por sobre la disponibilidad del fármaco, es que su fabricación es absolutamente individual. Depende, por lo tanto, de un proceso muy complejo. Actualmente hay 32 centros especializados para el desarrollo de la droga.
El camino de CART-T comenzó en 1990, cuando el químico e inmunólogo Zelig Eshhar, del Instituto de Ciencia Weizmann (Israel) se reunió con el estadounidense Steven Rosenberg, de los Instituto Nacionales de Salud (NIH, de los EE.UU.) para desarrollar las primeras células en laboratorio. Fueron necesarios veinte años para hacer que se multiplicasen de manera eficaz y, al mismo tiempo, disminuyeran los efectos colaterales.
La terapia actual está diseñada para ser absolutamente individual, y solo fue posible a partir de la combinación de conocimientos científicos sobre el sistema inmunológico, en particular por los avances en el campo de la manipulación genética.
El primer paso se dió en el año 2003, con la conclusión del Proyecto Genoma, cuando el ADN humano fue rastreado en su totalidad. Como el cáncer es una enfermedad que se desarrolla por alteraciones en el ADN, “la comprensión de los cambios en el origen de esas variaciones abrió la puerta para el advenimiento de la medicina personalizada”, explica Marcelo Crus, oncólogo clínico de la división de Hematología y Oncología de la Universidad Northwestern, en Chicago.
Hasta hace poco tiempo, los fundamentos para el tratamiento del cáncer se basaban en tres pilares: cirugía, quimioterapia y radioterapia. Esas estrategias siguen siendo indispensables para la mayoría de los tumores. El problema allí es que la quimioterapia ataca también a las células saludables. Desarrolladas en la década del ’90, las llamadas terapias-blanco fueron las pioneras de los tratamientos direccionados. El medicamento que inauguró ese tipo de fármaco fue el trastuzumable, aprobado en los Estados Unidos en 1998 para tumores de mama.
La terapia-blanco está proyectada para bloquear el crecimiento y la diseminación de las células cancerígenas, evitando afectar a las saludables. La inmunoterapia, núcleo de la droga Kymriah, el apogeo del tratamiento personalizado, es la que hace que el propia sea el que se defienda, y es mucho más reciente: surgió en el año 2011. A pesar de lo impactante del anuncio sobre la aprobación de este medicamento, falta mucho para decir que se está delante de la bala de planta contra el cáncer. Las células tumorales, por la misma complejidad que plantea la enfermedad, continuarán planteando un enigma.
El núcleo
El tratamiento gira en torno a la técnica más nueva y disruptiva de la oncología actual. A partir de la reprogramación de las células de la sangre, el propio organismo del paciente se convierte en un remedio contra el cáncer, y ataca exclusivamente a las células enfermas, cuidando a las saludables. Es decir, lo contrario de lo que sucede durante las sesiones de quimioterapia convencionales.
El método, conocido como CART-T, comenzó a ser probado en el año 2012 y desde entonces los resultados han sido muy satisfactorios. En 52 de los 63 niños y jóvenes de entre 3 y 23 años que se sometieron al tratamiento (Emily, entre ellos) la leucemia desapareció. Todos los pacientes estaban desahuciados. Ya habían pasado por todos los tratamientos terapéuticos posibles, sin éxito.
La base de acción del tratamiento estriba en el sistema de defensa del organismo, una compleja orquesta compuestas por células y sustancias que defienden al cuerpo de virus, bacterias y tumores. Para poder crecer, los tumores necesitan hallar formas de derribar las defensas del organismo y bloquear su capacidad natural de luchar. Lo que hace el medicamento aprobado es ayudar al sistema inmunológico a reconocer el cáncer como una amenaza, y atacarlo.
El primer paso para comenzar el tratamiento es extraer una muestra de 200 mililitros de sangre del enfermo. De ese material, se separan los linfocitos T, las células que comandan la sinfonía del sistema inmunológico. En el laboratorio, los linfocitos T son alterados para que puedan recibir un receptor, el CAR, que es una partícula diseñada para dirigirse hacia un blanco específico. En el caso del Kymriah la molécula es la CD19, que se encuentra en la superficie de las células con leucemia linfoide aguda.
El segundo paso del tratamiento es lograr que los linfocitos T, ya con el CAR dentro, se multipliquen. Cuando son reinyectados en la corriente sanguínea del enfermo, los linfocitos T reconocen y matan a las células cancerígenas. El cáncer desaparece.
Los desafíos
Sin embargo, no todas son buenas noticias. Hay más de un problema a resolver. El costo del tratamiento es uno. Es muy elevado, nada menos que 475 mil dólares. Y no se trata de un medicamento que se compre en una farmacia, el acceso se dará a través de hospitales.
El efecto colateral de la terapia no es leve. La respuesta exacerbada del sistema inmune puede causar fiebre muy alta, dificultad para respirar, baja abrupta de la presión e hinchazón de órganos. Los especialistas advierten que, teniendo en cuenta que las reacciones adversas pueden ser graves, el tratamiento deberá ser hecho acompañado de un monitoreo continuo.
Otro punto, que afecta directamente tanto sobre el precio como por sobre la disponibilidad del fármaco, es que su fabricación es absolutamente individual. Depende, por lo tanto, de un proceso muy complejo. Actualmente hay 32 centros especializados para el desarrollo de la droga.
El camino de CART-T comenzó en 1990, cuando el químico e inmunólogo Zelig Eshhar, del Instituto de Ciencia Weizmann (Israel) se reunió con el estadounidense Steven Rosenberg, de los Instituto Nacionales de Salud (NIH, de los EE.UU.) para desarrollar las primeras células en laboratorio. Fueron necesarios veinte años para hacer que se multiplicasen de manera eficaz y, al mismo tiempo, disminuyeran los efectos colaterales.
La terapia actual está diseñada para ser absolutamente individual, y solo fue posible a partir de la combinación de conocimientos científicos sobre el sistema inmunológico, en particular por los avances en el campo de la manipulación genética.
El primer paso se dió en el año 2003, con la conclusión del Proyecto Genoma, cuando el ADN humano fue rastreado en su totalidad. Como el cáncer es una enfermedad que se desarrolla por alteraciones en el ADN, “la comprensión de los cambios en el origen de esas variaciones abrió la puerta para el advenimiento de la medicina personalizada”, explica Marcelo Crus, oncólogo clínico de la división de Hematología y Oncología de la Universidad Northwestern, en Chicago.
Hasta hace poco tiempo, los fundamentos para el tratamiento del cáncer se basaban en tres pilares: cirugía, quimioterapia y radioterapia. Esas estrategias siguen siendo indispensables para la mayoría de los tumores. El problema allí es que la quimioterapia ataca también a las células saludables. Desarrolladas en la década del ’90, las llamadas terapias-blanco fueron las pioneras de los tratamientos direccionados. El medicamento que inauguró ese tipo de fármaco fue el trastuzumable, aprobado en los Estados Unidos en 1998 para tumores de mama.
La terapia-blanco está proyectada para bloquear el crecimiento y la diseminación de las células cancerígenas, evitando afectar a las saludables. La inmunoterapia, núcleo de la droga Kymriah, el apogeo del tratamiento personalizado, es la que hace que el propia sea el que se defienda, y es mucho más reciente: surgió en el año 2011. A pesar de lo impactante del anuncio sobre la aprobación de este medicamento, falta mucho para decir que se está delante de la bala de planta contra el cáncer. Las células tumorales, por la misma complejidad que plantea la enfermedad, continuarán planteando un enigma.
El núcleo
El tratamiento gira en torno a la técnica más nueva y disruptiva de la oncología actual. A partir de la reprogramación de las células de la sangre, el propio organismo del paciente se convierte en un remedio contra el cáncer, y ataca exclusivamente a las células enfermas, cuidando a las saludables. Es decir, lo contrario de lo que sucede durante las sesiones de quimioterapia convencionales. El método, conocido como CART-T, comenzó a ser probado en el año 2012 y desde entonces los resultados han sido muy satisfactorios. En 52 de los 63 niños y jóvenes de entre 3 y 23 años que se sometieron al tratamiento (Emily, entre ellos) la leucemia desapareció. Todos los pacientes estaban desahuciados. Ya habían pasado por todos los tratamientos terapéuticos posibles, sin éxito. La base de acción del tratamiento estriba en el sistema de defensa del organismo, una compleja orquesta compuestas por células y sustancias que defienden al cuerpo de virus, bacterias y tumores. Para poder crecer, los tumores necesitan hallar formas de derribar las defensas del organismo y bloquear su capacidad natural de luchar. Lo que hace el medicamento aprobado es ayudar al sistema inmunológico a reconocer el cáncer como una amenaza, y atacarlo. El primer paso para comenzar el tratamiento es extraer una muestra de 200 mililitros de sangre del enfermo. De ese material, se separan los linfocitos T, las células que comandan la sinfonía del sistema inmunológico. En el laboratorio, los linfocitos T son alterados para que puedan recibir un receptor, el CAR, que es una partícula diseñada para dirigirse hacia un blanco específico. En el caso del Kymriah la molécula es la CD19, que se encuentra en la superficie de las células con leucemia linfoide aguda. El segundo paso del tratamiento es lograr que los linfocitos T, ya con el CAR dentro, se multipliquen. Cuando son reinyectados en la corriente sanguínea del enfermo, los linfocitos T reconocen y matan a las células cancerígenas. El cáncer desaparece.
Los desafíos
Sin embargo, no todas son buenas noticias. Hay más de un problema a resolver. El costo del tratamiento es uno. Es muy elevado, nada menos que 475 mil dólares. Y no se trata de un medicamento que se compre en una farmacia, el acceso se dará a través de hospitales.
El efecto colateral de la terapia no es leve. La respuesta exacerbada del sistema inmune puede causar fiebre muy alta, dificultad para respirar, baja abrupta de la presión e hinchazón de órganos. Los especialistas advierten que, teniendo en cuenta que las reacciones adversas pueden ser graves, el tratamiento deberá ser hecho acompañado de un monitoreo continuo. Otro punto, que afecta directamente tanto sobre el precio como por sobre la disponibilidad del fármaco, es que su fabricación es absolutamente individual. Depende, por lo tanto, de un proceso muy complejo. Actualmente hay 32 centros especializados para el desarrollo de la droga. El camino de CART-T comenzó en 1990, cuando el químico e inmunólogo Zelig Eshhar, del Instituto de Ciencia Weizmann (Israel) se reunió con el estadounidense Steven Rosenberg, de los Instituto Nacionales de Salud (NIH, de los EE.UU.) para desarrollar las primeras células en laboratorio. Fueron necesarios veinte años para hacer que se multiplicasen de manera eficaz y, al mismo tiempo, disminuyeran los efectos colaterales. La terapia actual está diseñada para ser absolutamente individual, y solo fue posible a partir de la combinación de conocimientos científicos sobre el sistema inmunológico, en particular por los avances en el campo de la manipulación genética. El primer paso se dió en el año 2003, con la conclusión del Proyecto Genoma, cuando el ADN humano fue rastreado en su totalidad. Como el cáncer es una enfermedad que se desarrolla por alteraciones en el ADN, “la comprensión de los cambios en el origen de esas variaciones abrió la puerta para el advenimiento de la medicina personalizada”, explica Marcelo Crus, oncólogo clínico de la división de Hematología y Oncología de la Universidad Northwestern, en Chicago. Hasta hace poco tiempo, los fundamentos para el tratamiento del cáncer se basaban en tres pilares: cirugía, quimioterapia y radioterapia. Esas estrategias siguen siendo indispensables para la mayoría de los tumores. El problema allí es que la quimioterapia ataca también a las células saludables. Desarrolladas en la década del ’90, las llamadas terapias-blanco fueron las pioneras de los tratamientos direccionados. El medicamento que inauguró ese tipo de fármaco fue el trastuzumable, aprobado en los Estados Unidos en 1998 para tumores de mama. La terapia-blanco está proyectada para bloquear el crecimiento y la diseminación de las células cancerígenas, evitando afectar a las saludables. La inmunoterapia, núcleo de la droga Kymriah, el apogeo del tratamiento personalizado, es la que hace que el propia sea el que se defienda, y es mucho más reciente: surgió en el año 2011. A pesar de lo impactante del anuncio sobre la aprobación de este medicamento, falta mucho para decir que se está delante de la bala de planta contra el cáncer. Las células tumorales, por la misma complejidad que plantea la enfermedad, continuarán planteando un enigma.http://noticias.perfil.com/2017/09/25/aprueban-una-droga-que-permite-reprogramar-las-celulas-que-atacan-a-los-tumores/

martes, 26 de septiembre de 2017

Logran "despertar" la conciencia de un hombre en estado vegetativo

Investigadores dijeron el lunes que una técnica de estimulación nerviosa pudo haber incrementado el nivel de conciencia de un hombre de 35 años, que estuvo en estado vegetativo por años. El informe, publicado en la revista estadounidense Current Biology se basa en un solo paciente, pero los investigadores dijeron que planean expandir su trabajo a otros por los avances que han visto en este hombre, que quedó incapacitado en un accidente automovilístico hace 15 años."La plasticidad cerebral y la reparación cerebral son aún posibles aún cuando la esperanza parece haberse desvanecido", dijo la investigadora Angela Sirigu del Instituto de Ciencias Cognitivas Marc Jeannerod en Lyon, Francia. "Es posible mejorar la presencia de un paciente en el mundo", aseguró.El proceso incluye la utilización de un implante en el pecho para enviar pulsos eléctricos al nervio vago, que conecta el cerebro a otros órganos principales del cuerpo. La estimulación del nervio vago ya se usa para tratar a personas con epilepsia y depresión.
Logran "despertar" la conciencia de un hombre en estado vegetativo
El estudio
Según el estudio, el hombre mostró mejoras significativas en atención, movimiento y actividad cerebral después de un mes de estimulación de ese nervio.Comenzó a responder órdenes simples, como seguir un objeto con los ojos y voltear su cabeza. También parecía más alerta y era capaz de quedarse despierto mientras escuchaba a su terapista leer un libro.Y reaccionó a estímulos amenazantes de una forma en que no lo había hecho en años, abriendo mucho sus ojos cuando un examinador movía su cara repentinamente hacia el paciente.Sin embargo, el tratamiento no permitió devolver al paciente a su estado original y se considera que pasó de un estado vegetativo a "un estado de mínima conciencia", según las pruebas cerebrales. Esto significa que la "conciencia se mantiene severamente alterada pero, en contraste con el estado vegetativo, hay una mínima pero definitiva evidencia de conducta de conciencia personal o del contexto", explicó Tom Manly, experto en ciencias cerebrales de la Universidad de Cambridge.Manly, que no formó parte del estudio, lo describió como "potencialmente muy emocionante", pero pidió cautela para determinar "si este cambio en el paciente es realmente un cambio".https://www.clarin.com/sociedad/logran-despertar-conciencia-hombre-vegetativo_0_BkgGfkwjb.html

miércoles, 13 de septiembre de 2017

Cambiar de hábitos puede prevenir el síndrome metabólico

Síndrome Metabólico se define al conjunto de condiciones clínicas que actúan como factores de riesgo cardiovasculares cuya fisiopatología se relaciona con la resistencia insulínica que es la dificultad de mantener los niveles de glucemia dentro de parámetros saludables. Pueden incluir trastornos del manejo de la glucemia (azúcar en sangre), los lípidos, la obesidad y la hipertensión arterial. El síndrome metabólico duplica el riesgo de desarrollar enfermedad cardiovascular (arteriopatía coronaria, accidente cerebrovascular y diabetes tipo 2) En 1988, un grupo de trabajo sobre diabetes de la OMS (Organización Mundial de la Salud), proporcionó una definición del síndrome metabólico, la cual hace especial hincapié en la insulinorresistencia como factor causal y predominante del síndrome.En 2001, el ATP III (Panel número III de Tratamiento de Adultos del programa nacional de educación sobre el colesterol de los Estados Unidos) propuso un conjunto de criterios similar al de la OMS, diferenciándose en que en lugar de ser un componente central, la insulinorresistenia es uno más de cinco criterios, de los cuales debe haber por lo menos tres para diagnosticar la presencia del síndrome:
Obesidad central: – Perímetro de cintura Hombres > 102 cm
Perímetro de cintura Mujeres > 88 cm
Hipertrigliceridemia: – Triglicéridos > 150 mg/dl
HDL: – Hombres < 40 mg/dl Mujeres < 50 mg/dl Hipertensión arterial: – PA > 135/85
Hiperglucemia: – Glucemia > 110 mg/dl o Diabetes diagnosticada previamente
En abril del 2005, la Federación Internacional de Diabetes (IDF), propuso una nueva definición entendiendo que se había dado demasiada importancia a la diabetes y a la sensibilidad a la insulina en las definiciones anteriores y que el componente esencial del síndrome es la obesidad central, medida mediante el perímetro de cintura.
TRATAMIENTO:
Es de fundamental importancia la recomendación de cambios de estilo de vida:Bajar de peso con una restricción calórica moderada: la meta es perder un 10% del peso actual en el primer año, hasta alcanzar un IMC (índice de masa corporal menor a 25).Evitar el sedentarismo realizando ejercicio de intensidad moderada como caminar a paso ligero, durante treinta minutos al menos tres veces por semana.Disminuir el colesterol comiendo alimentos saludables (aumentar el consumo de frutas y verduras: 30 g de fibra/día, suprimir el alcohol, evitar alimentos y bebidas azucaradas e ingerir mínimamente dos litros de agua/día), bajando de peso y haciendo ejercicio. El consumo de grasas no debe ser superior al 35 % del consumo total diario de energía; el 10% de las grasas debería estar conformado por ácidos grasos monoinsatirados, como el aceite de oliva.Bajar la presión arterial consumiendo menos sal, bajando de peso y haciendo ejercicio.Abandonar el tabaquismo.Medicación: sólo cuando el médico la indique.Realizar un control de salud periódicamente.
http://rouge.perfil.com/2017-09-08-107943-cambiar-de-habitos-puede-prevenir-el-sindrome-metabolico/

jueves, 24 de agosto de 2017

Crearon una nanopartícula que activa células contra el cáncer

En un estudio publicado recientemente en la revista Nature Nanotechnology el equipo observó una reducción de 70 % a 80 % en el tamaño de los tumores en ratones a los que se les inyectó la nanopartícula. Lo más importante fue que los ratones tratados mostraron resistencia a la futura recurrencia del tumor, incluso después de exponerlos a células cancerosas un mes más tarde.Los resultados muestran que la nanopartícula provocó potentes respuestas inmunológicas contra el tumor del cáncer de mama HER2 positivo, que crece agresivamente y se disemina más rápido que otros tumores, según eltiempo."En este estudio prototipo, fue asombroso descubrir que los animales tratados con estas nanopartículas mostraron un efecto duradero contra el cáncer", comentó la doctora Betty Kim, investigadora principal del estudio, neurocirujana y neurocientífica especializada en tumores cerebrales de la sede de la Clínica Mayo en Florida.Expuso que a diferencia de las inmunoterapias anticancerígenas existentes que apuntan solo hacia una parte del sistema inmunitario, "este nanomaterial creado a medida se involucró activamente con todo el sistema para eliminar a las células cancerosas, lo que dio pie a que el cuerpo cree su propio sistema de recordación para minimizar la recurrencia"."Estas nanomedicinas pueden ampliarse para atacar diferentes tipos de cáncer y otras enfermedades de los humanos, incluidos trastornos neurodegenerativos y neurovasculares", amplió.
¿Cómo actúa?
La nanopartícula está recubierta de anticuerpos que apuntan contra el receptor del HER2, molécula común que se encuentra en 40 % del cáncer de mama.Las moléculas adheridas a la nanopartícula aceleran a las células encargadas de la limpieza del cuerpo, conocidas como macrófagos y fagocitos, pertenecientes al sistema inmunitario. El diseño de la nanopartícula provoca la presencia de un gran número de estas células que se deshacen de las células cancerosas.Luego, estas células de limpieza pueden informar sobre las células cancerosas a las altamente especializadas células T del sistema inmunitario a fin de que ayuden a erradicar a las células cancerosas restantes, y simultáneamente mantienen el recuerdo de esas células para evitar la recurrencia del cáncer.El establecimiento de un recuerdo de lucha contra la enfermedad en las células es lo que hace a la nanopartícula similar a una vacuna contra el cáncer, indicó el comunicado."Desarrollamos una nueva plataforma que alcanza a las células tumorales y al mismo tiempo recluta abundantes células de limpieza para obtener una potente respuesta inmunitaria", explicó la doctora Kim.https://www.rosario3.com/noticias/Crearon-una-nanoparticula-que-activa-celulas-contra-el-cancer-20170823-0060.html

martes, 22 de agosto de 2017

La Argentina sobremedicada

"Pastillas, la última esperanza negra: podés pedirle pastillas a tu suegra". Andrés Calamaro no fue metafórico en "Clonazepán y circo", aquella oda sobre una sociedad empastillada y decadente. Todo lo contrario: ¿o acaso no es cierto que ante cualquier dolencia se recurre con rapidez al pastillero de un familiar, amigo o amiga, compañero o compañera de trabajo antes que a una consulta médica? ¿O acaso no es común que cuando alguien acusa alguna dolencia, sea el lugar en el que esté, enseguida le llueven recomendaciones y ofrecimientos directos sobre qué pastilla tomar? ¿Tampoco es cierto que cuando se visita a un doctor ya se llega con el supuesto conocimiento del remedio necesitado y se le exige, con toda urgencia, una receta para poder comprarlo? Vivimos en una sociedad sobremedicada, dicen los que saben. El diagnóstico de los especialistas está fundado no solo en los números que arroja el mercado farmacéutico, sino en la percepción cotidiana que surge del contacto con pacientes altamente influenciados por incursiones publicitarias que nos enseñan, entre otras cosas, que podemos comer y tomar salvajemente y luego recurrir a un protector gástrico, prevenir infartos con una pastillita, curar contracturas musculares en forma instantánea y eliminar ese dolor que nos tortura como un martillo neumático la cabeza. Analgésicos, antiácidos, descongestivos nasales, antibióticos y psicofármacos forman parte de un cóctel al que se accede de manera cotidiana, muchas veces sin receta, sin control y, peligrosamente, sin información sobre los efectos secundarios y adversos que muchas de esas drogan conllevan. Un estudio del Hospital de Clínicas indica que tres de cada cuatro personas se automedican. Que el 75% de la población acuda a medicamentos sin prescripción no solo significa un gran negocio para la industria, que en 2016 vendió más de 700 millones de pastillas y facturó más de $9.000 millones, sino también un riesgo concreto para la salud: casi 22.000 personas mueren por año por el mal uso de las drogas que se autorrecetan, según revela un estudio del Instituto de Estudios sobre Políticas de Salud (IEPS). Cada argentino consume por año 17,5 medicamentos, tanto a través de recetas como de remedios de venta libre, que representan el 25% del mercado y el 10% de la facturación total. Son casi 200 millones de comprimidos que se llevan al bolsillo del caballero y a la cartera de la dama sin ningún tipo de seguimiento, ni mucho menos conocimiento sobre los riesgos de combinarlos con otras drogas, que incluso podrían desencadenar problemas más graves que la dolencia que se pretende atacar. Sin embargo, el dato más alarmante, resalta Noelia Pontello, neuróloga de la Fundación Favaloro y del Instituto de Neurología Cognitiva (Ineco), es que el 60% de quienes consumen psicofármacos lo hace sin receta. Este dato quizás explique, en parte, que la dispensa de antiepilépticos (con el clonazepam a la cabeza) haya aumentado un 128% en 10 años. Y, como todo tiene que ver con todo, la venta de antidepresivos subió, en el mismo período, un 105%. 
En el país, tres de cada cuatro personas se automedican. Solo en 2016 se vendieron más de 700 millones de pastillas, con los psicofármacos en sostenido ascenso. Entre el negocio de los laboratorios y la laxitud de algunos profesionales, por qué cada vez necesitamos más químicos para vivir.
Por eso, tampoco llamó tanto la atención de la academia cuando el Sindicato Argentino de Farmacéuticos y Bioquímicos reveló un crecimiento exponencial del consumo de píldoras para dormir, con las benzodiazepinas e hipnóticos como vedettes, también en los últimos años. Con todo ese combo en el pastillero, una píldora más por año por argentino (a razón de 42 millones de pastillas dispensadas anualmente) ingresa en el parámetro siempre discutible de la normalidad. Para Carlos Damin, jefe de cátedra de Toxicología de la UBA y director de la División de Toxicología del Hospital Fernández, nada de todo esto es sorprendente. "En la Argentina prevalece una alta medicalización, que combina una prescripción desmedida por parte de los médicos y una automedicación muy preocupante", dice. Desde 2011, en el Fernández llevan una estadística sobre los casos de personas que llegan con un cuadro de intoxicación. Siempre arrojó el mismo resultado: primero, alcohol; segundo, medicamentos. Damin ensaya una explicación: "Hay un sí fácil de los médicos, los farmacéuticos muchas veces venden sin receta (que para muchos medicamentos está archivada), y la gente pide y convida muchas de estas drogas con facilidad. En todos los estudios disponibles, la Ciudad de Buenos Aires y sus alrededores lideran el ranking de consumo de medicamentos, sobre todo de tranquilizantes. Ahí donde la vida y sus tensiones se elevan hasta el colapso, donde el ritmo frenético y desembozadamente agresivo se vuelve cultura, la pastilla está siempre a mano como un bálsamo de composición química. Y lo que entra por la boca suele irse por el inodoro: un estudio de la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad Nacional de La Plata encontró en el 100% de los efluentes cloacales la presencia de productos farmacéuticos. Los compuestos que encontraron los científicos fueron: cafeína, ibuprofeno, carbamazepina (ansiolítico), atenolol (para enfermedades cardiovasculares) y diclofenac. Dice el estudio que los "resultados fueron los esperados teniendo en cuenta la información aportada por las farmacias privadas y hospitalarias respecto de los volúmenes de comercialización locales". El pastillero negro Ahora bien, hasta aquí las consecuencias estadísticas y económicas (grandiosas para algunos, perniciosas para otros) de la cuestión. ¿Cuáles son los riesgos de este cóctel vendido con carita de emoticón feliz pero que esconde su cara más oscura en los prospectos escritos en miniatura? Pontello hace mucho hincapié en los psicofármacos, que generan una dependencia atroz y afectaciones a nivel cognitivo y fisiológico. La Administra­ción de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA por su sigla en inglés) habla de "cajas negras" en relación con este tipo de drogas y recomienda revisar la prescripción cada cuatro, ocho y 12 semanas, algo que muy rara vez sucede. "Hay riesgo de muerte súbita, suicidio, depresión prolongada -dice Pontello-. Al no revisar el tratamiento, muchas veces pasa que el médico prescribió, por ejemplo, un clonazepam hace cinco años y la persona lo sigue tomando sin ningún tipo de control". En el pastillero loco de la vida occidentalizada, las píldoras para dormir son un infaltable. Estas drogas tienen un efecto inmediato -ayudan, ni más ni menos, a conciliar el preciado sueño-, pero a la vez pueden producir una adicción escalonada siempre hacia un mayor consumo. Así lo explica Claudio Ucchino, director general del Colegio de Farmacéuticos y Bioquímicos: "Al producir acostumbramiento, hay que aumentar la dosis para generar el mismo efecto, es decir, dormir". Damin apunta que, en un mundo ideal, el tratamiento con benzodiazepinas e hipnóticos no debería durar más de tres meses, pero, lamentablemente, la gente suele continuar los tratamientos por años y años. "Este tipo de medicamentos producen alteraciones neurocognitivas, pérdida de memoria, dificultades de aprendizaje: son dañinos para la salud", señala. La afectación fisiológica es la más evidente: se convierte en antinatural una necesidad natural como dormir y se empieza a depender de un fármaco para poder cerrar los ojos y descansar. A diferencia de lo que se cree desde el sentido común, los medicamentos de venta libre quizá sean, a su manera, los más peligrosos porque la percepción del riesgo -al conseguirse con mayor facilidad- está totalmente ausente. "La ingesta de estas drogas elevan la posibilidad de in­toxicaciones y puede provocar, en algunos casos, la muerte", dice Uc­chino. ¿De qué estamos hablando entonces? "Un anties­pasmódico, por ejemplo, la Busca­pina, puede enmascarar un cuadro de apendicitis y derivar en una pe­ritonitis con riesgo de muerte. O la aspirina, que licúa la sangre y au­menta la hemorragia cerebral en quienes estén sufriendo un ACV". La FDA, de hecho, afir­ma que las aspirinas pueden provo­car "sangrado en el estómago y en el cerebro". La misma entidad norteamericana recomendó a los médicos que dejaran de recetar fármacos que contengan más de 325 mg de paracetamol por com­primido porque pueden dañar el hígado. Damin advierte sobre el consumo de aquellos medicamentos que se combinan y se venden como compuestos antigripales, que en muchos casos poseen sustancias peligrosas como la seudoefedrina. Esta sustancia, agrega, eleva la presión arterial y puede generar problemas insospechados en personas que no saben (de hecho, el 40% no lo sabe) que son hipertensas. Por último, el ibuprofeno, quizá la más difundida de las drogas de venta libre, se expende en comprimidos de hasta 600 mg, pero se exi­ge receta para dosis más elevadas. Los especialistas aseguran que muchas personas eluden el control tomando dos píldoras de 400 mg para acelerar los efectos. El exce­so de ibuprofeno y su uso prolon­gado puede provocar daños gás­tricos, hepáticos y renales. Estas malas conductas fueron estudiadas por la Confederación Farmacéutica Argentina (COFA), que corroboró, en una encuesta realizada en las ciudades de Buenos Aires y Córdoba, que el 55% toma medicamentos de venta libre sin averiguar el riesgo de las interacciones con otros remedios. La contundencia de los resultados desnuda la complejidad del problema: el 82% no hace ninguna consulta a la hora de consumir remedios de venta libre y un 18% acude a cualquier droga sin recurrir a un profesional: simplemente, lo hacen por recomendación de un familiar. Apenas el 37% tiene una receta. Pontello asegura que esta situación ocasiona un empobrecimiento del sistema de salud: "Si un paciente está con ocho medicaciones cuando podría estar con cuatro, genera un gasto importante tanto para los pacientes como para los efectores de salud". Además, sucede que muchas medicaciones se terminan prescribiendo para tratar efectos adversos de otras. La Fundación Conamed calculó que por cada peso gastado en medicamentos, se destinan otros 10 para neutralizar los efectos colaterales posteriores, a causa de una medicación errónea o de su consumo excesivo. "Tenemos una preocupante cultura de autoconsumo y consu­mo sin control profesional. Contrariamente a lo que difunden las publicidades, los medicamentos de venta libre no son inocuos, sino que tienen efectos adversos, ade­más de que interactúan con otros fármacos que la persona pudiera estar tomando", advierte la COFA. 
Lo recomiendan en la tele 
El señalamiento al mundo publicitario no es aleatorio. Una de las ra­zones de esa conducta es la ex­posición constante a campa­ñas publicitarias, muchas veces con mensajes engañosos que solo muestran los beneficios y no ofrecen ninguna información so­bre los riesgos o contraindicacio­nes. Damin sube la apuesta y pide que directamente se prohíban las publicidades de medicamentos: "La publicidad que tenemos es nociva porque no informa. Te ponen a modelos, actores y actrices, para decirte lo buena que es la vida y lo bomba que la podés pasar si te tomás una aspirina. Está mal. No es un bien de consumo, es un bien social". Si bien el mercado farmacéutico está regulado por la Ley 26.567, que autoriza la dispensa de medicamentos solo en las farmacias, el cumplimento -sabemos todos- es muy flaco. Algunas de estas pastillas se encuentran en kioscos y supermercados. Incluso está en discusión el modelo de farmacia que ha proliferado en las ciudades más populosas y que son una suerte de shopping donde lo que importa es el estímulo al consumo. En la Ciudad de Buenos Aires, donde el lobby de la Cámara de Medicamentos de Venta Libre tiene mayor injerencia, hubo distintas iniciativas para autorizar las farmacias góndola y el delivery de pastillas que, finalmente, tras debates intensos y medidas judiciales, no prosperaron. Dice Pontello que la apuesta de confundir la venta de otros artículos de consumo masivo con los medicamentos es parte del problema porque estimula la automedicación. "Que estén al alcance de la mano genera en quien los compra la falsa idea de que no pueden hacer ningún daño", asegura. Como indica Damin, los medicamentos no son bienes de con­sumo, "entonces no pueden estar en un su­permercado o en farmacias que parezcan supermercados. No puede haber góndolas y tampoco pueden vender golosinas porque entiendo que los kiosqueros se enojen. Un medicamento no es una golosina". La pregunta que sobrevuela es por qué sucede esto; por qué los argentinos, subsumidos en una cultura cada vez más frenética, recaemos en la ayuda farmacológica para superar los dolores de la vida. Una de las respuestas es que el ritmo avasallante de las ciudades posmodernas, el estrés cotidiano relacionado con las demandas laborales, los malos hábitos alimenticios, el consumo de alcohol en cantidades y los trastornos de ansiedad se combinan fatídicamente con un "sí" fácil de los médicos, que prescriben a mansalva estas píldoras. "Los pacientes esperan una solución para todo ya (una píldora mágica que cure todo, incluso «el dolor de vivir»). El buen médico ejerce con dos éticas: la de la ignorancia (compartir los límites) y la de la negativa, decir amablemente «no», con ciencia, con simpatía, con firmeza, tanto a pacientes como a colegas y superiores", dice el español Juan Gérvas, doctor en Medicina, investigador y docente, conocido por sus críticas a la industria de la medicina, a la que acusa de abusar del diagnóstico precoz para favorecer a las farmacéuticas. Para Gérvas, la población y los pacientes no son ajenos ("inocentes") respecto de esta medicina "descontrolada, soberbia y sin límites". Los pacientes y la población quieren todo, aquí y ahora. "Por ejemplo -continúa el médico español-, se aspira a la juventud eterna y se rechaza el envejecimiento y la muerte, y para conseguir tal imposible la población y los pacientes se someten y exigen una medicina omnipotente. No hay una píldora para cada problema e inconveniente de la vida". En ese marco, el médico siente la presión de tener que prescribir algo porque la gente llega con una demanda inmediata y quiere una solución rápida a la dolencia que no le permite seguir con la vida alocada que lleva día a día. "Y también uno como médico no sabe darles jerarquía a las prescripciones no farmacológicas: hacer dieta, psicoterapia, ejercicio. El médico debe empezar a prescribir eso", apunta Pontello. La neuróloga de la Fundación Favaloro quizá da en el clavo. Se tratan los síntomas y no las causas: es más fácil tomar un antidepresivo que indagar el porqué, ir en búsqueda de aquello que nos deposita en el malestar constante. Es más sencillo "borrar" el dolor en el cuello con un antiinflamatorio que corregir la postura corporal o empezar a hacer ejercicios que nos fortalezcan la espalda. Y, claro, es más fácil comer mal que bien. Sin embargo, como bien indicaron todos los especialistas hasta aquí citados, no existe la magia. Ninguna pastilla borrará el dolor. Solo mejoraremos con un cambio de hábito: comer más liviano, tomar menos alcohol, trabajar con técnicas de relajación naturales, hacer deporte, evitar conductas disruptivas como el uso del celular en la cama. Y no automedicarse. Dice Damin: "No es necesario ir al gimnasio, hay que caminar, vivir mejor es mucho más fácil de lo que uno cree". La desmitificación de la incidencia de los medicamentos en nuestra salud no está relacionada con la necesaria existencia de remedios que nos ayuden en casos que sí los requieran. Ni dioses ni diablos. Entender que las pastillas de la suegra, la esperanza negra cantada por Calamaro, son un camino hacia una dependencia aborrecible desde cualquier ángulo. Ninguna verdad se esconde detrás de ese parnaso narcotizado. Solo el negocio, la mentira y la decadencia. http://www.conexionbrando.com/2055048-la-argentina-sobremedicada

jueves, 3 de agosto de 2017

La esponja de cocina, un nuevo enemigo: tiene tantas bacterias como un inodoro

Un sólo centímetro cúbico de una esponja de cocina puede albergar hasta 50.000 millones de patógenos, más de los que se encuentran en la taza del inodoro, según concluyeron Científicos de la Universidad alemana de Furtwangen.Los científicos llegaron a esta conclusión tras lograr secuenciar el ADN de las bacterias de 14 esponjas de cocina usadas. Los resultados de esta investigación, que acaba de ser publicada en Scientific Reports,  confirman que estas esponjas contienen cantidades enormes de bacterias.De hecho, un sólo centímetro cúbico puede albergar una población de 50 mil millones de bacterias, una cifra que equivaldría siete veces la población de la Tierra. Esta investigación confirma que la esponja es el objeto doméstico que más densidad bacteriana alberga, por encima incluso del número de patógenos que podemos encontrar en la taza del inodoro  y en una cifra similar a las que se hallan en las heces fecales, que pueden llegar a superar esta número.
Entre las bacterias que encontraron está la Moraxella osloensis, que puede causar infecciones en personas con un sistema inmunológico débil.  Esa misma bacteria es la responsable del mal olor en la ropa sucia y podría – a su vez-  explicar el aroma desagradable de las esponjas de cocina usadas una y otra vez.A su vez,  los biólogos de la universidad confirmaron que lavar las esponjas con lavandina o someterlas a baños con agua hirviendo o en el lavavajillas, no sólo no sirve para nada sino que además provoca que las bacterias proliferen con mayor virulencia que en las esponjas que nunca fueron limpiadas."Los resultados demuestran que las esponjas desinfectadas regularmente contienen más bacterias que las limpias", subrayan los expertos. Una posible explicación a esta reacción es que las bacterias más perjudiciales son también más resistentes y rápidamente re colonizan las áreas abandonadas por otros microbios más susceptibles a los detergentes. "Es algo similar a lo que sucede en nuestro intestino después de un tratamiento con antibióticos", afirmaron.Ante este panorama, algunos expertos recomiendan lavar las esponjas con una solución de lavandina. Philip Tierno, profesor del departamento de Microbiología y Patología del Centro Médico Langone de la Universidad de Nueva York y autor del libro "La vida secreta de los gérmenes", advierte que si no limpiamos adecuadamente las esponjas simplemente cubrimos los platos al lavarlos con una "capa de gérmenes".La mejor opción, según señaló Tierno a medios en Estados Unidos, es preparar una solución mezclando nueve partes de agua y una de lavandina. Siempre usando guantes, se debe verter la mezcla sobre la esponja y dejarla en esta solución entre 10 y 30 segundos.Tierno sugiere guardar un recipiente con la mezcla y tenerlo a mano para limpiar la esponja luego de cada uso. Tras sumergir la esponja durante el tiempo adecuado en la mezcla, hay que  apretarla para escurrir el líquido y dejarla secar.Si lavar la esponja con lavandina luego de cada uso parece algo engorroso, los investigadores de Alemania tienen otra solución mucho más simple. Los métodos más comunes para limpiar esponjas, como lavarlas con detergente, "no parecen ser suficientes para reducir la carga de bacterias", señala el estudio. Es por eso que recomiendan reemplazarlas con frecuencia, por ejemplo, “cada semana".http://www.docsalud.com/articulo/8187/la-esponja-de-cocina-un-nuevo-enemigo-tiene-tantas-bacterias-como-un-inodoro

viernes, 28 de julio de 2017

Con las “tijeras de ADN”, logran modificar embriones humanos



Un grupo de investigadores de EEUU logró modificar por primera vez los genes de embriones humanos de forma exitosa, un hito que permitiría estar más cerca de terminar con las enfermedades congénitas, informa hoy la revista Technology Review del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT). El logro, dirigido por Shoukhrat Mitalipov, de la Universidad de Salud y Ciencias del estado de Oregón, supuso la modificación del ADN de un gran número de embriones unicelulares con la técnica de edición de genes CRISPR. "Hasta ahora, los científicos estadounidenses lo han visto con una mezcla de asombro, envidia y cierta alarma, ya que científicos de otros lugares fueron los primeros en explorar la polémica práctica", apunta la revista, que recuerda que hasta la fecha se habían publicado tres estudios sobre la edición de embriones humanos por científicos en China. Ahora se cree que Mitalipov ha abierto nuevos caminos, tanto en el número de embriones experimentados como demostrando que es posible de manera segura y eficiente corregir los genes defectuosos que causan enfermedades hereditarias.
Aunque a ninguno de los embriones se le permitió desarrollarse por más de unos pocos días -y nunca hubo intención de implantarlos en un útero- el avance supone un paso fundamental hacia el posible nacimiento del primer humano genéticamente modificado.Al alterar el código de ADN de los embriones humanos, el objetivo de los científicos es demostrar que pueden erradicar o corregir los genes que causan enfermedades hereditarias. El proceso se denomina "ingeniería de la línea germinal" porque cualquier niño modificado genéticamente transmitiría esos cambios a las generaciones posteriores a través de sus propias células germinales: el óvulo y el esperma. La técnica CRISPR permite eliminar de forma selectiva aquellas secuencias de ADN no deseadas del genoma utilizando la proteína nucleasa para cortar los fragmentos desechables.Tras eliminar la parte del ADN no deseado, las células comienzan su reparación natural, pero hasta este momento lo hacían introduciendo variaciones no deseadas del genoma que podían ser peligrosas.Algunos críticos dicen que los experimentos con líneas germinales podrían abrir las compuertas a un nuevo mundo de "bebés diseñados", con capacidades superiores a las actuales por mejoras genéticas, una perspectiva a la que se oponen con vehemencia organizaciones religiosas, grupos de la sociedad civil y expertos .científicos.La comunidad de inteligencia de EEUU consideró el año pasado a CRISPR como una potencial "arma de destrucción masiva", mientras que la Academia Nacional de ciencias estadounidense consideró aceptable su uso, pero advirtió que hacerlo debe conllevar profusas investigaciones y considerarse en casos donde sea el último recurso.El método de edición del genoma CRISPR fue declarado como el descubrimiento científico de 2015 por las revistas especializadas y ha recibido numerosos premios científicos desde entonces.http://www.docsalud.com/articulo/8181/con-las-tijeras-de-adn-logran-modificar-embriones-humanos

martes, 11 de julio de 2017

Mayonesa y salsa golf, las peores de la "familia de aderezos"

Los argentinos tenemos un alto consumo de mayonesa y otros aderezos. Según datos de Kantar Worldpanel a 2016, cada argentino consume 1,7 kilos de mayonesa por año y ocupa el segundo puesto de América latina, después de Chile, que alcanza los dos kilos per cápita.Sin embargo, en la familia de los “aderezos” no todos son iguales ni tienen las mismas características nutricionales, ya sea por el aporte calórico o por la cantidad de aditivos que contienen, o por la calidad nutricional de sus componentes.Pero la mayoría de ellos se ubican dentro de la zona de precaución de consumo, según un esquema que realizó la UADE en el que diferenció tres áreas: precaución de consumo, consumo moderado y bajo riesgo de consumo.La Fundación UADE realizó un relevamiento del 70 % del mercado local de aderezos.Los investigadores de la carrera Ingeniería en Alimentos clasificaron los aderezos sobre la base de la información que presentan las etiquetas. “La mayonesa (aún en su versión light) junto a la salsa golf se ubican en el grupo de precaución de consumo, a diferencia de la barbacoa y el ketchup, que se posicionan en el grupo de consumo moderado”, advierte el trabajo.La clasificación se hizo a partir de los valores de dos índices, el de aditivos y el índice GAS (grasas, azúcares y sodio), que se calcula a partir de la suma de los nutrientes ponderada con el factor de ingesta diaria recomendada de cada uno.“Cuánto mayor cantidad de grasa, azúcar y sodio contenga, mayor será dicho índice. El índice GAS se correlaciona también con las calorías que aporta el producto”, añaden. En cuanto a los aditivos, se calculó “teniendo en cuenta la cantidad de aditivos presentes en el producto ponderado por su nivel de riesgo potencial”, explica la Fundación UADE. El gráfico que elaboraron los investigadores, ubica a la mayonesa y la salsa golf en la zona de mayor riesgo de consumo. Mientras que el ketchup, se ubica en el límite del consumo moderado.Consultado sobre si alguno de los aderezos puede ser considerado mejor, el licenciado en nutrición Sergio Britos, director del Centro de Estudios sobre Políticas y Economía de la Alimentación (CEPEA), dijo a Clarín que en líneas generales, “el ketchup y la mayonesa no se diferencian demasiado, son aderezos y se utilizan como tales. 
Mayonesa y salsa golf, las peores de la "familia de aderezos"
El problema de ambos tiene que ver con el exceso de contenido de sodio, siempre que se los utilice en cantidades inapropiadas”.Sobre cuánto deberían consumirse (o evitarse), Britos advierte que “no hay una recomendación específica, porque las recomendaciones se establecen para los alimentos ‘buenos’, pero por su condición de aderezos, se supone que son usados de manera ocasional y en cantidades pequeñas. Uno no espera que se utilicen diariamente en todas las comidas”.De cualquier manera, el nutricionista advierte que el problema que tenemos los argentinos en la mesa diaria es que combinamos exceso de azúcares, sodio y almidones con déficit de verduras, frutas, lácteos, legumbres y almidones.Más allá del análisis nutricional de los alimentos, los investigadores, encontraron varias “inconsistencias” en las etiquetas de los productos. Por ejemplo, mayonesas que rezan en su envase “libre de colesterol”, pero al mirar el detalle declaran contener 0,1 mg por porción.Otras mayonesas, en cambio, no declaran su contenido de colesterol, pero tampoco dicen “libres de colesterol”. Queda un bache en esa información. También encontraron aderezos que se autoproclaman “a base de mostaza y miel”, sin embargo al dorso y en la letra chica declaran contener más cantidad de mayonesa que los demás ingredientes.El trabajo también detalla que en las góndolas se ofrecen aderezos en envase amarillo (fácilmente identificables con la mayonesa), sin embargo, al mirarlo en detalle, en ningún lugar del envase dice que sea mayonesa.Se trata de un aderezo a base de aceite y huevo. Otros, se venden como “alimentos naturales” y en su composición tienen una elevada cantidad de aditivos.Precisamente, el etiquetado frontal de advertencia nutricional, como han implementado algunos países de América Latina y Europa, todavía no existe en Argentina. “En Argentina los alimentos están sujetos a la norma de rotulación del Mercosur, que consiste en un panel de información nutricional obligatorio en los alimentos envasados”, explica Brito.Sin embargo, una de las falencias que tiene ese etiquetado es que “no es obligatorio declarar los azúcares”. “En el Mercosur está empezando a plantarse la necesidad de incorporar a los azucares como información obligatoria”, añadió.
En cifras
  • La mayonesa es una categoría comprada por el 94% de los hogares.
  • A medida que se suman integrantes al hogar, la penetración se expande hasta llegar al 97,3% en familias de 5 o más integrantes.
  • En promedio, se compra cada 39 días y en cada compra se llevan 610 gramos.
  • En los hogares de nivel socioeconómico bajo compran mayonesa dos veces más que en los hogares de niveles altos y medios.
  • La categoría mayonesa se divide en regular y light. El segmento regular capitaliza el 89% del volumen total del mercado. https://www.clarin.com/sociedad/mayonesa-salsa-golf-peores-familia-aderezos_0_BJXXQItE-.html

lunes, 10 de julio de 2017

A qué precio los robots pueden ayudar a los paralíticos a caminar

Ashley Barnes tenía 35 años cuando los doctores le dijeron que
 jamás podría volver a caminar.En 2014, un fallo en la médula
espinal la paralizó de cintura para abajo. La mujer, residente de
Tyler (Texas), era una gran corredora. Solía hacer cerca de 10 kms
 cuando no se encontraba en casa cuidando de su hijo autista 
de nueve años, a quién ella crió sola.Así que la vida en una silla
de ruedas no era una opción."Tenía la necesidad de ser la 
mejor madre. Necesitaba levantarme y moverme", explica.
Así que no se lo pensó y empezó a hacer varias sesiones de
terapia física, con el convencimiento de que algún día volvería
a caminar. Sin embargo, al poco tiempo de estar ahí, se dio 
cuenta de que eso no iba a pasar jamás.Al cabo de un año,
empezó a ver algunos ápices de esperanza al enterarse del
sistema ReWalk, una especie de robot que se incorpora entre
las piernas y la espalda. El aparato contiene motores en sus articulaciones, tanto en la rodilla como en la cadera, y 
cuenta con sensores que lo ayudan a adaptarse a cada 
paso. Con este dispositivo,y con la ayuda de dos muletas,
alguien con una parálisis completa en las extremidades
inferiores es capaz de caminar.
(ReWalk)
Los centros de rehabilitación suelen tener este tipo de aparatos en sus sesiones de terapia física. Así es cómo Barnes encontró uno. Fue 
en el centro Baylor Tom Landry, una clínica de rehabilitación en 
Dallas. Después de más de siete meses incapaz de ponerse de pie,
 lo logró y empezó a aprender a caminar de nuevo.En 2014, el sistema ReWalk se convirtió en el primer robot personal aprobado por la Administración de Alimentos y Fármacos de Estados Unidos. Al año siguiente, el Departamento de Asuntos de los Veteranos aceptó 
este tipo de dispositivos para aquellos veteranos de guerra que
 reunían las cualidades para tener uno en casa. Al mismo tiempo,
 otras compañías empezaron a vender dispositivos similares. Por
ejemplo, Ekso fabrica unidades que se emplean para rehabilitar a
personas que han sufrido una lesión en la médula espinal o un
accidente cardiovascular. Sin embargo, las compañías aseguradoras, generalmente, no se hacen cargo del costoso equipo. Después de adaptarse con el sistema ReWalk en el centro de rehabilitación, 
Barnes, que utiliza una silla de ruedas para moverse por casa, 
quiso hacerse con uno de esos aparatos. Pero su aseguradora,
 Tricare, le negó la solicitud.A través de un comunicado, Tricare 
informó que la empresa "no cubre estos dispositivos para su 
uso personal por cuestiones de seguridad y eficacia, algo muy importante para los usuarios que sufren una parálisis ya que son
vulnerables de sufrir una caída".Tras dos años de peticiones, 
Barnes aún no tiene uno de esos dispositivos porque, según 
Tricare, no es "médicamente necesario". La mujer, lógicamente,
no está de acuerdo."Esto es médicamente necesario. Si yo
 tuviera uno de esos, sería capaz de ir al baño, de caminar, de 
hacer ejercicio. Me encantaría ponerme de pie y cocinar cosas",
 relata la mujer.El sistema ReWalk tiene un costo promedio de
USD 81,000, otro aparato parecido, el C-Brace de Ottobock tiene
un precio de unos USD 75,000 y el Indego Personal, que fue
aprobado por la Administración de Alimentos y Fármacos,
se vende a USD 98,000.El 28 por ciento de los 5.2 millones de estadounidenses que padecen parálisis sobreviven con un
ingreso familiar anual de menos de USD 15,000, según datos 
aportados por la Fundación Christopher y Dana Reeve.
Los gastos básicos de una persona parapléjica son, en promedio,
de entre USD 519,520 y USD 68,821 cada año, de acuerdo con
el Centro Nacional de Estadísticas sobre Lesiones de la Médula
Espinal. Además, sólo el 34.3 por ciento de las personas logran
 encontrar empleo veinte años después de sufrir una lesión de
estas características.Hasta la fecha, ReWalk solo ha vendido 118
dispositivos para uso personal en todo el país.Algunas personas 
han conseguido que sus compañías aseguradoras se hicieran
 cargo del costo del dispositivo, un proceso algo complicado,
 tal y como demuestra Mark Delamere Jr., de 19 años y original
de Boston, que estuvo paralizado tras sufrir un accidente
automovilístico en 2013, durante el tercer día de su primer año
de escuela secundaria.Al igual que Barnes, él pensó que jamás
 volvería a caminar. Pero, al igual que Barnes, gracias a este
robot, pudo hacerlo. Sin embargo, a diferencia de Barnes, él
 tiene un sistema ReWalk en casa.Durante dos años, y en plena adolescencia, él estuvo postrado en una silla de ruedas 
mientras que su familia luchaba judicialmente presentando
 demandas y apelando las decisiones de la corte."Estas 
cosas no mejoran porque piensan que la lesión nunca va
 a cambiar", comenta su padre, Mark Sr.Después de muchas
luchas, Mark Jr. recibió la aprobación de su compañía de seguros.
 Poco después recibió su ReWalk, que podía utilizar únicamente
 para terapia en el hogar y para caminar por casa y por el vecindario.http://www.infobae.com/america/wapo/2017/07/09/los-robots-pueden-ayudar-a-los-paraliticos-a-caminar-de-nuevo-aunque-el-precio-a-pagar-es-muy-alto/